En el marco del Día Mundial del Medio Ambiente, celebrado el 5 de junio, Ball Corporation -líder mundial en envases sostenibles de aluminio- ratifica el compromiso con una agenda ambiental integral, enfocada en la
eficiencia de recursos, la
reducción de emisiones, la
transición hacia energías renovables y la
movilización social.
La compañía consiguió una mejora de 10 % en la intensidad de uso de agua en el negocio de envases para bebidas desde 2020, como parte de su meta global de mejorar 50 % la eficiencia hídrica hacia 2030.
En
América del Sur, proyectos de optimización industrial permitieron
reducir el consumo de agua en sistemas de lavado y procesos fabriles, lo cual refuerza el
compromiso de Ball con operaciones cada vez más eficientes.
"Los desafíos ambientales requieren acciones concretas en toda la cadena de valor. En Ball, trabajamos para reducir el impacto de nuestras operaciones, optimizar el uso de recursos y acelerar soluciones que contribuyan a una industria más sostenible", declaró
Tamires Silvestre (foto de abajo a la derecha), directora de Sustentabilidad de
Ball América del Sur.
En materia de eficiencia energética, la planta de Jacareí, en Brasil, implementó un sistema de recuperación térmica que compensó 90 % del consumo de caldera. Además, distintos proyectos permitieron reducir hasta 60 % el consumo de aire comprimido en procesos industriales, y evitaron un consumo anual de electricidad superior a 6.000MWh.
La
descarbonización también es un
eje central de la estrategia de Ball. La empresa
redujo 50 % sus emisiones de Alcances 1 y 2 en comparación con la línea base de 2017, de tal manera que se avanzó hacia la
meta de reducción de 55 % para 2030. A su vez, las
emisiones de Alcance 3 registraron una
disminución aproximada de 14 % desde 2017.
Ball mantiene el compromiso de avanzar y colaborar de cara a la
reducción de emisiones en toda la cadena de valor, con un
Plan de Transición Climática alineado con la meta de 1,5°C y con objetivos aprobados por la
Science Based Targets Initiative.
En América del Sur, alcanzó 88 % de cobertura de electricidad renovable y, en Brasil, Chile y Paraguay, opera con 100 % de energía eléctrica renovable.
Estos avances se complementan con el
uso de aluminio reciclado: en
2025, 74 % del aluminio utilizado a nivel global por Ball en su negocio de envases para bebidas provino de fuentes recicladas, con el objetivo de alcanzar un
promedio mundial de 85 % hacia 2030.
"El aluminio es un material clave para avanzar hacia una economía circular, pero su impacto positivo se potencia cuando se combina con eficiencia operativa, energías renovables, innovación y colaboración. Esa es la dirección en la que seguimos trabajando", concluyó Silvestre.