Penguin Random House dispone de un amplio catálogo de textos valiosos para regalar a los padres. O a quien se merezca estas joyitas para leer, aprender, pensar, polemizar y (porqué no) entretenerse.
Entre los más recientes títulos, hay tres que sobresalen. Por un lado, se destaca uno de los libros de 2015 (aun cuando estemos a días de llegar a mitad de año), Born, que consagra a María O'Donnell como una gran periodista y escritora.
Por primera vez, Jorge Born rompe el silencio y cuenta detalles de su cautiverio a manos de los Montoneros, que secuestraron a él y a su hermano Juan, para recaudar u$s60 millones -un poco más de u$s260 millones a valores actuales-, en 1975.
Este botín no ha sido superado en el mundo: sigue número 1 en la lista de los rescates más caros de la historia.
Más allá de que el destino de muchos de esos millones todavía sigue siendo un misterio -pasó de manos de Firmenich y Cía. en distintas etapas y partes al desaparecido banquero David Graiver, la Cuba de Fidel Castro, bancos europeos e incluso campañas políticas-, la autora trata de seguir la ruta del dinero a partir de investigaciones propias, pesquisas judiciales, testimonios de personajes históricos y, por supuesto, la palabra del heredero del grupo Bunge y Born.
Así como queda claro que el móvil principal del brazo armado de la Tendencia peronista era económico, también resulta evidente que, a pesar de la planificación casi perfecta de la captura y cautiverio de los hermanos, no tenían idea de cómo iban a cobrar el rescate, ya que carecían de nociones básicas sobre qué volumen representaba semejante cantidad de billetes, así como las dificultades logísticas para cobrarlos.
Sin duda, Born resulta apasionante y revelador, e incluso polémico, en especial, para quienes idealizan la lucha armada de los 70. O los mismos protagonistas que no salen beneficiados con esta historia hasta ahora inédita.
En Doce noches, otro título muy recomendable, Ceferino Reato reconstruye la crisis de 2001-2002 que se llevó puesto al gobierno de la Alianza, que encabezaba Fernando de la Rúa; habilitó el regreso al poder del peronismo por vía parlamentaria, y derivó en una sucesión de presidentes provicionales (Ramón Puerta, Adolfo Rodríguez Saa y Eduardo Camaño), hasta llegar al interinato de Eduardo Duhalde.
Se trata, claro está, del período más convulsionado de la historia argentina reciente. Y el periodista Reato logra darle una visión profunda y reveladora, sin perder nunca la redacción prolija, clara y atrapante.
De hecho, queda instalada la idea de que, más allá de las deficiencias de la administración delarruista, hubo no solo un avance del PJ para desalojarlo del poder. Sino que, además, Raúl Alfonsín y sus seguidores pudieron haber contribuido a que ese proceso se materializara.
En el medio de esos acontecimientos, subyace la interna peronista que boicoteó el breve interregno de Rodríguez Saa (el autor consigue una descripción inédita sobre cómo vivió el puntano esas celerísimas horas de gloria y fracaso), para que, con la colaboración alfonsinista, fuese, finalmente, el caudillo de Lomas de Zamora quien se sentara en el sillón de Rivadavia.
Esas doce jornadas infernales, y el mandato posterior de Duhalde, cobran, por si fuera poco, mayor dimensión aún porque abrieron los puertas de la Casa Rosada a los Kirchner, en 2003.
Podría ser una novela, la de la debacle institucional de comienzos de la década. Pero, lamentablemente, es la realidad que supera a la ficción. Y Ceferino Reato se ocupó de escribirla.
Un volumen necesario para entender la dinámica caníbal del poder en el país.
Con esa magnífica capacidad de abordar la historia argentina con solvencia, desacartonamiento, rigurosidad, originales puntos de vista y sentido del humor, Daniel Balmaceda publicó otra obra con destino, como todos sus libros, de best-seller: Estrellas del pasado.
