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viernes, 12 de diciembre de 2008

Cristian Ritondo (Pro): "El convenio Nación-ciudad por los juegos de azar debe ser más equitativo"

"El convenio entre la Nación y la ciudad de Buenos Aires por el reparto de los fondos que recaudan los juegos de azar debe ser más equitativo, y quiero que el empresario del sector, sea quien fuere, también pague al fisco local: estamos hablando de un negocio que mueve alrededor de $20.000 millones al año", apuntó el diputado porteño Cristian Ritondo (Pro), en diálogo con El Informatorio - Radio Palermo FM94.7 (viernes a las 16).

El Presupuesto de la ciudad de Buenos Aires sigue ocupando un lugar preponderante en la agenda política y económica. Ante la posibilidad de que se aumente Ingresos Brutos o se imponga una tasa a las compras con tarjetas de crédito, el ex jefe de gobierno de la ciudad, Aníbal Ibarra, propuso un impuesto al juego. Recordemos que en la ciudad hay 3.000 tragamonedas y que las apuestas han sido motivo de muchas polémicas entre la Nación y la metrópoli.

"Integralmente no es que esté de acuerdo con lo que dice Ibarra: sí creo que el reparto tiene que ser mucho más equitativo entre Nación-ciudad. Puede ser a través de Ingresos Brutos, del convenio que está por llegar -por lo cual lo desconozco-, pero sin duda debe haber mucha más equidad, como sucede con las demás provincias. Cuando fui diputado nacional plantee que el juego está relacionado con la autonomía, y de ingresos para la ciudad... Así que quiero ver el nuevo convenio... El problema de la propuesta de Ibarra es que durante su gestión hubo un amparo, y él tampoco lo pudo hacer siendo jefe de gobierno. Puede ser una ley en abstracto que solamente exprese un deseo...", señaló el entrevistado.

Sobre el monto del negocio, Cristian Ritondo reveló que "de acuerdo con lo que dijo el jefe de gabinete de la ciudad, Horacio Rodríguez Larreta, cuando estuvo en la Legislatura, entre el casino y el hipódromo de Palermo facturan $17.000 millones al año, el equivalente al próximo presupuesto porteño. Si una confitería bailable clase C paga 15% de Ingresos Brutos, o los bares y tanguerías abonan 6%... que el juego no pague una tasa correlativa, equitativa, en la ciudad, me parece un despropósito".

¿Este conflicto está relacionado con los Kirchner vs. Macri? Ritondo respondió: "no lo pondría allí. Pasó durante el gobierno de Ibarra y el de Telerman. Esto se observa en los convenios anteriores, desde 1991... Cuando uno habla del convenio, de lo que va a venir y el juego, se refiere a la ley del Prode, Loto, la creación de quiniela, loto-bingo, salas de bingo, la Solidaria... Y a todo esto hay que sumarle las 4.500 máquinas permitidas en el Hipódromo, más el casino. Es un paquete cercano a los $20 mil millones, lo cual supera el presupuesto de la ciudad... Y quienes planteamos la autonomía no lo hacemos sólo por la policía; éste también es un tema fundamental: la autonomía financiera".

"Estamos haciendo esfuerzos para continuar el plan de obras, incluso aumentando ingresos brutos en algunos lados, pero quiero que el empresario del juego, sea quien fuere, también pague. A lo sumo, tendrá que subir el precio de las apuestas, pero no estamos hablando de alimentos...", subrayó el dirigente macrista.

"Hay una resolución de 2007 que determina que el Hipódromo Argentino de Palermo como sociedad anónima debe proceder a instalar 1.500 máquinas electrónicas a las ya existentes. Esto no tiene autorización de la ciudad; tampoco la requiere: el que autoriza el funcionamiento del hipódromo es el gobierno nacional. Con la misma razón, no tendría que pagar impuestos en la ciudad un restaurante que está en tierras fiscales nacionales; lo que reclaman que debería hacer el gobierno porteño en la villa 31, tendría que hacerlo la Nación. Si no puede cobrar impuestos a quienes están en tierras nacionales, tampoco puede hacer obras allí. Hay una gran contradicción", concluyó el legislador porteño Cristian Ritondo, del Pro.

miércoles, 23 de mayo de 2007

"Con la Nación y la provincia, vamos a poder resolver los problemas de los porteños" (Carlos Heller)

“Este proyecto común con la Nación y la provincia de Buenos Aires nos da una ventaja: tenemos mejores posibilidad de poder solucionar los problemas de los porteños”, aseguró Carlos Heller, candidato a vicejefe de gobierno porteño de la coalición Diálogo por Bs. As.-Frente para la Victoria, compañero de fórmula de Daniel Filmus, durante una entrevista con El Informatorio-Radio Palermo (*).

De acuerdo con los sondeos, Mauricio Macri y Gabriela Michetti van a ganar la primera vuelta electoral en la ciudad de Buenos Aires el domingo 3 de junio. La duda pasa por quién va a competir en el ballotage con la dupla del Pro, si Telerman-Olivera o Filmus-Heller.

El Informatorio entrevistó a Heller, compañero de fórmula de Filmus , quien ya viene diciendo que están –seguro- en la segunda vuelta. A continuación, la charla con el dirigente cooperativista y coequiper del candidato oficialista.

Marcelo Mendieta: En un distrito electoral tan particular como el de la ciudad de Buenos Aires, ¿de qué manera influye en los ciudadanos el apoyo explícito que les dieron el Presidente Néstor Kirchner y Cristina Fernández a Filmus y a Ud.?
Carlos Heller: Si creyéramos que los problemas de los porteños son todos problemas municipales, podría tener sólo valor simbólico o referencial que no es despreciable. Pero… la mayoría de los problemas más trascendentes que preocupan a los porteños tienen que ver con una visión metropolitana, que excede el marco de la ciudad de Buenos Aires, y en muchos casos con una visión de Nación… Para encarar en serio con chances de resolver muchos de esos problemas, la posibilidad de trabajar juntos la Nación, la ciudad y la provincia de Buenos Aires, en un proyecto común, en un acuerdo explícito de hacia dónde vamos, cómo vamos y por qué vamos en una dirección determinada, creo que nos da una ventaja en la percepción ciudadana de que tenemos la mejor posibilidad de poder hacer, efectivamente, lo que los porteños están esperando que hagan quienes gobiernan.

(Foto: Horacio Paone)
M. M.: Está claro, Heller, que si Filmus es electo jefe de gobierno porteño va a recibir una gran ayuda desde la Nación. Ahora, lo que le interesa a la gente, ¿de qué manera van a beneficiarse los vecinos si ganan ustedes?
C. H.: Ayer (por el lunes 21), se anunciaron obras de infraestructura, la mayoría de ellas ubicadas en el gran Buenos Aires. Son 14 o 15 proyectos que, a pesar de que serán ejecutados en el conurbano, quienes se van a beneficiar son los porteños. Si se concreta un tercer anillo que extendiendo lo que es hoy el Camino del Buen Ayre permite enlazar todas las rutas nacionales, la 3, la 2. A través de ese anillo, uno puede lograr que todo el tránsito de camiones que hoy atraviesa la ciudad de Buenos Aires en dirección norte-sur, o sur-norte, deje de pasar por aquí con el consiguiente alivio para los porteños…

M. M.: Empieza a resolverse de a poco el problema del tránsito…
C. H.: Ahí están previstos centros logísticos de transferencia de cargas en el gran Buenos Aires para que los camiones que llegan con carga para la ciudad no entren a la ciudad sino que unidades más pequeñas, que no destrocen el pavimento, sean las encargadas de hacerlo. Esto es un tema tan candente como el del transporte y el del tránsito. Si queremos hablar de la seguridad, es también claro… Primero, hay que negociar con la Nación la obtención plena de la soberanía porteña. Es una negociación política. En esa negociación, nosotros estamos convencidos de que representando con decisión los intereses porteños pero, a la vez, en el marco de ese proyecto común con la Nación y con la provincia, somos quienes mejores posibilidades tenemos de que se pueda avanzar. Cuando pensamos en la seguridad, pensamos en una seguridad que excede la general Paz. Pensamos en una coordinación metropolitana como una cuestión imprescindible… Cuando hablamos de transporte, el grueso de las líneas de colectivos que entran a la ciudad inician su recorrido en la provincia. Por eso, proponemos la creación de una Secretaría Metropolitana de Transporte, que se ocupe de la administración del transporte público de pasajeros… Puedo seguir hasta el infinito detallando proyectos, medidas, planes… Y creo que lo esencial es rescatar esta idea de que tenemos una posibilidad de trabajar juntos, de no dilapidar esfuerzos en confrontaciones que forman parte de la política. Es una ventaja no tener que confrontar políticamente y poder trabajar en una dirección común, en un proyecto común… El gobierno nacional a través de los 2 referentes, que todo el mundo supone: uno de ambos será el próximo presidente...


