A la última entrega de estas notas le faltan conceptos, pero le sobra chispa. Para sorpresa de quien escribe estas líneas, la sección destinada a los periodistas y los medios de comunicación fue la menos interesante del encuentro sobre weblogs, realizado el 29 de junio en la Universidad de Palermo, de Buenos Aires.

A pesar de que el mismo prologuista de la jornada, el prestigioso profesor
Alejandro Piscitelli (consultor organizacional en Internet y autor de varios libros sobre la materia)
le otorgó a los hombres de prensa el papel de generadores de los primeros blogs a comienzos de siglo, los disertantes no se pusieron a la altura de las circunstancias (y no hablamos de centímetros). A continuación, lo que nos dejó esta parte de la conferencia.
Es cierto que faltó
Dario Gallo, factotum de Bloc de Periodista -quizá la bitácora más consultada como medio periodístico en el país-, y editor de la revista Noticias. De quien tengo las mejores referencias.
El panel quedó restringido a
Gastón Roitberg, jefe de contenidos de Lanacion.com (del diario homónimo),
Leandro Zanoni (fundador de Periodismo 3.0, un club de bloggers criollos), y a
Luis Majul, conductor de programas de radio y de TV que cuenta con una bicátora que lleva su nombre.
El periodista y diseñador
Norberto Baruch completó el cuadro. Hay que reconocerle que hizo esfuerzos por levantar el nivel, al menos como coordinador de
una mesa que semejaba más una charla de café que una disertación de supuestos especialistas o, al menos, experimentados blogueros de prensa.
A falta de power point como habían preparado quienes los antecedieron en la jornada,
el trío de expositores contó anécdotas personales sobre cómo llegó cada uno de ellos a crear su propio weblog (historias muy similares a las de cualquier otro ser humano y, por ende, aburridas).
Poco aportaron sobre la importancia que tienen las bitácoras. ¿Molestan a los poderosos? ¿Ellos escriben lo que quieren o están condicionados porque trabajan en otros medios también poderosos? ¿Qué futuro le ven a los weblogs? ¿Imaginan que algún periodista en la Argentina puede llegar a vivir de lo que escriba en su blog?
Quedó claro que, para la mayoría de ellos, el blog es apenas un hobby, casi un diario personal, aunque se trate de profesionales. Entonces, ¿los weblogs sólo sirven para despuntar el vicio de escribir sobre cualquier cosa? ¿Y el periodismo?
A falta de ideas, Majul trató de ponerle humor a la reunión, en la que -paradójicamente- faltó

alguna infusión que justificara una charla tan distendida y extensa.
Reveló que usa su blog para contar anécdotas con funcionarios (por ejemplo, aseguró que descubrió a un importante juez manejando sin cinturón de seguridad y lo publicó en exclusiva!?)Lo más jugoso vino hacia el final de la charla. Algo agotados de hacerse preguntas entre ellos, y sin encontrar grandes revelaciones, se animaron a decir algunas cosas en confianza.
El periodista del site del diario "La Nación" confesó lo que todos temíamos:
los blogs sobre el Mundial de Alemania que se pueden leer en ese portal no están escritos por quienes figuran en calidad de autores. Si bien se trata de periodistas (
Juan Pablo Varsky,
Matías Martin, Roman Iucht y el relator uruguayo
Victor Hugo Morales, un verdadero prócer de la radiofonía rioplatense), Roitberg reconoció que había otras plumas detrás de esos nombres. Era de imaginarse, pero no queríamos perder la ilusión. ¿O habré entendido mal?
Para no ser menos,
Majul sentenció que "lo mejor de los blogs es que podés hacer lo que se te canten las pelotas" (sic). No puede calificarse de frase académica, pero al menos causó gracia.
Lo curioso es que Majul produce sus propios proyectos de

radio y televisión: es evidente que en los medios masivos se siente condicionado. ¿Será simple pudor? ¿Serán los avisadores que lo cohiben a hacer lo mismo en sus espacios mediáticos?
Majul se jactó de haberle encontrado una utilidad extra a la bitácora que permite "dejer de escribir durante 15 días si uno quiere; eso es genial, después de haber trabajado en medios en los cuales había que escribir todos los días aunque no tuvieras ganas".(N. de R.: Lamentablemente, no pudimos asistir a la sesión vespertina de este llamado Día de Weblogs en la UP)