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lunes, 6 de abril de 2015

Best seller: Blackbird, Anna Carey (Eve), promete una historia atrapante para jóvenes y adultos

Blackbird. Perseguida (V&R Editoras) es el primer tomo de una bilogía de la autora best seller Anna Carey.

Destinada a jóvenes -de 14 años en adelante- y adultos, este thriller promete una historia adictiva, vertiginosa y con una narración sumamente efectista.

Carey se hizo conocida por la trilogía Eve (publicada por Roca Editorial).

La serie Blackbird salió a la venta en los Estados Unidos en septiembre de 2014.

Ya vendió los derechos de traducción al portugués, español, turco, italiano, francés y alemán.

Desde este mes, se puede adquirir en las librerías de la Argentina.

Más información en www.vreditoras.com.ar.

martes, 2 de junio de 2009

Cartelera porteña: De San Martín a Cristina Kirchner, conviven en Mirá lo que hay que escuchar

Más de 100 personajes de la historia argentina cobran vida, a través de frases de San Martín, Sarmiento, Roca, Perón, Frondizi, Galtieri, Alfonsín y Cristina Fernández de Kirchner, entre otros, en la obra de teatro Mirá lo que hay que escuchar, de Patricio Orozco.

Con un elenco que no supera los 30 años, se presenta los domingos a las 19, en la sala Bioy Casares, del porteño Centro Cultural Borges (Viamonte esquina San Martín).

Entrada General: $30 (descuento a jubilados y estudiantes: $15).

lunes, 28 de abril de 2008

Historias insólitas de la historia argentina: Balmaceda anticipa su próximo libro (sale en mayo)

"Jorge Newbery fue único: ¡hasta posó desnudo! José Hernández, el autor del Martín Fierro, hizo un pésimo asado cuando se fundó La Plata. Alfredo Palacios se batió a duelo con sus propios padrinos. Julio A. Roca rescató a dos hombres que se ahogaban, ¡cuando era presidente! Aunque, a decir verdad, no hay historia más insólita que la que vivió Adolfo Bioy -el padre de Bioy Casares- en el verano del 1900...", dice el escritor Daniel Balmaceda en un sabrosísimo adelanto de su nuevo libro: "Historias insólitas de la historia argentina. Desde que Urquiza llenó su casa de hijos hasta que Alfonsina se vistió de mar".

La obra, editada por Norma, contiene una imperdible colección de acontecimientos fuera de lo común, en una época singular del país: "el tiempo en que comenzó un cambio vertiginoso -subraya Balmaceda-, con vacas gordas y escándalos de primera plana", desde la batalla de Caseros (1852) hasta la década de 1930.

A continuación se reproduce el diálogo epistolar, vía mail según marca la época, que mantuvo El Informatorio con Daniel Balmaceda, consagrado autor, entre otros títulos, de Romances turbulentos de la historia argentina.

Marcelo Mendieta: ¿Cuál fue el criterio para seleccionar estas historias insólitas?
Daniel Balmaceda: Como en todos mis libros, he seleccionado hechos increíbles y personalidades atrayentes en todo sentido. ¿Sabías que Roland Garros estuvo en la Argentina y ganó una competencia? ¿O que el autor de la Marcha de San Lorenzo vendió los derechos por cincuenta pesos para comer? ¿Y que Saint-Exupéry conoció a su futura mujer en Buenos Aires? ¿Y el día que Sarmiento se sentó a leer correspondencia en el escritorio del presidente Avellaneda?

M. M.: Imagino que quedó mucho material afuera del libro para una o varias secuelas…
D. B.: Siempre ta dan ganas de seguir escribiendo. Por eso trato de acotar la época y me inclino por las historias que son amenas, extrañas y que, integradas al resto, forman un conjunto armonioso. Las que no entran, ya estarán en otro libro.