(Foto: Horacio Paone)
M. M.: Sea Cristina o Néstor Kirchner…
C. H.: Expresan con muchísima claridad esa vocación de apoyar decididamente a alguien que, por otra parte, forma parte del gobierno como Daniel Filmus… Pero quiero destacar una cosa, porque lo ha dicho el Presidente el otro día en Lugano y lo dijo la senadora Kirchner en las 2 oportunidades en que nos acompañó (en el acto que se hizo con gente de la cultura y en el lanzamiento de este plan de inversiones): que es esta idea de construir política desde una visión plural, y eso me incluye particularmente… Kirchner dijo, y los medios lo recogieron poco, “la presencia de Carlos Heller en la fórmula marca nuestra voluntad de avanzar en una construcción plural, no sectaria y sin hegemonismos”. Y la senadora dijo algo bastante parecido. Tiene que ver con algo muy importante de la política argentina…


(Foto: Horacio Paone)
M. M.: Que se da, no sólo desde el discurso sino también en la acción, una mayor amplitud…
C. H.: ….Y la posibilidad de que sectores oficialistas y sectores independientes como los que yo puedo representar puedan trabajar juntos en un proyecto común.
M. M.: Plural, pero coherente.
C. H.: Efectivamente. Por eso hablé de proyecto común y no de “rejuntado”, ¿no es cierto? Porque no tiene sentido el “rejuntado” electoral para ver como sumo algún punto. Hemos explicado hasta el cansancio que nuestra coalición se basa en una fórmula compartida y en un programa común. Hemos discutido un proyecto común, y ése es nuestro compromiso ante los ciudadanos, y es lo que nos comprometimos a hacer.

Analía Fiorillo: ¿Qué papel juega Aníbal Ibarra en esta campaña? ¿Le parece que les va a sumar votos a la fórmula Filmus-Heller el domingo 3 de junio?
C. H.: Ibarra es un integrante de la coalición Diálogo por Buenos Aires, de la que yo también formo parte, y que es la que luego llega a la confor-mación del acuerdo con el Frente para la Victoria. Ibarra es de esos casos que, tal vez, polariza y tiene un altísimo porcentaje de gente que lo aprecia, lo valora y que –dicen las encuestas- lo votaría. Y también tiene un alto porcentaje de gente que no, que dice lo contrario. Así como otros referentes que generan esa polarización. Pero la intención de voto que las encuestas le dan a Ibarra es muy alta… De cualquier manera, nosotros estamos conformando una coalición. Por eso, hay 2 listas de legisladores, una la encabeza Ginés (González García) y la otra Ibarra. Ambos van a hacer un aporte trascendente a la futura Legislatura, que es un ámbito que tiene que discutir las leyes fundamentales que la ciudad necesita, perfil productivo, desarrollo urbano, medio ambiente. Esta ciudad ha crecido impulsada simplemente por los intereses económicos… Y hace mucho que nadie hace planeamiento estratégico, y debate a fondo en qué ciudad queremos vivir. Y ése es el primer capítulo de lo nuestro: que los vecinos adquieran un rol protagónico, participen; poner en marcha las comunas… Darle efectiva participación a la gente no sólo para discutir sino para gestionar. En la dimensión municipal, muchísimas de las cosas que inquietan a los vecinos: el bacheo, el estado de las veredas, la poda de los árboles, la iluminación, puede perfectamente descentralizarse y estar en la responsabilidad de las comunas que administren presupuestos locales, y que se hagan cargo y le rindan cuentas a los vecinos de su comuna del estado en que se encuentran todas estas cuestiones. Y eso nos daría un modelo de gestión totalmente distinto. Y nos permitiría ir recomponiendo la relación entre gobernante y gobernado, entre los ciudadanos y quienes los representan que sentirían que están mucho más cerca, mucho más comprometidos y, tal vez, sería un paso para construir una sociedad más solidaria, que también es imprescindible. Sin compromiso colectivo y sin solidaridad, no hay política que se pueda llevar adelante.

M. M.: ¿Por qué le parece que han cobrado tanta importancia los vices en estos comicios porteños? ¿Qué cree Ud., Carlos Heller, que le aporta a la fórmula que lidera Daniel Filmus?
C. H.: En primer lugar, es una revalorización de lo legislativo en cuanto al rol que le corresponde al vicejefe de presidir la Legislatura. Esa subestimación del tema legislativo diciendo “vas a ir a tocar la campanita” marca una subestimación por el funcionamiento de las instituciones de la democracia. Nosotros queremos que eso funcione bien. Pero, además, en mi caso, hemos charlado con Daniel y él está dispuesto a que yo tome determinadas funciones ejecutivas en el área que tiene que ver con el desarrollo Pyme, con el desarrollo productivo, todo esto que pasa por lo que he hecho, estudiado y que estoy en condiciones de aportar, durante toda mi vida. Será una combinación de manejar los temas de la Legislatura, una Legislatura que esperamos sea prestigiosa, que sea un orgullo formar parte de ella y no lo contrario. Y también acompañarlo a Daniel en lo que tiene que ver con la gestión… Ese protagonismo que le aportamos ha hecho que cobráramos una trascendencia que, en otro momento, tal vez, no tuvo el rol de vicejefe.

M. M.: ¿Tiene algo que ver el antecedente de lo que sucedió con la destitución de Ibarra y que fuera Telerman quien lo sucediera, y que siguiera un rumbo totalmente distinto desde el punto de vista político…? Ahora a los vices se los elige con un poco más de cuidado y se les da un protagonismo que antes no tenía…


(Foto: Horacio Paone)

C. H.: Si uno piensa bien, el vice de Ibarra en aquel momento iba a ser Filmus.

M. M.: Es cierto…
C. H.: Y después el Presidente lo pidió para Educación…

M. M.: Son cosas que no se pueden prever…
C. H.: Y no. Y marcan la vida, la política, la historia. Tal vez, la historia hubiera sido totalmente distinta…. Es una interpretación casi psicoanalítica (sonríe). Y yo creo que las cosas pasan por un análisis más sencillo. Lo menos que uno tiene que aspirar con alguien con el que va a trabajar es construir un clima de lealtad recíproco. No hay peor cosas que pensar que quien a uno lo acompaña pueda estar operando en contra o conspirando.

(*) El Informatorio-Radio Palermo, que se emite los martes a las 16 por FM 94.7, es auspiciado por Telefónica de Argentina, Cervecería y Maltería Quilmes, Interacción ART, Soluciones G, Marcelo Cuggini y Banco Ciudad.

martes, 15 de mayo de 2007

"El empresario ve en Telerman un hacedor", señaló Jorge Pereyra de Olazábal, de la UCeDe

“El empresario ve en Telerman un hacedor, un alcalde ejecutor, un hombre que trabaja, que quiere la ciudad, y que la administra, y lo hace con aprecio, respeto y conocimiento. ¿Por qué innovar ante lo comprobado”, reflexionó el ingeniero Jorge Pereyra de Olazábal, presidente de la UCeDe, integrante de la alianza que apoya la reelección de Jorge Telerman y promotor de encuentro del actual jefe de gobierno con hombres de negocios, en diálogo con El Informatorio-Radio Palermo (*)

La UCeDe ha sido una pieza clave en varias elecciones, aún cuando quedó lejos el esplendor fines de los 80 y comienzos de los 90. Hoy, apoya a Telerman. El jefe de gobierno porteño recibe, además del apoyo partidario, una ayuda extra: el presidente ucedeísta se transformó en un nexo entre Telerman y el empresariado local, que uno habitualmente considera cercano a Mauricio Macri.

¿Es como tituló el diario Clarín: Telerman le disputa el voto empresario a Macri? El ingeniero Pereyra de Olazábal replicó con celeridad: “A mí me gustaría saber quién le adjudicó el voto empresario a un hijo de empresario. Yo soy hijo de militar y no por eso tengo el voto militar. La gente cree que portamos apellidos las personas, y la Argentina –gracias a Dios- es legítimamente libre, el que vota es libre. Macri pretendió representar una supuesta clase media y media alta, que yo no entiendo bien por qué lo pretende si él hasta, a veces, quiere demostrar costados izquierdistas. Cuando convoqué a un grupo de empresarios a mi casa, por si querían intercambiar ideas con el proyecto de Telerman, todos me dijeron que sí: nadie me dijo ‘estamos apoyando a Macri’. Y cuando les dije: ‘miren que pueden venir periodistas’, nadie me contestó: ‘te lo prohibimos’. Muy por el contrario, no tuvieron problemas. Entonces, yo digo es que entonces representaba al voto ese Macri o es que, a lo mejor, era un mito”.

