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viernes, 22 de octubre de 2010

“Con Merlín, Franco Vaccarini logró crear una novela moderna a partir de una historia antigua”

"El lanzamiento del libro Merlín, de Franco Vaccarini, no sólo cuenta con el apoyo de internet (la web y el blog de la editorial, Facebook y You Tube), sino que además incluirá una presentación oficial y una fuerte campaña de comunicación con docentes y libreros, que son agentes importantísimos de difusión", anticipó la gerente del sello editorial Pictus, Karin V. Gottschalk, en diálogo con El Informatorio Blog.

Con los inmejorables antecedentes del autor (quien ha publicado en las principales editoriales dedicadas al público infantil-juvenil, desde Ediciones SM a la misma Pictus –por ejemplo, El holandés errante, ya comentada en este mismo sitio-), esta “novela tiene un tono neutro que permite que cualquier lector interesado por la temática encuentre en ella un muy buen rato de lectura”, comentó la ejecutiva.

A continuación, se reproduce la conversación con la vocera de Pictus.

Marcelo Mendieta: ¿Cómo surgió la idea de retomar la historia del mago Merlin?
Karin V. Gottschalk: La idea surgió de una charla del editor con el autor, como una propuesta para contar la historia de uno de los personajes más legendarios de la literatura medieval, el ciclo artúrico y la magia. Después, Franco Vaccarini encontró la manera de volver a narrar la historia de Merlín sin falsear las fuentes literarias y míticas.

M. M.: ¿Por qué eligieron a Franco Vaccarini para escribir la novela?
K. V. G.: Elegimos a Franco para hacerle la propuesta porque conocemos muy bien su capacidad para encarar esta clase de desafíos. Es necesario poder involucrarse en la historia, recrearla, documentarse, encontrar el tono adecuado y no, simplemente, recontar una historia que otros libros ya han contado con anterioridad. Hay una línea muy delgada entre contar una historia antigua y que el libro “suene” antiguo. Y como quedó demostrado por el libro, Franco logró crear una novela moderna a partir de una historia antigua, sin caer en clichés.

M. M.: La gráfica de Merlin es impresionante. ¿Cuáles fueron las razones que llevaron a Sebastián Giacobino? ¿Ya había trabajado con Pictus? ¿Qué referencias tenían?
K. V. G.: Sebastián Giacobino es un artista muy joven de un talento excepcional. Nuestro editor siempre hace un gran trabajo de investigación antes de proponerle la ilustración de una tapa o de un libro completo a un ilustrador. En el caso de Sebastián, ya conocíamos su perfil artístico y coincidía plenamente con lo que queríamos obtener para la tapa de este libro, donde debían quedar expresadas las mismas ideas que Vaccarini había plasmado en el texto: la historia de un hombre que puso al servicio de su pueblo y sus reyes sus extraordinarios poderes, pero también la de un hombre que fue niño y joven, guerrero y enamorado.

M. M.: ¿Cómo se relacionaron Vaccarini, Giacobino y Pictus en el ensamble del texto y las ilustraciones?
K. V. G.: El trabajo de coordinación del texto con las ilustraciones corrió por cuenta exclusiva de nuestro editor, que es quien trabajó desde la génesis del texto hasta la elección del ilustrador.

M. M.: ¿A qué público está dirigido Merlin?
K. V. G.: La novela tiene un tono neutro que permite que cualquier lector interesado por la temática encuentre en ella un muy buen rato de lectura. Nuestra colección está dirigida principalmente al público juvenil, pero, como lo demuestran otros libros que ya hemos publicado, no creemos que haya un techo de edad para la lectura de nuestros libros.

M. M.: Se nota una creciente presencia de Pictus en Facebook y You Tube, ¿cuál es el diseño de la campaña de marketing para Merlin? ¿Qué acciones van a acompañar el lanzamiento en noviembre del libro?
K. V. G.: La presencia de Pictus en internet tiene varios componentes cuyo propósito principal es brindar la mayor cantidad de información acerca de nuestros libros y actividades al público lector. Además de la página oficial (www.pictus.com.ar), nuestras vías de comunicación incluyen una página en Facebook, que nos permite una interacción personal con los lectores y seguidores, y otra en Blogspot, en la cual publicamos noticias acerca de nuestros proyectos en forma periódica, enfatizando el aspecto gráfico de nuestro trabajo. YouTube es una herramienta más de comunicación que nos permite proponer contenidos audiovisuales y llegar de una manera sencilla y atractiva a cualquier público, incluido aquel que no frecuenta nuestras páginas. Todo lo que se publica en estos medios se produce dentro de la editorial.
El lanzamiento de Merlín, no sólo cuenta con el apoyo de todas estas herramientas, sino que además incluirá una presentación oficial y una fuerte campaña de comunicación con docentes y libreros, que son agentes importantísimos de difusión.


M. M.: ¿Están abriendo mercados en Iberoamérica?
K. V. G.: Nuestra participación dentro del mercado hispoanoamericano está creciendo paulatinamente, pero es un objetivo de largo plazo que recién comenzamos a poner en marcha.

M. M.: ¿Habrá otras novedades de Pictus antes de fin de año?
K. V. G.: Sí. Antes de fin de año saldrá la cuarta serie de los “mini álbum”, con cuentos clásicos y contemporáneos: Ricitos de oro y los tres osos, El rey y la semilla, Navidad de colores y Sueños. También lanzaremos una nueva colección, Factor Fantasía, dedicada a la historieta, cuyo primer libro será ¡Hay que salvar a Tomate!, escrito por Luciano Saracino e ilustrado por Gerardo Baró.

miércoles, 31 de diciembre de 2008

Franco Vaccarini propone 5 títulos para vacaciones

Franco Vaccarini, un talentoso y prolífico autor que ha publicado novelas, cuentos, relatos y obras de teatro en SM, Estrada, Cántaro Ediciones, Crecer Creando, Amauta, Edebé y Edelvives, entre otros sellos, confeccionó, a pedido de El Informatorio, una lista de 5 libros para disfrutar en vacaciones.