M. M.: Además de historiador y escritor, sos periodista y uno de los responsables de la edición nacional de una de las revistas más prestigiosas del mundo, Newsweek. ¿Podrías comparar, entonces, la historia con el pasado reciente y el presente en materia de hechos insólitos?
D. B.: Sí, claro. En la redacción, como en todas las redacciones, las noticias de la actualidad muchas veces nos parecen increíbles. Y en más de un caso ha ocurrido que ante una noticia insólita, le aclare a mis compañeros que "eso ya pasó" cierta vez. Pero hay una diferencia. Con las historias del pasado podemos entretenernos. Por ejemplo, cuando en "Historias insólitas" cuento el caso del descuartizador de 1893, es un relato atrapante y hasta divertido. Pero, claro, la distancia nos permite verlo de esa manera. Porque ese mismo hecho, si tuviera lugar en el 2008, nos provocaría estupor. Lo mismo ocurre con los políticos. Hoy puede parecernos pintoresco y hasta curioso que Joaquín V. González haya sido diputado sin tener la edad que requería la Constitución. Hoy sería un escándalo.

M. M.: Por último, ¿cuál dirías que es el protagonista o acontecimiento más insólito de tu libro?
D. B.: ¡Qué difícil es inclinarse por alguno! ¡Son todos! Pero Jorge Newbery fue único: ¡hasta posó desnudo! También está el pésimo asado que hizo José Hernández cuando se fundó La Plata. O Alfredo Palacios, quien se batió a duelo con sus propios padrinos. O Julio A. Roca, que se lanzó a rescatar a dos hombres que se ahogaban, ¡cuando era presidente! Aunque, a decir verdad, no hay historia más insólita que la que vivió Adolfo Bioy (el padre de Bioy Casares) en el verano del 1900...

Balmaceda presentará Historias insólitas de la historia argentina en la 34° Feria del Libro de Buenos Aires, el domingo 4 de mayo, a las 18, en la sala Domingo F. Sarmiento, junto al animador Fernando Bravo.

Fotos: gentileza Editorial Norma.

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miércoles, 14 de febrero de 2007

"Uno de los romances más conocidos de la Historia argentina fue el de Sarmiento con la hija de Vélez Sarsfield"

“Uno de los romances más conocidos de la historia argentina fue el de Sarmiento, siendo casado, con
Aurelia, hija de Dalmacio Vélez Sarsfield, el padre del Código Civil, y que también estaba casada”, reveló el periodista e historiador Daniel Balmaceda, durante la emisión radial de El Informatorio por Palermo FM 94.7, de Buenos Aires.

Los grandes amores de la historia argentina, los dignos de un culebrón, fue el tema que expuso Daniel Balmaceda, periodista, escritor, historiador y editor de la sección Política de la revista Noticias, autor de los libros “Oro y Espadas” y “Espadas y Corazones”, de Editorial Marea.

“He leído, Daniel, tu última obra publicada "Oro y Espadas" -que me resultó apasionante y divertida-, y tengo muy presente el episodio de la hija de Juan Ortíz de Zarate –uno de los adelantados del virreinato del Río de la Plata y uno de sus pretendientes, mi antepasado, Diego de Mendieta... a quien describís como un verdadero arribista, un holgazán. Es decir que lo tengo en los genes… Pero, como verás, no guardo rencor…”, saludó Marcelo Mendieta a Balmaceda al comenzar la entrevista radial.

“Uno de los clásicos de la historia argentina es el de Mariquita Sánchez con Thompson. Le decían Mariquita porque se llamaba María, María de todos los Santos. Ella se había enamorado de un primo, Martín Thompson, pero los padres querían casarla con otro primo: Diego del Arco… Generalmente, se buscaba acomodar a los primos… Este Diego del Arco tenía como 50 años y Mariquita, 14. Y, por supuesto, ella veía más atractivo a Martincito Thompson. Pero la familia no quería saber nada, al punto que le armaron toda la fiesta de compromiso –evento que era muy importante en aquella época- en la calle Florida al 200, donde vivían, en la gran mansión. Y cuando estaban todos los invitados, toda la paquetería de Buenos Aires –hablamos del año 1801… Se armó la gran fiesta y Mariquita no acudió al salón, y se quedó encerrada en su cuarto, diciendo que ella no se casaba porque estaba enamorada de otro primo”, reveló Balmaceda en esta suerte de San Valentín en el túnel del tiempo .