“Porque nosotros –continuó el jefe de la UCeDé porteña- construimos mitos. Por ejemplo, jamás hubiera pensado yo en Santa Cruz que alguien se atreviera a hacerle a un Kirchner lo que se le hizo. A mí me pareció –independientemente de una enorme insolencia, porque no voy a aprobar jamás un agravio a una mujer (soy, a lo mejor, un hombre a la antigua en ese sentido)-… De todas maneras, también es verdad que portar apellido pesa en la Argentina, y más en la ‘patria chica’ como se dice…”

“Y yo eso lo legitimo con el cariño que tengo por mi ciudad, al cariño que ella (se refiere a Alicia Kirchner) le debe tener a Río Gallegos… Y, sin embargo, de repente encontramos 200 personas hiper excitadas, y difíciles de controlar”, comentó Pereyra de Olazábal.

“Hacemos mitos de cosas –aseveró- que, en el fondo, la Argentina, tal vez, usufructuando de la legitima libertad que da la democracia, pero las trata de legitimar a veces con una violencia innecesaria. De hecho, me he cansado de quejarme de los piqueteros en la ciudad. Pero tampoco les he podido negar que son expresiones de protesta”.

El apoyo de empresarios como Ratazzi (foto), Miguens o Alvarez Gaiani, ¿es necesario para ganar la elección, para conseguir ayuda financiera para la campaña o para gobernar, para que inviertan y den trabajo en la ciudad de Buenos Aires? Contestó Pereyra de Olazábal: “Yo no quiero comprometer a nadie desde mi ángulo por lo menos. Por eso, preferiría no poner nombres... El empresariado representa la legitimidad de decir: ‘acá va a haber más seguridad, una ciudad con mayor turismo, con mayor movilidad, con mayor producción, con legítimas defensas jurídicas hacia la inversión… Y, por lo tanto, a lo mejor llegamos al Bicentenario recuperando grandes valores que tuvo el Centenario, que fue la generación del 80, que tuvo una enorme fantasía, la de construir en una ciudad de medio millón de habitantes emblemas que hoy son ciudades clave en Europa. El empresario ve en Telerman un hacedor. No creo que nada más y nada menos que eso. Ven un alcalde ejecutor, un hombre que trabaja, que quiere la ciudad, que la administra, y lo hace con aprecio, respeto y conocimiento. ¿Por qué –es muy empresarial- innovar ante lo comprobado”.

A los empresarios que Ud. reunió con Telerman, ¿no les preocupa al menos- que junto al candidato a la reelección como jefe de gobierno aparezcan Elisa Carrió –que ha hecho muchas denuncias contra hombres de negocios-, grupos piqueteros guevaristas como el de Humberto Tumini y otros grupos de izquierda? ¿Qué dicen los empresarios al respecto?

“Los hombres de negocios en serio no quieren a los malos hombres de negocios –comenzó el ucedeista socio de Telerman-. A mí me impresiona, cuando veo “Bailando por un sueño”, Castells se desespera por aclarar que ellos no rompen vidrieras ni se encapuchan. Están los que se preocupan por hacer la diferencia”.

“En el 2003
–evocó el dirigente liberal-, no nos aliamos con Macri porque lo consideramos –y se lo dijimos- que creíamos mucho más en las instituciones que en las fuerzas nuevas. Y que preferíamos intentar prescindir de una alianza con alguien que no había sido probado en las lides reales. Porque nosotros creíamos en las experiencias. No ganó Macri, ganó Ibarra. No creo que esto haya sido bueno para la ciudad, pero pasó. En 2005, lo acompañamos a Macri. Y salió primero en la candidatura a diputación. No por mucho, pero ganó. Sabemos que no somos mayoría ni primera minoría. Pero sabemos que en un voto un poco más calificado, un poco más racional, tenemos la influencia legítima de las ideas, la de la defensa de la libertad, la de la seguridad económica, la de la seguridad jurídica, la de la producción, la de la del empresario, la del mayor turismo, la de la mayor fuente de trabajo… Y ser porteño por encima de todo. Y esta vez lo sentimos más legitimado en Telerman que en otras fuerzas”.

En caso de que Telerman sea reelecto, ¿qué lugar va a ocupar la UCeDe en el futuro gabinete? “No queremos hablar de esto en estos momentos. Pero ya hemos dicho que nos sentimos más aptos para la gestión que para el Legislativo… Me refiero a esta nueva UCeDe… También han estado los que fracasaron en nuestros equipos, no niego esas cosas… Acepto mi pasado, pero desde allí miro mi futuro ¡Pobre, el que no tiene pasado, en todo caso! Prefiero la sabiduría de haber superado errores. San Pablo decía que lo que más le preocupaban eran los neófitos… Nos sentimos preparados para gobernar y creemos que podemos aportar, en una legítima convivencia… Lo que tiene de bueno una megalópolis es que cada uno puede aportar lo suyo, en distintos ámbitos y especialidades, y no contradecirse. En un ambiente nacional, podría plantearse cómo se hace con un sector socialista cuando Ud. cree más en la libre empresa, y él cre más en la intervención estatal. Ahí se puede complicar un poco más la alianza. Pero un ambiente urbano… donde las villas de emergencia son un problema que debemos solucionar entre todos, y el chico de la calle integrarlo a la sociedad… Creo que un socialista, un liberal y un ciudadano común pensamos igual”, señaló antes de despedirse el ingeniero Jorge Pereyra de Olazábal, presidente de la UCeDe y sostén de la reelección de Jorge Telerman.

(*) El Informatorio-Radio Palermo, que se emite los martes a las 16 por FM 94.7, es auspiciado por Telefónica de Argentina, Cervecería y Maltería Quilmes, Interacción ART, Soluciones G, Marcelo Cuggini y Banco Ciudad.

"Telerman y Filmus son valiosos, pero no resolvieron problemas de la ciudad", dijo macrista Narodowski

“En los últimos 10 años, hay una continuidad en los gobiernos de la ciudad de Buenos Aires. De la Rúa con Enrique Olivera, después Olivera solo, después Olivera con Ibarra, luego Ibarra con Telerman, después Telerman solo, luego Filmus con Ibarra… Gente que -me consta- tiene las mejores intenciones, que es valiosa y sana, pero que lamentablemente no ha podido resolver los problemas de la ciudad. Nosotros, con Macri y Michetti, tenemos propuestas concretas”, sentenció el doctor Mariano Narodowski, director del área de Educación de la Universidad Torcuato Di Tella y primer candidato a legislador porteño de Pro, durante una entrevista con El Informatorio-Radio Palermo (*).

Todas las encuestas coinciden en que Mauricio Macri se va a imponer en la primera vuelta de las elecciones del 3 de junio. Por lo tanto, hay otro resultado que parece cantado: la lista de legisladores porteños de la fuerza macrista va a ganar los comicios porteños y logrará mayoría en la Legislatura de la ciudad de Buenos Aires. Dialogamos con el primer candidato a legislador del Pro, el doctor en Educación, Narodowski.

Más allá de las simpatías o antipatías que despierte Macri como los demás candidatos, ¿por qué cree que hay que votar la boleta que Ud. encabeza? “En los últimos 10 años, hay una continuidad en los gobiernos de la ciudad. Fernando de la Rúa con Enrique Olivera, después Olivera solo, después Olivera con Ibarra, luego Ibarra con Telerman, después Telerman solo, luego Filmus con Ibarra… Gente que -me consta- tiene las mejores intenciones, gente valiosa y sana, pero que lamentable-mente no ha podido resolver los problemas de la ciudad. Nosotros tenemos propuestas concretas, tenemos equipos que hace muchos años venimos trabajando junto a Mauricio Macri y Gabriela Michetti; y nos parece que hay que atreverse a darnos una oportunidad para ver si podemos mejorar un poco la ciudad…”, reseñó el docente y cabeza de boleta de diputados distritales de Pro.