Si bien la especialidad de Franco es la literatura infantil-juvenil (nos permitimos incorporar a las sugerencias El monstruo perfecto y La noche del meteorito -que le valió el Premio Barco de Vapor 2006, de Ediciones SM), cuando se trata de obras valiosas bien vale la pena animarse a la mixtura que propone el escritor en la nómina que se reproduce a continuación, entre títulos para "adultos" y jóvenes:

Plaza Irlanda, de Eduardo Muslip (novela corta y cuentos, El cuenco de plata)

Turistas, de Hebe Uhart (cuentos, Adriana Hidalgo Editora)

Amor sin fin, de Ángeles Durini (cuentos, Siete Vacas)

Mitre, de Federico Jeanmaire (novela, Seix Barral, Biblioteca Breve)

Noches siniestras en Mar del Plata, de Mario Méndez (cuentos, Ediciones SM)

(Foto de Franco Vaccarini: gentileza de SM)

martes, 8 de abril de 2008

F. Vaccarini: “Leer es placer pero requiere esfuerzo" (reflexiones sobre literatura infantil - I)

Hay interés editorial en la publicación de libros para chicos, y desde luego esto es así porque hay un mercado que los demanda”, asegura Florencia Gattari. Y Franco Vaccarini (©foto: gentileza Ediciones SM) agrega: “es un buen momento, hay mucha producción y se venden más libros, lo cual indicaría que hay más lectores que hace unos años”.

Ambos escritores, que comparten, además, el privilegio de haber obtenido el Premio Barco de Vapor de Ediciones SM, participaron de un reportaje por correo electrónico sobre literatura infantil-juvenil que se edita en 2 partes (la segunda se puede leer haciendo click aquí).

“La verdad es que ahora los chicos leen bastante más que cuando yo era chico, por ejemplo, en la década del 70”, reflexiona, sin duda, Vaccarini, autor de más de 17 títulos publicados, y no sólo de literatura infantil o juvenil, aunque desde 2001 se dedica a este género.

Gattari, licenciada en Psicóloga, apunta que “les cuesta la lectura silenciosa y tienen poca capacidad de concentración”.

“Yo evito, cuando voy a una escuela, hablar a los chicos con frases hechas, nunca hablo del placer de la lectura”, admite Vaccarini. “Ojo, es verdad que leer es placentero, pero luego de un entrenamiento, es un placer que se conquista con esfuerzo, si hablás de placer antes de tiempo es probable que el potencial lector se sienta desconcertado”, agrega.

Y concluye FV “los buenos libros tienen un secreto, los mundos imaginarios de la literatura comparten el espacio abstracto de los sueños y las pesadillas, es como agregar una dimensión más al mundo que llamamos real, nos ofrecen la conquista de otras realidades. Pero ese pequeño secreto debe ser revelado en forma individual, por medio de la práctica”.

Primero, presentemos a los invitados on line de El Informatorio:

Florencia Gattari nació en 1976, en la ciudad de Buenos Aires. Estudió Letras durante 3 años, se fascinó –según ella misma confiesa- con el griego, y terminó en Psicología, carrera en la que se graduó.

Incansable, ahora se inscribió en el Profesorado de Castellano, Literatura y Latín del Joaquín V. González, donde sigue “un cómodo ritmo de dos o tres materias por año”.

Dentro de la psicología, se dedica al psicoanálisis, y trabaja sobre todo con chicos y adolescentes. “Hacer clínica me gusta mucho y escribir también”, sostiene así que –suponemos, y Florencia asiente- seguirá con sus vocaciones simultáneas en el futuro.

El año pasado, Gattari obtuvo con su obra Posición Adelantada el Premio El Barco de Vapor, de Ediciones SM.

Más experimentado en el mundo de los libros al cual se dedica full time, y en la vida misma –aventaja en 13 años a su colega-, Franco Vaccarini ganó esa misma distinción en la edición 2006, con La noche del meteorito.

Es oriundo de Lincoln, provincia de Buenos Aires. Desde los 20 se radicó en Buenos Aires. Es subdirector de la revista de cuento latinoamericano Mil Mamuts .

Prolífico, Vaccarini publicó novelas, cuentos, relatos y obras de teatro en SM, Estrada, Cántaro Ediciones, Crecer Creando, Amauta y Edebé, entre otros sellos.

A continuación, se transcriben los tramos salientes de la entrevista con ambos autores que se divide en 2 partes o posts.

Marcelo Mendieta: ¿Cómo describirían el escenario actual de la literatura para niños? ¿Los chicos leen menos que antes?
Franco Vaccarini: Es un buen momento, hay mucha producción y se venden más libros, lo cual indicaría que hay más lectores que hace unos años; hay nuevas editoriales que junto a las tradicionales conforman una oferta más matizada. Esa afirmación de que cada vez se lee menos es absurda. ¿Se lee menos ahora que el 25 de mayo de 1810? ¿Menos que en la dictadura militar? ¿Menos que a principios del siglo XX, con altísimos niveles de analfabetos? La verdad es que ahora los chicos leen bastante más que cuando yo era chico, por ejemplo, en la década del 70.

Florencia Gattari: Creo que es un momento privilegiado porque hay interés editorial en la publicación de libros para chicos, y desde luego esto es así porque hay un mercado que los demanda. Aparecen todo el tiempo libros nuevos, y aunque que haya mucho no quiera decir que sea todo bueno, efectivamente hay a mi criterio obras valiosas. Hay hermosos trabajos también en ilustración, que antes no se veían tanto, y progresivamente va habiendo conciencia de que no son sólo los niños más pequeños los que disfrutan las imágenes; de que la ilustración también cuenta y no es puramente una apoyatura para las palabras.
Si los chicos leen, en fin... La verdad es que no manejo estadísticas sino apenas una mirada de los chicos que me rodean, que no son tantos ni representan una muestra tan heterogénea como para armar una respuesta solvente. Pero tengo una intuición, o quizás sea apenas un deseo.
Yo creo que sí, que los chicos leen. Ni tanto como nos gustaría, ni los libros que nosotros elegiríamos, claro. Además, les cuesta la lectura silenciosa y tienen poca capacidad de concentración. Pero también es cierto que entienden los formatos fragmentados o incompletos con gran habilidad, y que tienen una capacidad vertiginosa para desarrollar cinco, siete o veinte conversaciones por escrito al mismo tiempo.