Con una portada muy atractiva -que refuerza la capacidad del historiador y periodista para ser garantía de suceso y de calidad en las librerías-, el texto de contratapa promete que "en Estrellas del pasado espiaremos a San Martín en una fiesta pidiendo a una cotorrona para bailar, a Belgrano conduciendo a trescientos hombres lejos del infierno de Vilcapugio, a Sarmiento calzándose una peluca, a Rosas como un padre celoso de su hija, a Mitre haciendo de gasista en su barrio, a Fangio y a Victoria Ocampo aprendiendo a manejar, a Brown vestido con la bandera argentina, a Gardel víctima de punguistas, a Marcelo T. de Alvear haciendo bromas por teléfono, al general Paz fabricando un aparato ridículo y también conoceremos al ET argentino. Con anécdotas compiladas a través de una ardua investigación de cartas, memorias, biografías, expedientes, partes de batalla, tradiciones orales y periódicos, Daniel Balmaceda descubre hechos desconocidos de nuestra historia".
Mostrando las entradas con la etiqueta Fidel Castro. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Fidel Castro. Mostrar todas las entradas
sábado, 20 de junio de 2015
M. O'Donnell se consagra con Born, Reato desnuda al peronismo caníbal (Doce noches), y Balmaceda anuncia anécdotas brillantes en Estrellas del Pasado
Labels:
Alfonsín
,
Balmaceda
,
Cuba
,
cultura
,
De la Rúa
,
Día del Padre
,
Duhalde
,
Fidel Castro
,
historia
,
investigación
,
justicia
,
libro
,
padres
,
Penguin Random House
,
periodismo
,
política argentina
,
regalo
,
Rodríguez Saa
viernes, 24 de septiembre de 2010
Libro: El aluvión permite descubrir por qué los piqueteros juegan un papel clave en el poder K
"(Luis) D'Elía parece cubano", le dijo Fidel Castro a Miguel Bonasso el 20 de octubre de 2005. El elogio no vino solo: al día siguiente, apareció una valija con un millón de dólares que el líder del FTV pasaría por Ezeiza sin demoras, a diferencia del venezolano Antonini Wilson.
De esa forma, el regimen de Cuba financió la movilización piquetera contra el ALCA en Mar del Plata, incluido el tren del ALBA que llevaría, entre otras figuras, a Diego Maradona.
Este relato forma parte, junto a otros tantos pasajes reveladores, del libro El aluvión. Del piquete al gobierno: Los movimientos sociales y el kirchnerismo, del periodista Christian Boyanovsky Bazán, coautor con el colega Fernando Amato de otro interesante ensayo: Setentistas. De La Plata a la Casa Rosada.
En forma exhaustiva y con prosa amena, CBB se atreve a desentrañar la compleja telaraña tejida por el cuarteto que animan D'Elía, Emilio Pérsico (Movimiento Evita), Edgardo Depetri (Frente Transversal) y Humberto Tumini (Libres del Sur). Tarea que no debe haberle resultado sencilla.
El texto tiene un atrapante comienzo situado durante la crisis de la Resolución 125 y el papel "heróico" del matancero, quien creyó haber frenado un intento de golpe de Estado, hecho que -hay que subrayar- nunca podrá ser verificado. Lo que sí queda claro, como en otras obras de autores con distinto enfoque al de Boyanovsky Bazán, es que Néstor Kirchner amagó con precipitar la renuncia de Cristina Fernández aquella madrugada en que el vice Julio Cobos emitió su archifamoso "voto no positivo".
Un hallazgo del autor es haber descubierto cómo se conocieron Depetri y el santacruceño, a mediados de la década del 80, cuando el primero era un ascendente dirigente sindicial de ATE y el segundo trabajaba como abogado en la provincia patagónica.
La trayectoria de Pérsico, quien tuvo una verdulería y hasta despachó helados (una curiosidad si se tiene en cuenta que otra rama de la familia creó Persicco), parece, sin dudas, la más pintoresca y cinematográfica. Vale la pena conocerla.