¿Cuáles van a ser los 3 primeros proyectos que va a presentar en la Legislatura de la ciudad, doctor Narodowski? ¿Se va concentrar sólo en temas educativos? “Tenemos una batería de proyectos –apuntó- vinculados al tema de la inclusión social, que hoy es el principal problema de la ciudad de Buenos Aires; hay altos niveles de pobreza, de marginalidad social, temas de vivienda… Entonces, nuestros equipos tienen proyectos sobre educación para que la educación gratuita sea de calidad para todos, sobre todo para los sectores medios y bajos de la sociedad que más lo necesitan. El tema hospitalario que es un tema complicado: la salud está muy deteriorada en la ciudad… Disponemos de un muy buen plantel médico, enfermeros y personal auxiliar. Pero hay que organizarlo mucho mejor. Y, por último, el tema que a mí más me preocupa: creo que a todos los avergüenza el tema de los chicos en la calle, que en la crisis de 2002/2003 querían justificarlo diciendo que la crisis los había llevado a la calle… Eso un poco pasó y vemos los mismos problemas, con muchos chicos en esa situación, que no van a la escuela. Y para nosotros el lugar de los chicos debe ser la escuela”.

Mariano Narodowski respondió a la inquietud de Marcelo Mendieta: ¿qué lo impulsó a dejar de lado su prestigiosa carrera docente para involucrarse en política, donde mucha gente piensa que hay más para perder que para ganar? “Me fascina la política –comenzó el primer legislador de la nómina macrista- porque es el lugar desde el cual podemos hacer cambios. Tengo 26 años de antigüedad en la docencia, tuve el honor de llegar a lo más alto en la carrera académica en la Argentina, e incluso en otros países del mundo, pero tengo ganas de hacer un aporte. No sólo explicar el problema de la educación en la Argentina sino también tratar de resolverlo… Me parece que la política es lo que nos lo va a permitir”.

“La verdad es que sí –prosiguió Narodowski (en la foto junto a Macri)-: también tengo miedo, mis prejuicios. Y a veces me agarran ataques de responsabilidad a la noche, y me digo: ¿en qué me metí? Pero voy a tratar de conservar estos medios, porque es lo que hace que uno sea una persona normal aún dentro de la política. Y tener comportamientos claros en función de poder ser un nexo entre los ciudadanos y el poder político que genere más legitimidad”.

Y agregó: “la crisis de 2001 nos pegó a todos, no sólo en el bolsillo sino también en la cabeza. Y es muy importante que nos metamos a participar… Yo invito a todo el mundo a que participe en política: si es en el espacio de Pro, mejor. Pero que sea con Telerman, con Filmus, con Lozano, con la izquierda… No importante donde porque la participación es lo que nos va a enriquecer, nos va a convertir en ciudadanos más reflexivos, responsables. Y vamos a poder controlar mejor a los gobiernos de turno”.

Si Ud. no fuera candidato en estas elecciones, porque está claro que va a votar por Macri, ¿votaría como jefe de gobierno porteño a Daniel Filmus, que viene de la docencia como Ud., y que además es el ministro de Educación de la Nación? ¿O se siente más cerca de Jorge Telerman que, si bien no es docente, ha hecho de la promoción de actividades culturales uno de los ejes de su gestión de gobierno?

El candidato no dudó: “No votaría a ninguno de ellos, a pesar de que a ambos les tengo un profundo respeto. A Filmus lo conozco mucho más. Obviamente, por la profesión. Me parece un tipo muy valioso. A Telerman, lo conozco menos, pero me parece un tipo muy respetable, muy valioso también. Pero me parece que pertenecen a un espacio político que ya fracasó. No es un tema de personas, sino de proyectos y experiencias. Y ver lo que sucedió en la ciudad en los últimos 10 años ¿Cómo es posible que sigamos teniendo problemas con un presupuesto de u$s3 mil millones, o $10 mil millones, que es dinero de los porteños, que pagamos entre todos, vía ABL, ingresos brutos, impuesto automotor. Con toda esa plata, deberíamos tener una ciudad mejor, una vida más digna, menos exclusión social, escuelas y hospitales gratuitos de calidad… Ojalá, esas personas nos ayuden a gobernar la ciudad de Buenos Aires, y que controlen como es debido la gestión…”, concluyó Mariano Narodowski, director del área de Educación de la Universidad Torcuato Di Tella y primer candidato a legislador porteño de Pro.

(*) El Informatorio-Radio Palermo, que se emite los martes a las 16 por FM 94.7, es auspiciado por Telefónica de Argentina, Cervecería y Maltería Quilmes, Interacción ART, Soluciones G, Marcelo Cuggini y Banco Ciudad.

martes, 20 de febrero de 2007

"Si hay segunda vuelta entre Macri y Telerman, a Kirchner le conviene que gane el actual jefe porteño"

“Si Macri y Telerman llegaran al ballotage, como todo indica, a Kirchner le conviene mucho más que gane el actual jefe de gobierno”, analizó el periodista Fernando Riva Zucchelli, director del portal y semanario Noticias Urbanas, en diálogo con El Informatorio que se emite por radio Palermo (martes, a las 16).

El director del portal y semanario especializado en la ciudad de Buenos Aires, Noticias Urbanas, anticipó, entre otras cosas, la destitución de Aníbal Ibarra y el adelantamiento de las elecciones al 3 de junio en la ciudad de Buenos Aires, entre otras primicias. Brindó un panorama electoral porteño, durante una entrevista con la versión radial de este blog.

“En escenarios de primera vuelta, Mauricio Macri está primero en todas las encuestas… El piso es de alrededor de 33% de los votos. Ese piso ya lo logró en 2 ocasiones, en 2005 y 2003. Y no hay nada que haga pensar que lo bajaría en esta instancia”, explicó el periodista.

“En la segunda vuelta –subrayó Riva Zucchelli-, aparece un escenario que se puede asemejar a las legislativas de 2005, en las cuales el ingeniero sacó casi 14 puntos de ventaja sobre “Lilita” Carrió y Rafael Bielsa, que sumaron alrededor de 20 puntos. Pero, en principio, casi todas las encuestas muestran… que Telerman estaría bastante más cerca de Macri para una primera vuelta. Se habla de 2 a 5 puntos de diferencia…”

Si Filmus no levanta en las encuestas, ¿es factible que el gobierno termine apoyando, aunque sea a regañadientes –y muy a pesar de Alberto Fernández-, a Telerman?, consultó Marcelo Mendieta. “Un presidente lo primero que se propone en un distrito tan importante como la Capital es ganarlo. Si no puede, lo más importante es la gobernabilidad, sobre todo que es el distrito donde tiene sede el gobierno federal. Lo mejor que podría pasar a Kirchner es que el distrito anduviera de bien a muy bien, porque es una vidriera y lo ayudaría en su gestión nacional. Si Macri y Telerman llegaran al ballotage, como todo indica, al Presidente –creo- le conviene mucho más que gane Jorge Telerman”, concluyó el director de Noticias Urbanas.

“La única contra –dijo Fernando Riva Zucchelli- es la enemistad manifiesta con Alberto Fernández, que es el jefe del distrito pero no el candidato. Allí podría encontrarse la razón al fracaso de Bielsa en 2005 y a una candidatura que avanza con muchas dificultades como la de Daniel Filmus. Alberto Fernández está muy identificado con el Presidente… Si uno analiza la parte cualitativa de las encuestas, es el hombre que está identificado con el Presidente, y que podría haber captado todo el voto kirchnerista de la ciudad de Buenos Aires…”

¿Cómo lo ve jugando a Aníbal Ibarra que hoy tiene un acuerdo, Diálogo por Buenos Aires, con Carlos Heller y Miguel Bonasso? ¿Ibarra influye en el voto de la gente? “En el caso de la primera vuelta, Aníbal Ibarra está deshojando la margarita entre acompañar la candidatura de Daniel Filmus, que sería lo más probable… Ibarra, por otra parte, era lo que algunos definían un excelente jugador para la segunda vuelta. Pero en este caso entre Telerman y Macri, Ibarra no tendría lugar para poder disparar munición gruesa porque está enemistado tanto con uno como con el otro… Además, Ibarra tiene una imagen positiva muy interesante…”, señaló Fernando Riva Zucchelli, director de Noticias Urbanas, antes de la despedida.

jueves, 1 de junio de 2006

Alfonsín se aferra a Lavagna, mientras la UCR se licua (de lo que se salvaron Carrió, López Murphy y Olivera)