M. M.: ¿A qué perfil de público están dirigidas sus obras? ¿Por qué escriben para niños? ¿Sólo se dedican a la literatura infantil?
F. G.: Creo, en primer lugar, que hay literatura, hay libros malos, y hay decisiones editoriales. Esto es: dentro del uso del lenguaje que constituye literatura –que, huelga decir, no es todo lo que hay escrito–, hay obras que una editorial decide incorporar a su colección “infantil-juvenil”. En este sentido, acuerdo plenamente con Ana Maria Machado, que dice que la literatura infantil sería, más que el conjunto de libros exclusivamente pensados para chicos, los libros que además (de los lectores adultos) pueden leer los chicos. El punto interesante, me parece, no es discutir si son o no son obras “infantiles-juveniles”, sino en todo caso asegurarse de que sean literatura. Por todo esto, mi preocupación al escribir es hacerlo lo mejor que puedo, pero no me siento una “escritora de libros de chicos” ni creo que el compromiso con la así llamada “literatura infantil-juvenil” sea nada distinto del compromiso con el lenguaje que requiere todo intento literario.

F. V.: Desde 2001 sólo publico libros en colecciones infantiles y juveniles. Antes publiqué dos libros de poesía y un libro de cuentos para "grandes" en el que hay signos claros de que era un escritor juvenil sin saberlo todavía. Con el tiempo sucedió una cosa genial: descubrí un camino propio, me caí de cabeza en una fuente o algo así, y no me fui nunca más. Hace un rato, una editorial me envió a casa mi última novela, no tiene ilustraciones, tiene una foto de un bosque nocturno en la tapa, es un libro para adolescentes; los hechos me demuestran que mis últimas novelas terminan en colecciones para adolescentes, pero el perfil del público lo dejo en manos de mis editores, yo no puedo elegir eso, no puedo elegir a mis lectores, es justo al revés. SM me publicará este año un libro en la serie Roja, recomendada para chicos mayores de doce años, una editorial nueva, Pictus, lo mismo... Yo sólo puedo escribir, puedo inclinarme como un zapatero a sus zapatos y hago los zapatos que puedo y que me salen, y los que me gusta hacer. Hay algo perturbador en que a un escritor "para chicos" se lo considere parte de un terreno provisorio, de un lugar del que debería desplazarse hacia la tierra firme de los libros para "grandes". Sucede todo el tiempo, es muy interesante. ¡Pero yo me siento bárbaro aquí!

M. M.: ¿Se puede vivir en la Argentina de la producción de libros para chicos? ¿Cómo se valora la literatura infantil nacional en el resto de Latinoamérica y en España?
F. V.: Vivir de la literatura en Argentina es casi imposible, eso quiere decir que hay una posibilidad, que no es totalmente imposible, hay que estar dispuesto a enfrentar lo "casi imposible" y pedir que soplen vientos favorables. Es una elección por ejercer un oficio a pleno, un oficio que tenés que amar, te tiene que gustar escribir. Es importante eso: te tiene que gustar escribir, no sólo ser un escritor. Porque hay escritores que no escriben, como dice Sabina en una canción. En cuanto a la valoración en Latinoamérica y España, a ver... Para empezar, no hay equivalencias en cuanto a las industrias: España se maneja en otra escala, aunque vivir de la literatura es difícil en todas partes, la diferencia es que si allá a un escritor le va bien, le va bien en serio. Después, está el caso de Brasil, por ejemplo, un país enorme del que conocemos poco. No soy un investigador, soy un lector casual de libros que azarosamente llegan a mí. En Latinoamérica todavía tenemos poca comunicación, poco intercambio de autores. Noto que algunas editoriales con filiales en diferentes países tienden a revertir esa situación, pero tímidamente... Con unos amigos editamos una revista de cuento, Mil mamuts, donde solo publicamos autores latinoamericanos, un chico del staff se preocupó por traducir a cuentistas brasileños, por ejemplo; hasta hoy publicamos cuentistas de todos los países, salvo Ecuador, pero Samanta Schweblin, que acaba de ganar el premio Casa de las Américas en género cuento y viajó a Cuba para un encuentro de escritores intentará traernos algún contacto ecuatoriano. Es difícil, a veces, encontrarse con los escritores de talento, están ocultos, mal editados, mal distribuidos y se pierden en el silencio, eso es algo que me apena, me apena los posibles Borges que mata la pobreza, la incomprensión, la falta de posibilidades... Me entristece que en ciertos países los escritores sean parte de la clase alta local, o diplomáticos, gente de mundo, está bien, no tengo nada contra eso, pero... ¿y los otros dónde están? Simplemente, no han podido asomar la cabeza. Mil mamuts no tiene que ver con la literatura infantil, es una revista para "grandes", te lo comento solo para confirmarte que el tema me ocupa de veras. A fines del año pasado un chico de Monterrey, en México, me escribió para preguntarme si podía ir de visita a su escuela, habían leído allí uno de mis libros…. ¡Y yo que más quisiera! Mi deseo es sentirme más cerca, viajar más, leer más, que vengan aquí.

(continua en el post siguiente)

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viernes, 27 de junio de 2008

Libro: F. Vaccarini convierte El monstruo perfecto en un hallazgo de la literatura para adolescentes

Hace un tiempo convocamos a 2 laureados escritores argentinos para hablar de la especialidad de ambos, la literatura infantil y juvenil, y, entre otros aspectos, de cuáles son las claves para seducir lectores de ese target.

Uno de ellos, Franco Vaccarini, de generosa producción en el género y además subdirector de Mil mamuts -revista de cuento latinoamericano-, demuestra con un ejemplo cabal, gracias a su última novela corta para mayores de 12 años, El monstruo perfecto, cómo se hace para capturar la atención del público con recursos genuinos, que apelan a la tradición de los maestros y la combinan con la actualidad, sin golpes bajos y efectistas.

Y, para colmo, con un lenguaje rico, ameno y accesible, y al mismo tiempo muy lejos de clisés y ramplonerías.

La trama, subyugante, invita a sumergirse en un mundo fantástico pero, a la vez, muy cercano al lector: un adolescente misteriosamente calvo viaja a Córdoba a pasar las vacaciones de verano con la tía y la hija de ella. Lo desvela un objetivo: revelar el enigma que lo atormenta en sueños, y en vigilia, por qué desapareció el tío Wilton.

Vaccarini, con inusual equilibrio, puede apelar a una cita de Borges y a una canción emblemática del rock actual, Babasónicos, para establecer de dónde viene su inspiración y, también, hacer un guiño a los adolescentes.

El género fantástico, claro está, es el camino por el cual se desliza con distinción el autor. Y El monstruo perfecto, de Franco Vaccarini, si bien editado por Edelvives para niños y jóvenes, puede resultar, debo confesarlo, un deleite para adultos como el que suscribe.