“¡Flor de escándalo porque en aquella época –ahora somos más permisivos con los chicos-, no…! La encerraron en un convento que todavía está en la calle Independencia y a él lo mandaron a España a que siguiera la carrera naval, lejos de esta chica. Los chicos la pelearon a muerte y finalmente, 3 o 4 años más tarde, a través de un juicio lograron que el Virrey aprobara el casamiento y se casaron… Mariquita logró salvar el amor de su vida, aunque tampoco le duró mucho (ya conocemos el cuadro de cuando se interpretó el himno en su casa)… Pero Thompson, aprovechando que sabía muy bien inglés, en la época de la Revolución lo enviaron a Estados Unidos como una especie de embajador, y allá enloqueció, y tuvieron que encerrarlo en un manicomio… Lo subieron a un barco así loco y murió encerrado y atado en la bodega… Mariquita ya estaba noviando con otro, mientras su marido se estaba muriendo en alta mar…”, concluyó la anécdota el autor de “Oro y Espadas” y “Espadas y Corazones”.

“Otro de los romances más conocidos de la historia argentina –apuntó el historiador y periodista Daniel Balmaceda- fue el de Sarmiento, siendo casado, con la hija de Dalmacio Vélez Sarsfield, el padre del Código Civil. Aparte, era el padre de Aurelia Vélez Sarsfield, una mujer muy atractiva para la época. Entre los muchos artículos del Código Civil figura el adulterio. Y tanto Aurelia –que también estaba casada- como Domingo Faustino supieron interpretarlo… Fueron novios, mejor dicho, amantes años y años, inclusive cuando él fue Presidente y él ya se había separado de su mujer –estaba casado con Benita Martínez Pastoriza, salía de la Casa Rosada y hacía una pasadita por la casa de Aurelia… Sarmiento fue uno de los presidentes que sufrió un atentado… El plan para matarlo se hizo calculando que iba a pasar por la casa de Aurelia… Lo atacaron a mitad de camino, en Corrientes y Maipú… Los que lo atacaron cargaron mal la pistola y les explotó en la mano. Y Sarmiento era sordo, así que nunca se enteró… Casi tenemos al Kennedy argentino”.

“Un tercer y último romance fue el caso del doctor Eduardo Wilde, que es el de la estación de trenes… Tenía cara de vikingo, con bigote y barba, rudo. Tenía cuarenta y pico –ya había enviudado-, y Oliveira César, uno de sus pacientes, le dijo: ‘¿por qué no se casa con una de mis hijas?’. Guillermina tenía 15 añitos. A él le pareció fantástica la idea, se casaron y, con el tiempo, Guillermina –que primero iba al teatro Colón y se embadurnaba los dedos con chocolate porque era muy infantil- empezó a crecer y desarrollarse, y entonces el gran amigo de Wilde, Julio Argentino Roca, murió de amor por ella”, concluyó Balmaceda.

“Eduardo, que no era ningún tonto, jamás abrió la boca… Las revistas de aquella época se burlaban de Roca (ver imagen) por este affaire. El romance prosiguió a pesar de los ataques políticos furibundos que recibió en aquel momento”, señaló.

Por último, el escritor, historiador y periodista Daniel Balmaceda dio una primicia a El Informatorio sobre una obra en gestación: “La editorial Norma quiere sacar un compilado de romances, un poco más completo de lo que está saliendo en la revista Noticias, así que estoy trabajando fuerte para que salga muy divertido y se puedan contar romances de la Argentina de todas las épocas que sean entretenidos”.