Raúl Alfonsín volvió a calzarse el guardapolvo, con la intención de retomar su arte de alquimista. Es cierto: fracasó con el Tercer Movimiento Histórico en los 80, con todo el aval de los votos, y, ya en la decadencia, con la Alianza de radicales y frepasistas en los 90 que terminó peor que su propio gobierno: con un Presidente, huyendo por la azotea en diciembre de 2001.
RA -¿hay que recordarlo?- se tuvo que ir 6 meses antes de concluir su mandato en el 89, en medio de un incendio hiperinflacionario.
Del otro, en la vereda de enfrente, siempre estuvo el peronismo, alentando las caídas en busca del Poder, la meca eterna de Perón y sus discípulos.
Hay un dicho que sentencia "la tercera es la vencida". Y Alfonsín, que no quiere perderse en un geriátrico en Chascomús o que lo releguen a una estatua de marmol en la Casa Rosada, sueña con devenir en factotum de la candidatura de Roberto Lavagna, el exitoso ex ministro de Néstor Kirchner devenido en las últimas horas protagonista excluyente del tiro al blanco de los lanzadores pingüinistas, desde Felisa Miceli -actual titular de Economía y discípula- hasta el inefable piquetero oficial Luis D'Elía.
Hábil animal político, el ex primer mandatario recogió el guante que lanzó K con su propuesta de hacer una "concertación" y transformar opositores en súbditos, como si fueran sopa instantánea, y así continuar en el gobierno más allá de 2007.
Al llamado "plural" del patagónico, Alfonsín contrapuso una concertación "en serio", que podría liderar RL. La carrera de Lavagna hacia los comicios presidenciales del año que viene parece irreversible y no porque el caudillo de la quinta sección electoral forme parte de ella, o la aliente.
A don Raúl le resulta más sencillo escapar hacia adelante -como hizo en el 94 con el Pacto de Olivos sellado con Carlos Menem, o la entente UCR-FrePaso más recientemente-, y ubicarse en un escenario donde faltan líderes opositores de calibre para fogonear a Lavagna, en lugar de ocuparse de lo que debería: dar batalla en su frente interno y tratar de poner orden en su centenario partido.
La reaparición de Alfonsín coincide con el enjuague de los gobernadores e intendentes radicales que imaginan un vice de Kirchner para el 2007 (el mendocino Julio Cobos) y otro para la fórmula bonaerense (¿el lord mayor de San Isidro, Gustavo Posse?).
Pero, ¿qué puede hacer un añejo cacique de ennegrecida boina blanca, sin "caja" o suficiente valoración doméstica? Hacer declaraciones y ubicarse en otro plano, bien cerca del potencial rival de K que más lo identifica. ¿Le servirá a Lavagna el apoyo de un ex Presidente que ni siquiera puede retar -y menos aún esperar que le hagan caso- a sus díscolos herederos del radicalismo? ¿Terminará Alfonsín yéndose del radicalismo o el radicalismo que mantiene cierto poder en el interior se fue definitivamente de Alfonsín y de la UCR? ¿Estamos hablando de un sello de goma? ¿Qué es hoy el radicalismo: los kirchneristas o los que resisten, Roberto Iglesias, Gerardo Morales, Ernesto Sanz, Rodolfo Terragno? ¿Alfonsín?
Habría que reconocer a esta altura el mérito de Elisa Carrió, Ricardo López Murphy y Enrique Olivera -hoy referente del ARI de "Lilita" en la ciudad de Buenos Aires-, que hicieron las valijas a tiempo y hoy pueden decirse y sentirse más radicales que muchos directivos que todavía tienen ficha de afiliación partidaria pero trabajan para otro club, el de la reelección. O que están, atrapados en un cascarón gigante sin contenido, preocupados sólo en evitar la fuga en masa de correligionarios que quieren entrar en la adornada y cálida pinguinera VIP.
El caso de Olivera es notable: nadie puede dudar su raigambre radical. Tampoco de su trayectoria y caballerosidad (ni siquiera sucumbió ante los dardos que le hicieron tirar desde Olivos a Rafael Bielsa en la campaña legislativa pasada; el ex canciller, casi un postrado K en la actualidad, terminó pidiéndole disculpas después de una saga de atinadas marchas atrás posteriores a la desesperada campaña en Capital Federal).
Olivera es uno de los pocos radicales con experiencia de gobierno: administró la ciudad de Buenos Aires, tras la salida de Fernando de la Rúa del palacio municipal a la Rosada y hasta la llegada de Aníbal Ibarra.
Y puede decirlo con orgullo. Salió indemne de esa función pública, usina de tentaciones non sanctas que parece maldita: desde Menem para acá, casi no hubo intendente o jefe de gobierno que saliera ileso del cargo. Carlos Grosso, Saul Bouer, Jorge Domínguez, De la Rúa mismo y su jardinero, Ibarra...
Lo que dice Olivera, entonces, sobre la transfugueada de los radicales K tiene un valor extra, frente a tanta palabra devaluada. "El electorado radical de todo el país va a optar por ser oposición a Kirchner, tal como ya lo hizo en la Ciudad de Buenos Aires en las últimas elecciones", dijo el ex jefe de la ciudad.
"Elisa Carrió defiende los principios históricos del radicalismo, como lo son el imperativo moral, la causa de los desposeídos y el respeto irrestricto de las instituciones republicanas. Esta tradición nos coloca muy lejos de la pretensión de convertir al radicalismo en furgón de cola del kirchnerismo", sentenció Olivera.
Mientras tanto, Alfonsín manda a Federico Storani y a Leopoldo Moreau (hoy director de Relaciones Institucionales del multimedios América, cuyo principal dueño es el empresario y diputado Francisco De Narváez -a quien Kirchner descalificó como "el Berlusconi del subdesarrollo"-, habitual contertulio de Lavagna) a masajear la espalda de Lavagna. Como antes hicieron con socialistas y peronistas en los 80, o con el kirchnerista Carlos "Chacho" Alvarez y la desaparecida Graciela Fernández Meijide a fines de la década pasada. Para salir del atolladero, la táctica alfonsinista funcionó. ¿Funcionará esta vez? Qué problema para Lavagna y sus amigos.
Marcelo Mendieta http://elinformatorio.blogspot.com/

martes, 2 de mayo de 2006

Atrapado sin salida: desventuras de la nueva política de la oposición K (o el culposo pasado de un macrista)

Horacio Rodríguez Larreta no es un político con carisma. Todo lo contrario. Podría definírselo como antipático, y no estaríamos exagerando. A pesar de ello, sueña con gobernar la ciudad de Buenos Aires y, por eso, impulsa más que ninguno en Compromiso para el Cambio la posibilidad de que Mauricio Macri, a quien acompañó en la fórmula metropolitana que perdió con la dupla Ibarra-Telerman, sea candidato a presidente en 2007. Y no lo disimula.
El doble apellido, propio de su alcurnia agroganadera, tampoco le juega a favor para conquistar multitudes, más allá de Recoleta, Pilar y Palermo Chico.
HRL, para colmo, ni siquiera puede sacar a relucir ahora su pasado de funcionario probo y serio, de honestidad y conducta intachable. Casi de laboratorio. Que era su principal capital no financiero, siempre y cuando no se recordara que él, en compañía de Cecilia Felgueras (¿se acuerdan de la joven delarruista que era la promesa de aquella nueva política de la Alianza?) y del cuñado de Graciela Fernández Meijide (¿la tienen, aquella promesa no tan joven del FrePaSo, cuya figura se perdió entre las llamas del 2001?), prometió convertir el Pami en una “caja de cristal” (N de R: Perdón, por hacerlos recordar momentos desagradables)... Eso no es PRO, diría cualquier seguidor novel de Mauricio & Cía.
Menos mal, que ahora Graciela Ocaña, se está ocupando de esa promesa incumplida que, inocentes o no, la mayoría de los argentinos nos tragamos como tantas otras falacias.
Hoy, a Rodríguez Larreta no lo salva la prescripción kirchnerista en Tribunales de una causa por presuntas irregularidades, nada menos que en el manejo de Pymes, uno de los sectores más injustamente castigados en la última década; y el supuesto hecho ilícito que se le achaca, peor no podría ser, corresponde a plena crisis 2001-2002. Tras fugas (o tránsfugas, mejor dicho) varias de aliados y amigos hacia el abrazo del pingüino, el tractorista Macri podría reprocharle, parafraseando a Julio César, a su fiel ladero: “¿Tu quoque?”
A continuación, se reproduce el texto publicado en el portal especializado en temas porteños, Noticias Urbanas.
Mientras Horacio Rodríguez Larreta continúa recorriendo los barrios porteños en campaña para una posible candidatura a jefe de Gobierno de la Ciudad, la justicia rechazó un planteo de prescripción del vice de Compromiso para el Cambio (CpC) en la causa en la que está imputado por el presunto manejo irregular de un fondo fiduciario para financiar a PYMES durante el gobierno de la Alianza y los primeros tiempos de la gestión de Eduardo Duhalde.
Así lo dispuso el juez Rodolfo Canicoba Corral, en el marco del expediente en el que también están imputados la ex ministra de Desarrollo Social, Graciela Fernández Meijide, y los también ex funcionarios Juan Pablo Cafiero y Eduardo Amadeo. Canicoba Corral investiga las presuntas irregularidades en la administración del Fondo Nacional de Capital Social (FONCAP), creado para gestionar préstamos para desarrollar pequeños emprendimientos.
Sin embargo, según la justicia sólo una parte de ese dinero habría ido a parar a los fines previstos por el Fondo. Rodríguez Larreta planteó la prescripción pues entendía que se investigaba el supuesto delito de "administración fraudulenta", pero el juez, en su resolución, dejó abierta la posibilidad de que se tratara de "peculado", que prevé una pena de hasta diez años de prisión y, en consecuencia, no habrían transcurrido los plazos para la extinción de la acción penal.
A fines de noviembre último Canicoba Corral había llamado a indagatoria a Rodríguez Larreta y los demás ex funcionarios, pero los recursos interpuestos por las partes impidieron que se concretara ese trámite.
Fuentes cercanas al vice de CpC anticiparon que apelarán el rechazo a la prescripción dispuesto por el juez, lo que llevará al expediente a la Cámara Federal, que será finalmente la que deba resolver si la causa está cerrada o se debe seguir investigando.
(Fuente: www.noticiasurbanas.com.ar)