Marcelo Mendieta

miércoles, 23 de junio de 2010

Libro para chicos: Detective made in Argentina protagoniza excelente novela El Centinela del jardín

¡Qué buena noticia saber que en la Argentina hay detectives de ficción como Rogelio Alter! Mejor aún, que sus aventuras puedan ser leídas por chicos de 10 años en adelante.

Aunque, debo reconocer, el dato más alentador es que se trata de otra creación del talentoso escritor Franco Vaccarini.

La novela corta El Centinela del jardín, publicada por Edelvives en la colección Ala Delta, se basa en la historia de un investigador sin suerte para los negocios o el amor, que enfrenta, después de una temporada sin dinero y con expectativas nulas en la vida, un caso absurdo que le cambiará la vida.

Ese trabajo llega a sus manos por una vía inesperada: confeso crítico de internet, decide poner un aviso clasificado on line de su agencia de pesquisas Rogelio Alter & Yo -¿un homenaje del autor a Borges (el apellido de Rogelio significa "el otro" en latín), y un juego de palabras por "alter ego" (el otro yo)?-, a instancias de su cibernético y exitoso amigo de la adolescencia, Barragán.

Como en todos los textos de la exquisita pluma de Franco Vaccarini (foto), se presentan monstruos o fantasmas, y también mucho humor, lo cual compensa cualquier espanto.

Una muestra: el detective a sueldo tiene un escritor de cabecera, el inexistente guatemalteco Wenceslao Siembra, cuyos aforismos parecen guiar a Rogelio Alter, por ejemplo, el que sentencia con crueldad y sin hesitar: "A veces creemos que el mundo se nos ríe en la cara. Y es la verdad".

Da tanto placer leer El Centinela del jardín -con ilustraciones de Fabián Mezquita-, y compartirlo con los adolescentes de la familia, que sólo restar pedirle a Vaccarini que convierta a este detective privado en protagonista de una serie de libros.

El autor y Rogelio Alter -pero sobre todo los lectores- se lo merecen.

miércoles, 15 de julio de 2009

Franco Vaccarini propone 5 libros para que los chicos lean durante estas vacaciones de invierno

Franco Vaccarini es un gran autor de libros para chicos (y para todas las edades). Porque lo admiramos, quienes hacemos El Informatorio Blog le pedimos al celebrado autor de El Monstruo Perfecto, El Holandés Errante y La Noche del Meteorito -por este último recibió el premio Barco de Vapor de Ediciones SM-, entre otros títulos, que elaborara una lista de sugerencias para que los niños se acerquen a la lectura en estos días de emergencia sanitaria + receso escolar.

O, si se quiere ver el costado optimista, vacaciones de invierno extra large (en casa).


A continuación, el top five de Franco:

1. El inventor de puertas, de Verónica Sukaczer (novela corta, Sigmar)

2. Cartas para Julia, de María Inés Falconi (novela, Alfaguara)

3. Habla la madrastra. Autobiografía autorizada, de Patricia Suárez (Norma, Colección Torre de Papel)

4. Midas, el oro y el burro, de Graciela Repún y Enrique Melantoni (teatro, Edelvives)

5. Bicho Martínez ataca, de Pablo Albarello (cuento, Sudamericana).

viernes, 4 de diciembre de 2009

Navidad: Franco Vaccarini elige 5 libros para chicos

Uno de los grandes autores de literatura infantil y juvenil argentina y latinoamericana, Franco Vaccarini, seleccionó un quinteto de libros para regalar a los chicos en Navidad, a pedido de este blog.

A continuación, se reproducen los títulos escogidos por el creador de El misterio del Holandés Errante y otros cuentos y novelas para niños y adolescentes de elogiada factura:

1. El capitán Smack, de María Laura Dedé (novela, Sigmar)

2. La casa bajo el teclado, de Ema Wolf (novela, Norma)

3. Hay que ser animal, de Verónica Sukaczer (cuento, Norma)

4. Marcos Terremoto, de Margarita Mainé (cuento, Editorial Hola Chicos)

5. El misterio de la casa paralela, de Jorge Grubissich (novela, Amauta)

miércoles, 24 de junio de 2009

Libro: El misterio del Holandés Errante merece convertirse en un clásico para chicos (y grandes)

La literatura infantil-juvenil, a pesar del prejuicio (o dato probable) de que sus destinatarios cada día lean menos, se renueva y se rebela con autores talentosos como Franco Vaccarini, quien convierte sus textos en obras atrapantes, imperdibles. Y capaces de borrar cualquier frontera entre este género y la producción de libros en general, en el caso de que algún desubicado crea que escribir para chicos sea un tema menor.

El misterio del Holandés Errante, publicada por Pictus (una editorial especializada que sorprende por la calidad de las obras), demuestra que Vaccarini, si bien pensó en una novela para niños de 10 años en adelante, puede -y merece- ser leído por hijos y padres. Incluso porque podrán divertirse juntos, aún cuando deban dejar de lado por unas horas la playstation o la TV.

Basada en la leyenda del Holandés Errante, que inspiró también a Richard Wagner para componer una ópera, el autor -ya elogiado en este mismo blog- presenta una entretenídisma y muy bien planteada aventura por los mares de fines del siglo XIX, con fantasmas, corsarios y hasta romance, protagonizada por un bisoño cronista con aspiraciones del Herald Express de Londres.

Charles Murray, el héroe de El misterio del Holandés Errante, bien podría haber sido el mismo Vaccarini más joven en un imaginario viaje por el túnel del tiempo. Sea como fuere, cualquier pequeño -o incluso quien esto escribe con 30 años menos- hubiera fantaseado con emular a este intrépido escriba del periódico londinense.

Un dato que merece subrayarse es que Vaccarini (en la foto, durante una presentación en una escuela porteña), amén de ocuparse en el prólogo de explicar la génesis de volumen, revela allí cómo decidió ser escritor: una inspiradora lección acerca de la importancia de seguir, cuando se quiere y se puede, la vocación.

Con las dosis justas de misterio, como promete el título, y de trepidantes travesías, en la que se mezclan el miedo, el humor, la sed de venganza, lo desconocido, la valentía y hasta el amor, este ejemplar posee todo lo necesario para convertirse en un clásico, para ser disfrutado hoy y siempre.

martes, 8 de abril de 2008

Florencia Gattari: “Hay interés en publicar libros para chicos, porque hay mercado” (parte II)

En esta segunda y última parte de la entrevista sobre literatura infantil-juvenil (para leer el comienzo hacer click aquí), Florencia Gattari (©foto: gentileza Ediciones SM) y Vaccarini revalorizan el papel que juega internet, analizan el fenómeno Harry Potter y recomiendan a sus escritores preferidos, en diálogo con El Informatorio.

