Ambos proyectos alcanzaron la primera producción en el segundo trimestre, antes de lo previsto, y actualmente se encuentran en proceso de incremento gradual de la producción (ramp-up).
Una vez que alcancen la plena capacidad operativa, sumarán 25.000 toneladas anuales de carbonato de litio equivalente (LCE) a la capacidad instalada, lo que fortalecerá la posición de Rio Tinto y el rol de la Argentina entre los principales proveedores de litio para los mercados globales.
Del encuentro participaron autoridades nacionales y provinciales, integrantes de los equipos de Rio Tinto, proveedores y representantes de las comunidades locales e indígenas.
Fénix comenzó a funcionar en 1997 como la primera operación comercial de litio del país.
La expansión Fénix 1B suma 10.000 toneladas adicionales de capacidad anual de LCE a la operación existente, lo que eleva su capacidad nominal total a aproximadamente 40.000 toneladas anuales.
Sal de Vida es una nueva operación de carbonato de litio a unos 60 kilómetros al noreste de Fénix, con una capacidad anual objetivo de 15.000 toneladas de LCE.
Ambos proyectos forman parte de la plataforma de litio de Rio Tinto en la Argentina, que comprende operaciones y desarrollos en Catamarca, Jujuy y Salta, entre los que destaca el proyecto Rincón.
El crecimiento de Rio Tinto a nivel nacional fortalece la red de proveedores del país.
Se prevé que alrededor de 70 % de los aproximadamente USD 4.000 millones en inversiones destinadas a ampliar las operaciones de litio en Argentina sea destinado a compras y contrataciones con proveedores locales.