Con pocos pero valiosos aportes fotográficos, más un encomiable apéndice y un recomendable índice de nombres, El aluvión, que publicó Sudamericana (Random House Mondadori), resulta imprescindible para aprender sobre la relación de Néstor Kirchner con las organizaciones sociales, cuáles son sus fortalezas y debilidades; así como intentar -de acuerdo con la exégesis de Boyanovsky Bazán- vaticinar cómo evolucionará ese decisivo vínculo en las próximas elecciones.
Si bien este volumen aborda la mayoría de los puntos oscuros que rodean al cuarteto de referentes piqueteros, sobre todo los del inefable (por usar un eufemismo) D'Elía, no ahonda en los enjuagues del jefe de Federación Tierra, Vivienda y Hábitat con Evo Morales, clave -al menos- en la importanción de gas boliviano. O en los "líquidos" vasos comunicantes con Hugo Chávez.Tampoco profundiza, aunque sí toca el tema, en la polémica simpatía de D'Elía por el regimen iraní, algunos de cuyos integrantes están sospechados -por la Justicia argentina- de haber propiciado el atentado contra la AMIA.
De cualquier manera, quien se interese por conocer en qué se basa parte del poder kirchnerista, quiera descubrir a "los Montoneros de Néstor", y tenga interés por la actualidad política argentina en general, se sentirá atraído por la lectura de El aluvión.
Con generosidad, Christian Boyanovsky Bazán ofrece material extra on line en www.elaluvion.com.ar/.
Labels:
Chávez
,
Cristina Fernández
,
cultura
,
Estado
,
Fidel Castro
,
fotos
,
gobierno
,
helado
,
Kirchner
,
libro
,
Luis D'Elía
,
Persicco
,
piquetero
,
política argentina
,
Random House Mondadori
,
Sudamericana
jueves, 6 de marzo de 2008
Fidel Castro: Websense alerta sobre mail malicioso
(Una de las fotos más recientes de Castro, publicada en el periódico cubano Juventud Rebelde)Fidel Castro tampoco está exento del phishing y su estado de salud, motivo de tantas especulaciones, resulta la excusa perfecta para que "pícaros" hagan circular un correo electrónico anunciando la muerte del hombre fuerte (en términos políticos) de La Habana.
Websense Security Labs™ publicó una alerta sobre este mail, cuyo título es “Mala Noticia”, en el cual se informa que: "En la madrugada de hoy murió en su residencia de el Laguito el longevo dictador cubano Fidel Castro”.
El correo utiliza logotipos de 2 medios de comunicación de amplia reputación, con el propósito de captar a los usuarios, e invita a conocer más sobre el suceso a través de un link que promete vídeo y otras imágenes exclusivas del “acontecimiento”, por ejemplo, el histriónico venezolano Hugo Chávez llorando junto al ferétro.
La señal emitida por Websense Security Labs indica que el email actúa como un señuelo para que los usuarios pulsen en la liga y se descargue un programa malicioso que se presenta como software legítimo y benigno de un sitio ubicado en Corea.
Auspicia este artículo de El Informatorio
Labels:
Chávez
,
comunicación
,
Fidel Castro
,
hackers
,
internet
,
medios
,
seguridad
,
vídeo
,
Websense
lunes, 7 de agosto de 2006
Prensa & Poder: periodistas de izquierda refuerzan en Argentina su apoyo a la dictadura cubana
Eduardo Aliverti (foto) es un locutor y periodista muy respetado en la Argentina. Pero eso no le impide, a veces, caer en laberintos argumentales ridículos,
cegado por la ideología. Parece que la enfermedad -o lo que sea- que afecta a Fidel Castro obliga a que sus fieles salgan a rezarle, de urgencia y a su modo.