M. M.: ¿De qué forma influye internet? ¿Se puede hacer que ese medio, en lugar de alejar a los chicos de los libros, lo acerquen?
Florencia Gattari: Para mí lectura es lectura del libro impreso. Para los chicos, los libros son objetos menos habituales, pero leen todo el tiempo en la pantalla. Leen historietas y manga, leen diarios deportivos, leen blogs, leen todo lo que aparezca en internet sobre sus actores, cantantes o deportistas favoritos.
Y puede ser que la diferencia sea grande, pero en principio, es una diferencia de soporte, porque la capacidad creadora y subversiva del lenguaje puede sorprendernos en cualquier formato y en cualquier momento. Además, más allá del recorrido azaroso que cada chico hace, sobre todo en internet, hay propuestas interesantes pensadas por los adultos para animar a los chicos a la lectura. Por ejemplo, el portal de Imaginaria, dedicado enteramente a la literatura infantil juvenil, que publica reseñas pero también cuelga cada tanto los primeros capítulos de algún libro, y logra, con el fragmento, el entusiasmo de alguno al que el libro entero y en papel hubiera desalentado. Otro ejemplo podría ser el de una profesora de literatura de quien supe recientemente, que armó un blog para que sus alumnos posteen, a modo de trabajo práctico, comentarios de los libros que tienen que leer para clase. Entré hace unos días y me pareció genial: era, a su modo, un espacio de crítica literaria adolescente, donde unos animaban a otros a leer algunos libros o a no leerlos, dando sus razones.


Franco Vaccarini: Lo interesante de los medios de comunicación es que se entrelazan entre sí, es como una hidra a la que se le agregan cabezas, ninguna cabeza mata a la otra. Un ejemplo concreto de esta relación es que en la serie norteamericana Lost apareció un personaje con La invención de Morel en sus manos. Ese detalle disparó la venta de la novela de Bioy Casares en Estados Unidos. Hay películas que llaman a comprar libros y libros que llaman a ver películas. Internet es una irrupción fascinante, un limbo con todo lo bueno y todo lo malo, y contiene a los otros medios; a la radio, al cine, a la tele, a los libros. Internet me parece tan fantástica que a veces me pellizco, es un avance tan maravilloso, un verdadero cambio que se irá profundizando. Mientras te respondía (N. de R.: esta entrevista se realizó vía mail), por ejemplo, interrumpí para responderle por el msn a una docente de Leones, un pueblito cordobés, que me invita a una feria del libro. En unos minutos, esa desconocida me había mostrado fotos de su familia, pasó de un embarazoso "distinguido escritor" al tuteo más familiar, resolvimos los detalles del viaje sin gastar un peso en teléfono y lo hice en silencio, tranquilo, mientras mi hija jugaba al lado mío...Es un ejemplo de hoy, pero sirve para demostrar como nos facilita la vida. Yo uso la red para leer reseñas de películas, reseñas y fragmentos de libros, ensayos, para leer diarios y blogs que me interesan. Internet es para mí un multiplicador de lecturas y para todo el mundo es un universo digno de ser explorado. Internet alienta, de hecho, a la lectura y a muchas cosas más, claro, y los chicos la usan para chatear en primer lugar, pero eso es sólo la puerta de entrada.

M. M.: ¿Existe una fórmula para atraer lectores entre los más pequeños?
F. V.: La fórmula es hablar naturalmente del tema, desacralizar al libro como objeto para que le pierdan el miedo, el libro forma parte de un inconsciente colectivo que lo convierte en un objeto con algo de sagrado, en un objeto distante, no familiar como podría serlo un juguete o una pelota de fútbol, un objeto del que solo se pueden apropiar los "iniciados". Si un chico ve a sus padres leer, probablemente se convertirá en un lector. Hay otros que podrían ser grandes lectores, pero no lo saben, porque nunca han tenido el libro adecuado en sus manos o no han tenido libros de ningún tipo. Los mediadores deben tener la capacidad de contagiar su entusiasmo sin prometer el paraíso. Yo evito, cuando voy a una escuela, hablar a los chicos con frases hechas, nunca hablo del "placer de la lectura". Ojo, es verdad que leer es placentero, pero luego de un entrenamiento, es un placer que se conquista con esfuerzo, si hablás de placer antes de tiempo es probable que el potencial lector se sienta desconcertado. El libro no tiene imágenes móviles, no tiene sonido, es ciego, sordo y mudo comparado con los medios audiovisuales. Pero los buenos libros tienen un secreto, los mundos imaginarios de la literatura comparten el espacio abstracto de los sueños y las pesadillas, es como agregar una dimensión más al mundo que llamamos real, nos ofrecen la conquista de otras realidades. Pero ese pequeño secreto debe ser revelado en forma individual, por medio de la práctica.

M. M.: La harrypottermanía, ¿es un fenómeno que se agota en sí mismo o genera más inquietud en el público sobre la literatura infantil y juvenil en general? ¿Qué opinión les merece este fenómeno?
F. G.: Me parece que si quienes se han fascinado con Harry Potter no eran antes lectores, luego tienden a buscar libros que les produzcan los mismos “efectos”. Y rápido. Harry Potter ya está escrito y es lo que es. Es una obviedad decir que no encuentran lo mismo, aunque, por supuesto, hay quienes se han dedicado a escribir sucedáneos para aplacar el síndrome de abstinencia de los que van terminando el séptimo libro de Rowling. Nada de eso es muy auspicioso.
Pero algunos se equivocan. Y compran, por ejemplo, Un mago de Terramar porque responde a la coordenada de ser el primer libro de una saga fantástica cuyo protagonista es un mago. Qué chasco. Lo que encuentran, seguramente para su sorpresa, no es más de lo mismo, sino literatura fantástica de alto vuelo que abre el horizonte a un montón de otros maravillosos libros de Le Guin, y de allí una puerta adonde el particular recorrido de intereses y azares envíe a cada uno.
Por esas equivocaciones, y por la satisfacción de los chicos que habitualmente no leen, cuando vienen a contarme casi sin creerlo que terminaron un libro de quinientas páginas, yo saludo a Harry Potter.