lunes, 13 de marzo de 2006

Asumió Telerman y no se olvidó de nadie: sólo le faltó mencionar al glaciar Perito Moreno

Comenzó y cerró su discurso con la masacre de Once que se llevó a Aníbal Ibarra, vía juicio político, y le abrió al orador, Jorge Telerman, las puertas al poder. "Este gobierno nace sobre las ruinas de Cromañón", se sinceró en sus primeras palabras como flamante jefe de gobierno de la ciudad de Buenos Aires, después de dar el sí delante de los legisladores locales, segundos antes de las 13 del lunes.
En el discurso de 30 minutos, repartió gestos a derecha e izquierda: se refirió a Enrique Olivera, recordándolo como su antecesor en el cargo -una forma de granjearse la simpatía de uno de los socios de Elisa Carrió- y no como legislador del ARI; evocó a Eva Perón y sus máximas; saludó a Antonio Cafiero como "padre y maestro" y a Felipe Solá -"mi gran amigo y compañero"; rindió tributo a la desaparecida Dagmar Hagelin y el mítico bar La Paz; y por supuesto elogió la gestión de Néstor Kirchner y habló del "nuevo modelo económico" y de la "defensa a ultranza de los derechos humanos". Un síntoma de que necesita de todos para gobernar hasta diciembre de 2007 y más que nada de K (y, aunque no se mencione, aspirar a permanecer en el puesto más allá de esa fecha).
Al final, cuando se despedía, se aseguró una salida triunfal: pidió a todos los presentes en la Legislatura un "minuto de aplausos" para las víctimas de Cromagnon.
Telerman demostró que tiene una verba florida, por momentos, emparentada con Horacio Ferrer y otros poetas urbanos, sobre todo cuando recorrió los cien barrios porteños, en tren de mostrar su "pasión por Buenos Aires".
"Esta ciudad -miró a la concurrencia- no ha sido amada lo suficiente". En realidad, podría decirse que fue mal amada u otra cosa peor, para el caso.
De Ibarra, casi no hubo referencias. No es de buen gusto hablar mal del muerto en su propio entierro (ha rey muerto, rey puesto). Apenas memoró que iba a poner en práctica el ideario por el cual "fuimos electos hace 2 años".
A continuación, repasó a todas las comarcas presentes o ausentes, leyendo o improvisando. Mencionó con dedicación y esmero al sector privado, a la "red de asociaciones vecinales", las ONGs, los "trabajadores... periodistas, amas de casa" y hasta a los empleados estatales (conocidos popularmente como municipales), una forma de complecerlos y evitar el primer reclamo salarial. Sólo le faltó enumerar a taxistas y colectiveros.
Con los ojos puestos en el veterano Cafiero y la doctrina peronista, admitió que "hay hermanos y hermanas que no viven en condiciones dignas". Una forma de decirlo que no causa tanto espanto.
Dios tampoco estuvo ausente en esta suerte de rezo multiple choice: "espero que me ilumine -pidió Telerman-, y mis colaboradores me acompañen". Por las dudas, se acordó de su maestro de 6° grado y clamó ante sus hijos, Catalina y Federico, para "que nunca tengan que decir su apellido bajando la cabeza".
La oposición tuvo un capítulo importante, una demostración de la debilidad y soledad inicial de Telerman. "¿Seremos capaces de construir una sociedad en la cual cada uno ceda un poco para que ganemos todos?", preguntó en voz alta en uno de los highlights del mediodía.
"Agradezco a las fuerzas de la oposición por ayudarnos al crecimiento, presentado proyectos, acompañando nuestros proyectos", reconoció mientras seguía con sus ojos a la platea, mayoritariamente, macrista, de izquierda y "lilista", si bien en la primera fila estaban Alberto Fernández -reingresado, a pesar de la debacle ibarrista, como interlocutor entre Nación y GCBA-, Daniel Scioli y los ya citados Solá y Cafiero.
Pero lo más importante, más allá de alguna frase demagógica referida a la plaza de Mayo -"ahora también es la plaza de los chicos de Cromagnón", a quienes les rogó que "vigilen mi gestión desde donde estén"-, fue que reconoció la necesidad de trabajar en sintonía con los demás poderes y, especialmente, con los organismos de control.
Los mismos que le advirtieron a Ibarra que había problemas en la discoteca de Omar Chabán y que el ex jefe desoyó, con el resultado fatal de 194 muertos y, lo que es un dato menor, obviamente, a esta altura: su caída del cargo por mal desempeño.
"He comprendido el mensaje", sentenció Telerman. "No nos defenderemos de quienes nos señalen errores", prometió con bastante convicción. "La paz no se logra callando verdades", pareció ser un mensaje póstumo a su ex compañero Ibarra.
Finalmente, una señal que, quizá, guíe los próximos pasos del nuevo jefe de la ciudad. Su discurso coincidió con el rompimiento del glaciar Perito Moreno, una suerte de emblema K y de las bellezas naturales nacionales, claro. A tal punto que llegó a opacar su acto en la trasmisión televisiva. ¿Será un buen augurio, aunque no lo haya mencionado en su discurso de asunción?