Basta leer la columna de opinión que firma hoy en el diario porteño de izquierda Página 12, titulada "Lo de Cuba es cosa nuestra", para encontrar un ejemplo inmejorable de como el prestigio y la inteligencia caen rendidos ante la incapacidad de reflexionar en libertad, sin ataduras militantes.
Con todo respeto, lo que molesta de Cuba, o mejor dicho del régimen castrista, y estoy hablando a título personal, bien egoista, no es sólo que sus ciudadanos no puedan abandonar la isla, como afirma el columnista.
A mí como extranjero y como colega de Aliverti -periodista, digo-, me preocupa, me inquieta, me subleva, que no haya tampoco libertad para ingresar a La Habana, sobre todo si el visitante trabaja en medios de prensa. Lo acaba de denunciar la organización Reporteros sin fronteras, por si hiciera falta algún testimonio actualizado.
Por supuesto, también me parece brutal que haya presos políticos, que haya pena de muerte y que se cumpla... ¿O la pena de muerte sólo es mala cuando se aplica fuera de Cuba?
Es cierto nadie niega los logros del régimen en materia de salud y educación... Pero, ¿ignoran Aliverti y sus amigos que las jóvenes cubanas se prostituyen por unas gotas de champú? ¿Desconocen el mercado negro y la corrupción que impera en la isla, donde el pueblo viaja en bicicleta o en la guagua y los jerarcas castristas
lo hacen en lujosos autos importados? Son ejemplos tomados al azar y que surgen mientras escribo estas líneas.
Para que no queden dudas de que criticar a Fidel no me transforma -como pretende argüir Aliverti- en un promotor de la invasión yanqui (sería un horror volver a 1959, cuando la isla era un prostíbulo caribeño), aclaro que me resultan tan abominables las torturas de la dictadura de Castro como las de los soldados norteamericanos o ingleses a los presos iraquíes.
cegado por la ideología. Parece que la enfermedad -o lo que sea- que afecta a Fidel Castro obliga a que sus fieles salgan a rezarle, de urgencia y a su modo.Basta leer la columna de opinión que firma hoy en el diario porteño de izquierda Página 12, titulada "Lo de Cuba es cosa nuestra", para encontrar un ejemplo inmejorable de como el prestigio y la inteligencia caen rendidos ante la incapacidad de reflexionar en libertad, sin ataduras militantes.
Con todo respeto, lo que molesta de Cuba, o mejor dicho del régimen castrista, y estoy hablando a título personal, bien egoista, no es sólo que sus ciudadanos no puedan abandonar la isla, como afirma el columnista.A mí como extranjero y como colega de Aliverti -periodista, digo-, me preocupa, me inquieta, me subleva, que no haya tampoco libertad para ingresar a La Habana, sobre todo si el visitante trabaja en medios de prensa. Lo acaba de denunciar la organización Reporteros sin fronteras, por si hiciera falta algún testimonio actualizado.
Por supuesto, también me parece brutal que haya presos políticos, que haya pena de muerte y que se cumpla... ¿O la pena de muerte sólo es mala cuando se aplica fuera de Cuba?
Es cierto nadie niega los logros del régimen en materia de salud y educación... Pero, ¿ignoran Aliverti y sus amigos que las jóvenes cubanas se prostituyen por unas gotas de champú? ¿Desconocen el mercado negro y la corrupción que impera en la isla, donde el pueblo viaja en bicicleta o en la guagua y los jerarcas castristas
lo hacen en lujosos autos importados? Son ejemplos tomados al azar y que surgen mientras escribo estas líneas.Para que no queden dudas de que criticar a Fidel no me transforma -como pretende argüir Aliverti- en un promotor de la invasión yanqui (sería un horror volver a 1959, cuando la isla era un prostíbulo caribeño), aclaro que me resultan tan abominables las torturas de la dictadura de Castro como las de los soldados norteamericanos o ingleses a los presos iraquíes.
Suscribirse a:
Entradas
(
Atom
)