F. V.: Los libros de Harry Potter representan un fenómeno positivo. Mi hija mayor me pidió que le instalara una biblioteca en su cuarto después del primer Harry, comenzó a leer a otros autores, me parece fantástico que un chico de diez años lea libros de ochocientas páginas muy bien escritas. Mi opinión es que J.K Rowling es una escritora talentosa que ha tenido un éxito desmesurado, pero no la podemos culpar por ello. Los siete libros de la saga permanecerán por muchos años, yo estoy seguro que los lectores de Harry le pasarán la posta a sus hijos en las próximas décadas, que Harry será un clásico. No tenemos que despreciar a un clásico sólo porque su autora ha cometido el pecado de ser nuestra contemporánea.

M. M.: ¿Cuál es el papel que deberían jugar las empresas editoras, los educadores y las instituciones de enseñanza públicas y privadas, las familias y el Estado en la promoción de la lectura entre los chicos y adolescentes?
F. V.: Nada más y nada menos que facilitar la llegada del libro a sus manos, convertir al libro en un objeto familiar para el chico, un objeto que puede arrugar, gastar, subrayar, prestar, abandonar, recuperar, despreciar, apreciar; un objeto para usar. Dejarlo solo con el libro, que se las arregle solo con el libro adecuado a su edad, y apenas responder lo que pregunta, una palabra que no entiende, por ejemplo.

M. M.: ¿Uds leen libros para chicos?
F. G.: Sí, leo libros para chicos. De lo que he leído en estos últimos años, me gustan mucho Liliana Bodoc y Esteban Valentino, porque tienen un uso realmente poético del lenguaje y porque no necesitan contar todo para decir mucho. Me gusta Luis María Pescetti porque tiene un modo desenfadado de jugar con las palabras, y aún dentro del humor, no le escapa a las cuestiones ríspidas. Pero sobre todo me gusta porque he visto cómo se ríen los chicos cuando lo leen: eso me parece impagable. También las brasileras Lygia Bojunga Nunes y Ana María Machado, que tratan a las palabras con una enorme delicadeza. Y recuerdo que hace un tiempo me reí bastante con un libro que encontré de Martín Blasco.

F. V.: Sí, leo bastante. Hay muchos libros para chicos que podemos disfrutar los adultos. Un ejemplo es ¿Quién le tiene miedo a Demetrio Latov?, de Ángeles Durini, El alma al diablo, de Marcelo Birmajer, Historia de Pollito Belleza, de Patricia Suárez, que disfruté mucho con mis hijas o El loco de Praga, de Lucía Laragione. Últimamente he leído libros de Laura Gallego García, Ema Wolf, Andrea Ferrari, Mario Méndez, Roald Dahl, Jordi Sierra i Fabra, Marcus Sedwick, Esteban Valentino, Ricardo Mariño, Iris Rivera, Pablo Albarello... También leo a Carver, a Borges, a Marosa Di Giorgio, a Güiraldes. a Quiroga, a Bioy Casares, a Sarmiento, a Hebe Uhart, a Guillermo Martínez, a etc, etc, etc. En este momento tengo a mis espaldas cuatro filas de libros a punto de caerse, algunos los leeré, otros no los leeré nunca, pero los tengo a mano, por si acaso. En casa hay libros por todas partes, en la pared de la biblioteca, pero también en el descanso de la escalera, en el taller, arriba de un tarro de pintura, junto a la maceta de la cocina, los libros me están cazando todo el tiempo, por eso nunca puedo acomodar la biblioteca, a los cinco minutos me quedo inmóvil, flechado por un título que había olvidado o que no puedo creer como no leí todavía. Pero no me impongo obligaciones de lectura porque no tengo obligaciones académicas, no tengo que rendir cuentas a nadie, en cuestiones de lectura yo mezclo la biblia y el calefón, en la variedad está el gusto. Pero te confieso que me costó mucho quitarle la pátina sagrada a los clásicos, cuando era más chico y más ingenuo, fui a comprar el Ulises de Joyce asustadísimo, pensaba que me iba a salir un montón de plata, que el Ulises valía mucho más que un best seller y no, valía lo mismo. Así descubrí que en lo que respecta a la industria editorial cuesta lo mismo el gato que la liebre, el oro que el plomo, el valor real lo pone el lector y no se mide en dinero, por suerte. De lo contrario, El Aleph de Borges saldría tan caro como un cuadro de Van Gogh. Hasta en eso son generosos los libros.

(La primera parte de este post doble se puede leer aquí)

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jueves, 3 de junio de 2010

Edelvives renueva literatura infantil con obras de Lardone, Alcántara, Gálvez y Vaccarini

La prestigiosa editorial Edelvives lanzó cuatro interesantes títulos destinados al público infantil.

Para niños de 5 años en adelante se presenta El nombre de José (colección Ala Delta-serie Roja), de Lilia Lardone, con ilustraciones de Cläu Deglioumini. Y el libro Tomás y las tijeras mágicas, de Ricardo Alcántara (ilustrador: Gusti).

La guerra de los Armandos (Ala Delta-serie Verde) es un libro para chicos a partir de 10 años, cuya autora es Griselda Gálvez, con dibujos de Pez.

Por último, y para la misma franja etaria, uno de los grandes autores de la literatura infantil argentina y latinoamericana, Franco Vaccarini, publica, de la mano de Edelvives, El Centinela del jardín, con ilustraciones de Fabián Mezquita.

Más información en www.edelvives.com.ar.

viernes, 17 de julio de 2009

5 Libros: Recomendaciones de Pictus para que lean los chicos en estas vacaciones de invierno

1. Cuentos que hielan la sangre, de Liliana Cinetto, (a partir de 10 años). $20

2. El misterio del holandés errante, de Franco Vaccarini, (desde los 10). $20

3. La Reina de la Nieves, de Hans Christian Andersen, (a partir de los 8). $20

4. Epaminondas y su madrina, un cuento tradicional adaptado por Liliana Cinetto, ilustrado por Mariana Ruiz Johnson (desde los 3). $10

5. Pepino y el misterioso ratón Pérez -foto principal), de Gastón Hauviller, ilustrado por Mariano Epelbaum (también a partir de 3 años). $10

martes, 8 de septiembre de 2009

Noches siniestras en Mar del Plata, un gran libro para adolescentes que no temen a las pesadillas

Noches siniestras en Mar del Plata llegó hasta mí con una excelente carta de recomendación, la del escritor Franco Vaccarini. Y, por supuesto, me despertó un lógico prejuicio optimista.