Marcelo Mendieta (h)
http://elinformatorio.blogspot.com/

miércoles, 8 de marzo de 2006

Mirando la caída por TV

La destitución de Aníbal Ibarra tuvo un previsible impacto mediático. La TV abierta se sumó a los canales de noticias -TN, Crónica, el 26 y América 24- para trasmitir, prácticamente en cadena, el veredicto de la sala juzgadora de la Legislatura porteña.
La pelea del ahora ex intendente por evitar que el juicio político acabara en un resultado adverso hizo pie en los medios audiovisuales. Todos los días, Ibarra "improvisaba" una conferencia de prensa en el zaguán de su domicilio del barrio porteño de Villa Ortuzar, emulando a Carlos Corach, el ministro del Interior de Carlos Menem, que inauguró esa práctica matutina rodeado de "movileros".
Evidentemente, el manejo de los medios era -¿es?, ¿será?- uno de los méritos del ex fiscal. De hecho, diarios y radios colaboraron en su carrera a la fama cuando de caza-corruptos pasó a revistar en el Frente Grande, de Carlos "Chacho" Alvarez en los tempranos 90.
Por supuesto, el motivo del enjuiciamiento tenía un fuerte impacto en la opinión pública. La masacre de Cromañon tuvo una extraordinaria cobertura mediática, aquella fatídica madrugada del 30 de diciembre de 2004. Las imágenes de cuerpos ennegrecidos e inertes en calles aledañas a la céntrica plaza Once, las corridas desesperadas de muchachos con las prendas rasgadas entre ambulancias del SAME, buscando ayuda, o las caminatas sin rumbo de chicos quinceañeros convertidos en zombies por efecto de tanta tragedia quedaron grabadas para siempre en un tape colectivo como testimonio del horror.
La batalla para resistir el embate político tenía que plantearse en los medios. Y así lo hizo el entonces suspendido jefe de gobierno.
La absolución o la condena merecían una cobertura.
A la hora del veredicto, sólo los canales 13 y 7 emitieron en vivo y en directo desde la Legislatura, y suspendieron su programación habitual. Ninguno de los dos corría grandes riesgos en materia de audiencia. El primero presenta por la tarde los mayores problemas de programación. Es el punto débil de Adrián Suar y se espera una mejora con los cambios de programación en abril. Además, era políticamente correcto que el 13 -que se jacta de contar con un equipo periodístico importante, en colaboración con TN-, cediera la pantalla a la definición del proceso, aún cuando la votación pudiera tornarse poco televisiva y hasta aburrida. Lamentablemente, el canal del sol y el ex ATC pusieron la trasmisión en crudo sin agregarle oportunos comentarios sobre qué podía ir sucediendo a medida que se conocían los pronunciamientos. Será para tenerlo en cuenta la próxima vez.
La resolución, casi por penales, demostró que hasta desde el punto de vista televisivo no había sido un desacierto. Según el portal Televisión.com.ar, "el Teleflash de Canal 13 que cubrió voto a voto la destitución de Aníbal Ibarra fue la cobertura más vista con 6.0 puntos. La hora que le dedicó Telenueve llegó a 5.1 puntos" (cuando maduraba el knock-out). La emisora de Daniel Hadad recién se acopló al tramo decisivo, apostando al suspenso que ya se había generado en los canales colegas. Una curiosidad esta demora porque el holding Infobae-radio 10 fue el que más información reprodujo sobre el juicio político.
"Cerca quedó América con 4.7 puntos mientras que a Canal 7 no le fue nada mal y logró 1.2 puntos. Telefe mantuvo su programación original y arrasó con la franja. Durante toda la sentencia a Ibarra logró 18.7 puntos", evaluó la web especializada.
Podemos agregar que el 13 mantuvo su promedio habitual y que Telefé si bien ganó ampliamente la franja, no sorprendió con la perfomance -es lo normal que se imponga en las tardes con holgura-: conservó sus números de costumbre, en torno a los 20 puntos.
América, para variar, bajó unas décimas sus mediciones habituales de la tarde, aunque la mayor parte del tiempo siguió con Intrusos, de Jorge Rial, intercalándolo con flashes. El 9 no sufrió modificaciones significativas.
Y, finalmente, lo que habría que anotar como un triunfo mediático del gobierno de Néstor Kirchner. Canal 7, cuyo desempeño no supera el medio punto en las horas de siesta -nunca mejor descripto-, duplicó su medio punto de encendido promedio.
Por último, hay que consignar el bochorno de que la emisora estatal de la ciudad de Buenos Aires no alterara el martes su felliniana programación para emitir imágenes de este evento, el más trascendente desde el punto de vista institucional que se tenga memoria en jurisdicción metropolitana.
Continuaron en el aire anodinos ciclos que, seguramente, ni siquiera vieron los empleados de Ciudad Abierta, así se llama la emisora de TV, más preocupados por su futuro laboral si destituían o no a Ibarra.
Jorge Telerman, flamante jefe de gobierno desde la caída de Aníbal, tuvo mucho que ver en el lanzamiento de este canal "cultural" que hasta ahora no terminó de redondear una propuesta estética o de contenido. Sería oportuno que, teniendo en cuenta que mantener ese canal no resulta gratis y que lo pagamos entre todos los vecinos de la Capital, se revisara en esta "nueva gestión" cuál es el sentido de su existencia y encontrarle, al menos, un perfil adecuado. Mantener un papelón en el aire, o el cable, no parece una buena política.
Marcelo Mendieta (h)

