La Confederación Argentina de Trabajadores Cooperativos Asociados (Conarcoop) -que reúne a 18 federaciones de la economía social y solidaria- lamentó el fallecimiento del papa Francisco y recordó el importante legado que dejó para el sector, al que siempre puso como ejemplo a seguir.
En el marco del
Año Internacional de las Cooperativas, que se celebra en 2025, el presidente de
Conarcoop,
Ramiro Martínez, aseveró que
"El papa Francisco dio un ejemplo de solidaridad y fraternidad hacia los que menos tienen, valores que coinciden con el espíritu de las cooperativas, a las que siempre destacó por su rol social".
"De hecho, en sus últimas palabras en la misa del Domingo de Pascua, llamó a la solidaridad recíproca y la necesidad de derribar las barreras que dividen a la humanidad, un leit motiv de su papado, que se vio reflejado en su discurso a favor de los migrantes y contra la discriminación", concluyó.
Martínez memoró que Francisco se manifestó como "un fanático de las empresas recuperadas".
Además, el Sumo Pontífice aseguró que "las cooperativas lo desafían todo, incluso desafían a la matemática, dado que en una cooperativa uno más uno da tres y, en una cooperativa, un fracaso es medio fracaso".
Francisco remarcó que "el dinero al servicio de la vida puede ser administrado de manera justa por la cooperativa".
"La economía cooperativa debe promover una economía sanadora en el insidioso mar de la economía global. Una economía auténtica, promovida por personas que en el corazón y en la mente solo tienen el bien común. Tengan el valor de salir a llevar la cooperación a las nuevas fronteras del cambio", subrayó el Papa en uno de sus tantas expresiones a favor de la economía social.
Asimismo, ese compromiso con el sector se vio reflejado en
acciones concretas y vínculos con referentes de organizaciones que forman parte de Conarcoop. Es el caso de
Hernan Morelli, un
excura que fue
cercano a Francisco y actual
presidente de la cooperativa Altas Cimas, que ayudó a la
construcción de la sede de Conarcoop.
"A Jorge Bergoglio, quien luego se transformaría en el Papa Francisco, lo conocí cuando yo era un niño y asistía a la Parroquia Nuestra Señora de Luján de los Patriotas, por la zona de Flores, donde él era obispo. Luego, mantuve diálogo con él cuando me desempeñé como sacerdote y viví en la ex villa 1-11-14, hoy denominado barrio Ricciardelli, hasta que en 2013 se fue a Roma", afirmó el
dirigente cooperativo de 42 años.
Al respecto, Morelli subrayó que "Siento en este tiempo que Bergoglio, en su rol de Francisco, consiguió hacer que lo espiritual se transforme en político. Le devolvió carnalidad al camino religioso. Ahora nos toca amplificar a diario y de modo sostenido su mensaje de paz, que se construye con una comunidad que piensa de afuera para adentro".
Por otra parte, desde la
Federación Padre Mugica, que forma parte de
Conarcoop, destacaron el
apoyo que Bergoglio, cuando se desempeñó como arzobispo de la Ciudad de Buenos Aires, le dio a los llamados "curas villeros" de la comunidad.
"En la Villa 31, ahora llamado Barrio Mugica, tiene mucha incidencia la Iglesia, en línea con todo el trabajo que allí realizó el padre Carlos Mugica. Realizan actividades relacionadas con la infancia, chicos que tienen problemas con adicciones y cooperativas de recicladores, entre otras cosas. En ese marco, si bien no tuvimos un vínculo directo con él, Bergoglio, en su rol de Arzobispo, le dio un gran apoyo a los sacerdotes que trabajaban en el barrio", afirmó el titular de la federación,
Marcelo Vargas.