Por suerte, la lectura de este libro de Mario Méndez superó con creces las expectativas.


Los chicos de 12 años en adelante -y por cierto los adultos que se animen a asomar las narices en las mesas de obras infanto-juveniles de las librerías (la buena literatura no tiene edad, se podría decir), van a regocijarse con estos 9 relatos contundentes e hipnóticos que se sitúan en paisajes reconocidos de la ciudad bautiza popularmente -vaya paradoja- "La Feliz".

Allí se crió y vive el autor, lo cual contribuye a cimentar esa frontera difusa entre la ficción y la realidad que transitan los cuentos.

No obstante, este explícito aire localista no le resta universalidad a Noches Siniestras en Mar del Plata, de la colección El Barco de Vapor, de Ediciones SM.

Por una cuestión de gusto personal, destaco como favoritos los títulos Un golpe de suerte, La pasajera, De Regreso, Las fiestas del '75 y El departamento del fondo.

Nacido en 1965, Méndez es, además de escritor, editor y maestro especializado en niños en situación de calle.

lunes, 23 de junio de 2008

Presentan mesa redonda sobre Mercado y Literatura en el Espacio Cultural Nuestros Hijos (entrada gratis)

El ECuNHi, Espacio Cultural Nuestros Hijos, que dirige Teresa Parodi, realizará eventos culturales, con entrada gratuita, en el predio que ocupara el Liceo Naval dentro de la ESMA, Av. Libertador 8465, de la ciudad de Buenos Aires.

Este miércoles 25, a las 18.30, habrá una mesa redonda con escritores, guionistas de TV, cine y teatro: Escribir a cambio de dinero: Mercado y Literatura.

Participarán Claudia Piñeiro, Mario Segade, Elsa Drucaroff y Franco Vaccarini. Oficiará de presentadora Claudia Torre.

martes, 1 de julio de 2008

Literatura infantil: Edelvives publica textos de valiosos autores argentinos en Iberoamérica

La prestigiosa editorial española Edelvives, que cuenta con 100 años de historia ligada al campo de la educación, y en consecuencia a los niños y jóvenes, comenzó a publicar obras de valiosos autores argentinos en la colección Ala Delta/Alandar, especializada en literatura infantil y juvenil.

Desde la sede en Buenos Aires, la firma refuerza su presencia en este género y en el de texto escolares.

Además de El Monstruo Perfecto, de Franco Vaccarini (que ya comentamos en este mismo blog), se suman títulos como ¡Sólo a mí me pasa!, de Gabriela Keselman -con magníficas ilustraciones de Marcelo Elizalde-; Problemas en el ropero... y otros versos diversos, de Liliana Cinetto (con dibujos de Mima Castro); y Las cosas perdidas, de Lydia Carreras de Sosa (ilustrador Javier Zabala).

El libro de Keselman, una autora de vasta trayectoria en el género -y con varios premios en su haber, incluido uno en Estados Unidos-, forma parte de la Serie Roja, destinada a chicos desde 5 años, al igual que otro de sus textos: ¡Mesa, tragame!.

Las producciones de Keselman, quien vivió varios años en Madrid, han sido traducidas, entre otros idiomas, al inglés, francés, portugués, coreano y japonés.

Mientras que Problemas en el ropero... y otros versos diversos y Las cosas perdidas corresponden a las series Azul y Verde dedicadas a niños a partir de 8 y 10 años, respectivamente.

De ahí que los dibujos de Elizalde tengan un papel más preponderante que el de sus colegas Castro y Zabala, quienes también merecen reconocimiento por sus precisos trabajos.

Cinetto se atreve, y con muy buenos resultados, con lo que ella misma denomina "la Cenicienta de la literatura": la poesía infantil. Con 50 libros publicados, la creadora de Problemas en el ropero... y otros versos diversos puede sentirse orgullosa del reconocimiento de Latinoamérica y España.

La rosarina Lydia Carreras es licenciada en Filología Inglesa y da clases en su propia academia desde hace un cuarto de siglo. Las cosas perdidas obtuvo el XVII Premio de Literatura Infantil Ala Delta, convocado por el Grupo Editorial Luis Vives, y dotado con €12100.

lunes, 19 de julio de 2010

Vacaciones de invierno: Pictus recomienda 5 libros para que disfruten niños y adolescentes

La editorial Pictus, especializada en libros para niños y adolescentes de gran calidad escrita y gráfica, ofrece 5 títulos para disfrutar durante las vacaciones de invierno.

El sello argentino, que edita a reconocidos autores nacionales como Franco Vaccarini y a clásicos como Stevenson, Wilde, Andersen, Balzac, Quiroga, Conan Doyle (imperdible selección de textos en Holmes & Watson), y Gogol (magnífica edición de El inspector, cuya traducción fue premiada), posee un stand, el N°125, en la Feria del Libro Infantil y Juvenil, en el centro de exposiciones de Figueroa Alcorta y Pueyrredón.

La lista comienza con 2 títulos para chicos de 3 años en adelante, a un excelente precio.

1) Barba Azul, de la talentosa Liliana Cinetto, con dibujos de Andrés Martínez Ricci. $10.

Barba Azul es un hombre rico y poderoso, pero cada vez que se casa su esposa termina desapareciendo en forma misteriosa. Cuando una muchacha desprevenida contrae enlace con él y se va a vivir a su lujosa mansión, Barba Azul le advierte que no abra una de las puertas de la casa. Pero la curiosidad es más fuerte que la razón. ¿Qué habrá en esa habitación? ¿Y qué pasará si Barba Azul se entera de que desobedeció?

2) El maestro samurái (anónimo), con ilustraciones del artista uruguayo Gustavo Mazali. $10.
Un maestro samurái recibe el desafío a combatir de un joven e impetuoso guerrero, cuya táctica es insultar al adversario hasta enfurecerlo. Pero el maestro, que posee una sabiduría mayor que la fuerza del joven, le dará una lección inolvidable. Un antiguo relato oriental que enseña a enfrentar la violencia con auténtica templanza.

Para chicos de 10 años en adelante, Pictus sugiere:

3) El faro del capitán Blum, de Diego Muzzio. $24.