martes, 7 de marzo de 2006

Juicio político: destituyeron a Ibarra con ayuda del gobierno de Kirchner

¿Fue una victoria de los familiares de las víctimas? En parte, sí. Pero, seguramente, esperan un fallo contundente de la Justicia, donde se tramita la causa penal por la masacre de Cromañón. La destitución de Aníbal Ibarra, consumada a las 17 del martes 7 de marzo, es un comienzo para esos padres que no encuentran consuelo, que no tienen paz y, posiblemente, nunca la tengan.
Sin duda, la caída del jefe de gobierno de la ciudad de Buenos Aires es una derrota total de la Casa Rosada. Néstor Kirchner lo llamó en público “el amigo Aníbal”, durante un acto en la sede gubernamental, hace 2 semanas.
Y Alberto Fernández, que no se lleva bien con el vicejefe Jorge Telerman –ahora heredero del trono ibarrista hasta el 9 de diciembre de 2007, al menos en los papeles-, hizo lo que pudo por arrojar un salvavidas tras otro: hasta armó una solicitada el domingo con la rúbrica de artistas de la talla de Adriana Varela o León Gieco, o del actor Alfredo Alcón. No alcanzó.
Alentó la movilización de micros del conurbano bonaerense para colaborar con la movilización del jueves 2, en contra de la destitución. Fue suficiente para llenar la plaza de Mayo, pero no para torcer la voluntad de una decena de legisladores, preocupados en su gran mayoría por no ganarse el escrache de los padres de 194 chicos muertos en circunstancias demenciales. Aunque algunos pueden haberlo hecho por convicción, mientras sus jefes partidarios, desde Macri a Carrió –ex madrina de Aníbal-, miraban el proceso por TV.
Es una derrota del gobierno K porque, más allá de estos ademanes de primeros (y onerosos)
auxilios, no hubo nunca respaldo explícito a Ibarra. Hubo un acompañamiento por interpósitas personas, culposo, que hizo recordar cuando, tras aquel fatídico recital de Callejeros en el barrio porteño del Once, el Presidente de la Nación permanecía ajeno a todo en su terruño santacruceño, esperando –en familia- el fin de año 2004. Como si nada malo hubiera pasado en el país.
En definitiva, la guillotina que terminó ayer con la cabeza cortada de Ibarra fue desempolvada por el propio Kirchner. Apenas asumió el 25 de mayo de 2003, imaginó que ese instrumento serviría para hacer una depuración en la Corte Suprema menemista, que resultaba imprescindible. Lo que puede criticarse es la metodología empleada, como en el caso presente.
Sin cuidar demasiado los detalles –ni siquiera lubricaron el filo porque algunos jueces se asustaron ante la sola mención de la palabra “juicio político”-, se organizó un desfile de ministros de la Corte en el Congreso. Dos magistrados llegaron al final del proceso de enjuiciamiento, Eduardo Moliné O’Connor y Antonio Boggiano –quien todavía resiste con escritos judiciales-, como Ibarra en esta temporada. Otros, Julio Nazareno, el difunto Guillermo López y Adolfo Vázquez, salieron por la puerta de emergencia antes de pasar el mal trago.
Ibarra no puede reprocharle al gobierno que hayan descuidado los detalles. Está bien que los K no manejaban esta guillotina. Pero se ocuparon de todo: solicitadas, micros, declaraciones, operaciones, etcétera. Hasta de ponerle una cesta con almohadones, al pie de la guillotina.
Se ocuparon de casi todo. Porque, de lo contrario, no estaríamos hablando de la destitución de Aníbal Ibarra. Hagamos memoria.
Ibarra devino en hombre del kirchnerismo, una vez que Alberto F. se afianzó como delegado presidencial en jurisdicción metropolitana. Desde el Ejecutivo lo ayudaron a derrotar a Mauricio Macri en los comicios distritales de 2003, con la idea de que una victoria de lo que quedaba del Frente Grande local sería una victoria propia, nacional.
Aníbal hacía gala, una vez más, de la fama de afortunado que muchos le adjudicaban. Sobrevivió a la hecatombe de la Alianza: primero, la renuncia de su jefe político, Carlos “Chacho” Alvarez a la vicepresidencia de la Nación (en medio de una crisis por el supuesto pago de coimas a senadores del PJ), que arrastró al FrePaSo hacia la ruptura de la sociedad con la UCR. Después, Ibarra supo atrincherarse en el palacio municipal y, milagrosamente –porque estaba a pocos pasos de distancia-, evitó que los disparos en plaza de Mayo en plena revuelta popular o las aspas del helicóptero en el que huyó Fernando de la Rúa por los techos de Balcarce 50 lo despeinaran en diciembre de 2001.
El desembarco de Eduardo Duhalde a la butaca que abandonó en llamas De la Rúa trajo alivio. El ex gobernador peronista venía no sólo con el aval de su partido sino que contaba con el aliento de radicales y frepasistas –quedaban algunos todavía, entre ellos AI- que querían colaborar con un gobierno de emergencia y, al mismo tiempo, expiar culpas. Mal no les fue porque Ibarra y la mayoría salieron ilesos del reclamo popular de aquellos días de caos social, economía en quiebra y bancos acorralados por dentro y por fuera. Superaron con bastante éxito el grito generalizado de la época: “¡qué se vayan todos!”. Curiosamente, ahora se acaba de ir uno solo, el propio Ibarra, con el clamor de los nuevos padres de plaza de mayo. Lo escoltaron, hay que decirlo, hasta el cadalso varios exponentes de la clase política criolla como Raúl Alfonsín y varios referentes del peronismo.
Pero hasta la víspera –aunque habría que remontarse a la interminable y dolorosísima noche de Cromañón-, tuvo, podría decirse, una pata de conejo tamaño familiar.
Llegó a la política después de una destacada actuación en Tribunales como fiscal y no paró de escalar posiciones. Fue concejal y salió airoso de la faena –cuando pasar por la vereda del Concejo Deliberante como mero transeúnte ya despertaba sospechas de corrupción-; hasta trabajó en la convención estatuyente que le dio marco a la autonomía e incorporó, entre otros puntos, el mecanismo de juicio político que puso punto final a su etapa de titular del Ejecutivo capitalino.
Alcanzó el cargo en el 2000 con el sello de la Alianza, secundado por la radical delarruista Cecilia Felgueras. Carlos Menem ya había sido derrotado por la dupla De la Rúa-Alvarez en el 99, y todo parecía de su lado. Joven, apuesto, con aspecto de chico inmaduro pero inteligente (a lo mejor, lo ayudó esa tendencia a vestirse con blazer azul y pantalón gris –propio de estudiantes o de meritorios tribunalicios-), cuajó perfecto en un electorado inestable pero con tendencia a abrazar el ideario “progresista”.
A su alrededor, había socialistas, peronistas de izquierda, ex intransigentes, algunos radicales, que se mantuvieron fieles a él y a la poderosa estructura burocrática y recaudadora de la Capital Federal.
A pesar de haber superado la extinción aliancista, el destino le jugó a favor otra vez. Superado el trance duhaldista con mejor estrella que la esperaba. Comenzó la etapa de Néstor Kirchner, que había logrado la primera magistratura con escasos 22% de los votos, y necesitaba legitimarse con un triunfo inmediato en las urnas. Ibarra se los dio; a cambio quedó debilitado y terminó sin partido y, prácticamente, sin legisladores propios, a expensas del kirchnerismo y otros aliados satelitales (los que sellaron su suerte y la transformaron en mala).
Había estado en el momento justo, con el traje adecuado y con el contrincante ideal enfrente: Mauricio Macri, una suerte de reencarnación menemista a ojos de los prejuiciosos santacruceños. ¡Cuanta suerte tenía Ibarra! Pintaba para fiscal eterno, a lo sumo juez, y con un par de casos resonantes anti-corrupción (Matilde Menéndez, el Pami) y la inmaculada imagen de honradez y buenos modales, capeaba los temporales más terribles de la vida institucional y conseguía la reelección. En el horizonte, nadie podía imaginar un Cromañón.
¿Un accidente? No sería la mejor definición. ¿Una concurrencia de fatalidades, con el ingrediente determinante de la irresponsabilidad, la desidia, la ignorancia y la corrupción? Se acerca más, me parece. Lo que sí es seguro, a mi modo de entender, era que no le correspondía sólo el sayo a Ibarra y que, hasta cierto punto, el juicio político sonaba a desproporción. La Justicia ya estaba y sigue investigando sobre las responsabilidades penales y civiles. Y dará su veredicto.
Pero la maquinaria del procesamiento se echó a andar en la Legislatura y comenzaron las dudas. Primero, el gobierno K y, está demás decirlo, Ibarra confiaban en que podrían bloquear los votos necesarios para iniciar el juicio político que reclamaban los padres de las 194 víctimas.
Un kirchnerista, que había entrado al Legislativo de la mano de Macri, Chango Farías Gómez –el primer Borocotó no reconocido- fue el que terminó de inclinar la balanza. Fue una sorpresa. Así comenzó el enjuiciamiento propiamente dicho y la suerte de Aníbal devenía en mufa.
Después, las dudas se agigantaron, aunque siempre hubo confianza oficialista en que, finalmente, los 10 sufragios imprescindibles para destituirlo no aparecerían: había kirchneristas en la sala juzgadora, a falta de ibarristas. Y el Presidente había dicho delante de funcionarios, periodistas e invitados especiales “el amigo Aníbal”.
No hubo caso. El kirchnerista Helio Rebot mantuvo su negativa a sostenerlo y el zamorista Gerardo Romagnoli, que había querido renunciar a la sala juzgadora y había amagado con abstenerse, terminó de bajarle el pulgar a Ibarra: a último momento, se pronunció a favor de la destitución. El voto número 10 hacía estallar de alegría –una alegría paradójica, gélida, fugaz- a los familiares que no habían podido ingresar al recinto.
Todavía faltaba el alegato final de otro kirchnerista, anotado décimo quinto en la lista de oradores, el ex bibliotecario Elvio Vitali, que de potencial salvador –en los papeles previos, claro-, pasó a intranscendente abstencionista.
Ya ninguno de los presentes lo escuchó. Menos Ibarra que permanecía petrificado, junto a su profesor y abogado, Julio César Strassera, antes triunfal fiscal de las nefastas juntas militares y ahora una figura fantasmagórica enfundado en un ambo gris. Encima del veredicto, destitución sin habilitación para ejercer cargos públicos, tuvo que soportar que su “nunca más” fuera parafraseado por uno de los legisladores de la oposición para referirse a Cromañón y no a los crímenes de lesa humanidad. Una comparación no demasiado certera.
No se merecía Ibarra un final así, más allá de que tomarlo de chivo expiatorio es desmesurado. Es cierto que resta la apelación ante la Justicia, pero el pronóstico es reservado y la noticia hoy es que el jefe de gobierno es Telerman.
¿Pudo ser previsto este desenlace?
Como tantos periodistas, suponía que el gobierno –en medio de tanto despliegue de gente y de medios- no iba a comerse semejante paliza. Era lógico pensar que lo que había sucedido con el inesperado giro de Farías Gómez no iba a repetirse unos meses más tarde, y la derrota iba a encontrar a los hombres del Presidente encerrados en el baño, sin papel higiénico y con una botella de champan esperándolos en el freezer.
Después de casi una década y media de carrera política, “el amigo Aníbal” aguantó 14 rounds, el último sólo fue una excusa para que Vitali, el orador que cerraba la nómina de 15 legisladores, arrojara la toalla en medio de justificaciones favorables al reo, y demostrara así su lealtad hacia la Casa Rosada, aun en medio del derrumbe.
La política y la vida dan revancha, además Ibarra demostró que logró consenso en la ciudadanía porteña en los últimos meses. Seguirá su lucha en Tribunales y, casi con seguridad, podrá reiniciar su carrera política. Mientras tanto, gerenciará, sin plazo fijo –salvo el final de 2007-, Telerman, con menos legisladores que Aníbal y, lo que parece peor, sin el previo aval del PEN. Aunque eso no garantiza nada, a favor o en contra.
Porque a esta altura, se puede sentenciar, que el gobierno de Kirchner es tan poderoso que arma sus propios éxitos políticos y crea, con similar esmero y monedero, sus fracasos. Y ambos resultan prodigiosos e impactantes.
A falta de una buena oposición, vale el mérito oficial para mantener entretenida a la audiencia de 37 millones de argentinos, sea con el control del Concejo de la Magistratura o la destitución de “un amigo”.

Marcelo Mendieta (h)

lunes, 6 de marzo de 2006

Se dijo en El Informatorio (06-03-06)


“Vuelva Ibarra o siga Telerman, después del juicio político, el macrismo va a ayudar a la gobernabilidad” (Diego Santilli, legislador porteño y presidente del bloque Juntos por Buenos Aires)


“Además de agentes económicos, las empresas tienen que ser agentes de promoción y crecimiento” (Carina Cavallo, jefa de Responsabilidad Social Corporativa de Petrobras Energía)


(Ampliación de declaraciones y más información en www.totalnews.com.ar)