Una noche de tormenta de junio de 1801, el joven Santiago de Escalada, hijo del constructor de escaleras más renombrado de la ciudad de Santa María de los Buenos Aires, es requerido por dos sujetos muy extraños para construir una gran escalera de caracol. Sin saber lo que le espera, acepta el encargo y es trasladado en una carreta autopropulsada hasta un faro que, a diferencia de los faros ordinarios, puede desplazarse.

A partir de entonces se verá inmerso en una aventura insólita, en la que no faltarán otras máquinas misteriosas, increíbles historias de amor, traiciones y desengaños imperdonables, juramentos de piratas, peleas a punta de espada y cañonazos.

4) Mowgli, de Rudyard Kipling. Las aventuras del niño que, abandonado en la India -y criado por una familia de lobos, protagoniza los Libros de la Selva, reunidas en un sólo volumen ilustrado. Un clásico de todos los tiempos. $26.

5) El portal de la Sombra, de la escritora danesa Lene Kaaberbøl. Para mayores de 12 años. $26.
Anna no habla y eso le genera una buena cantidad de problemas en la escuela. Pero a ella no le interesa. Por el momento tiene algunas preocupaciones más importantes, como el hecho de escuchar en su cabeza la voz de su madre desaparecida pidiéndole ayuda, o que su padre la obligue a vivir en el vivero del jardín de su casa y que le prohíba entrar en ella porque “es muy peligroso”.

Más información en www.pictus.com.ar.

jueves, 16 de julio de 2009

5 Libros: Recomendaciones de Ediciones SM para que lean los chicos en estas vacaciones de invierno

1. La mochila de Uki, de Silvia Schujer (con ilustraciones de Victoria Assanelli). Serie Los Piratas - Para empezar a leer

2. ¡Vos me prometiste!, de Gabriela Keselman (con ilustraciones de Teresa Novoa). Serie Blanca - Primeros lectores

3. Cuando San Pedro viajó en tren, de Liliana Bodoc (con ilustraciones de Valeria Docampo). Serie Azul (a partir de 7 años)

4. Un secreto en la ventana, de Norma Huidobro (con ilustraciones de Virginia Piñón). Serie Naranja (desde los 9)

5. Noches siniestras en Mar del Plata, de Mario Méndez (con ilustraciones de Fernando Falcone). Serie Roja (a partir de los 12) (*)

(*) Este título fue sugerido también por el destacado autor Franco Vaccarini, cuando El Informatorio Blog le pidió 5 libros disfrutar durante el verano pasado.

lunes, 29 de noviembre de 2010

Navidad: Pictus recomienda 5 títulos para los chicos

Pictus, el elogiado sello dedicado a literatura infantil y juvenil, sugiere 5 títulos para regalar a los chicos en la Navidad. Con un bonus track de lujo: la novela Merlín, el mago de los reyes, del gran autor Franco Vaccarini ($28), ideal para ser leído desde los 10 años en adelante.

A continuación, las obras recomendadas de notable calidad en los textos y la edición gráfica, y a precios muy accesibles:

1. ¡Hay que salvar a Tomate!, historieta de Luciano Saracino, con dibujos de Gerardo Baró. Libro 1 de Las aventuras de Fede y Tomate, perteneciente a la colección Factor Fantasía ($32).

2. Ricitos de oro y los tres osos, recreación de Liliana Cinetto de la clásica historia de los hermanos Grimm (con ilustraciones de Nora Hilb). Colección Mini Album ($12).

3. Navidad de colores, de Carolina Tosi (cuento ilustrado por Mariana Ruíz Johnson). Colección Mini Album ($12).

4. Sueños, de Luciano Saracino (dibujos de Fernando Rossia). Colección Mini Album ($12).

5. El rey y la semilla, de Guillermo Höhn y Jimena Tello (ilustradora). Colección Mini Album ($12).

lunes, 25 de marzo de 2013

Con grandes autores, SM renovó el catálogo de libros para niños, adolescentes y jóvenes

El Barco de Vapor, colección de literatura infantil y juvenil del sello SM, renovó los títulos destinados a primeros lectores como las distintas etapas de la niñez, hasta llegar a la adolescencia.

Con la calidad que garantiza el concurso homónimo, que cuenta con el auspicio de la Secretaria de Cultura de la Nación, la primera serie es la blanca, dedicada a los más pequeños sorprende con Todo cabe en un jarrito, de Laura Devetach; y A Luciano se le va la mano, de Adela Basch; con respectivas ilustraciones de Mariana Ruiz Johnson y Mariano Martin, que combina diversas técnicas con plastilina.

 A partir de los 7 años, la serie azul, sugiere Ana Zap, de Virginia Brown; Cuentos disparatados de monstruos, de Gabriela Keselman; La noche del elefante, de Gustavo Roldán; y Flor de Loto, una princesa diferente, de la psicóloga María Florencia Gattari (ganadora en 2007 del premio Barco de Vapor); con dibujos, en ese orden, de Viviana Garofoli, Marcelo Elizalde, del artista plástico chaqueño Luciano Acosta y Natalia Ninomiya.

La serie naranja, para chicos mayores de 9, ofrece Lo que sé de mis monstruos, de Liza Porcelli Piussi (gráficos de Alejandra Karageorgiu); El Capitán Mediavista y el tesoro de la Verde Esmeralda, Juan Pedro Mc Loughlin (Poly Bernatene); y No todo lo que existe se ve, de Diana Briones (Lancman Ink).

Orientada a los que cumplieron 12 en adelante, la serie roja sobresale con Una casa de secretos, que se impuso en el certamen Barco de Vapor 2011, de Paula Bombara.

Por su parte, Vikingos en la Tierra Verde resultó finalista de la edición 2010 de la mano de sus autores, Sebastián Vargas y Patricio Killian.

Como otra prometedora originalidad, figura La katana perdida, la novela escrita por los sobresalientes autores Ángeles Durini, Mario Méndez, Graciela Repún y Franco Vaccarini.

A esta línea, se agregan Patagonia iluminada, ópera prima de Fabián Martínez Siccardi; y Un detective suelto en el colegio, de la laureada Liliana Cinetto.

Creada hace más de treinta años en España, la colección Gran Angular, cuyo target son los jóvenes, promueve una literatura que fomenta el gusto por la lectura.

Entre las plumas argentinas, se impone el prestigioso nombre de Marcelo Birmajer, con Duelos de pistolas, cuchillos y magos.

Para ampliar el mercado y diversificar los lazos culturales, SM también importa best-sellers y sagas contemporáneas, entre ellas, Emily the Strange, de Rob Reger y Jessica Gruner.