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martes, 14 de julio de 2026

Efecto Mundial: ¿por qué es clave contar con un desfibrilador y saber usarlo?, por Luciana Lazarte (*)

Los partidos decisivos despiertan emociones intensas. 

Goles, definiciones por penales y finales ajustados mantienen a millones de personas al borde del asiento. 

Si bien estas situaciones no provocan por sí mismas un paro cardíaco, pueden representar un factor de riesgo para personas con enfermedades cardiovasculares preexistentes. 

En estos casos, contar con un Desfibrilador Externo Automático (DEA) operativo y personal capacitado para utilizarlo puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte. 

Un paro cardíaco ocurre en cuestión de segundos. Durante eventos deportivos multitudinarios, el tiempo que transcurre hasta la primera atención médica es uno de los factores que más condiciona la supervivencia. 

Diversos estudios muestran que, por cada minuto que pasa sin desfibrilación, las probabilidades de sobrevivir disminuyen entre 7 % y 10 %. En consecuencia, cuando los servicios de emergencia necesitan varios minutos para llegar hasta el lugar del colapso, la respuesta inmediata resulta determinante. 

El Desfibrilador Externo Automático (DEA) funciona como un puente entre el momento del colapso y la llegada del equipo de emergencias. No reemplaza a los profesionales de la salud: los complementa, porque permite iniciar la intervención más crítica mientras se espera la atención médica especializada. 

De esta manera, la desfibrilación precoz, combinada con las maniobras de Reanimación Cardiopulmonar (RCP), incrementa de modo significativo las posibilidades de supervivencia.

Tecnología que acompaña al operador

Para que este mecanismo funcione de manera segura y eficaz, los DEA Serie C de Mindray están diseñados para asistir al operador durante todo el procedimiento, mediante instrucciones claras y automatización de funciones críticas. 

Sin embargo, su utilización debe realizarse por personas que hayan recibido formación en soporte vital básico (SVB/BLS), soporte vital cardiovascular avanzado (ACLS) u otras técnicas de atención médica de urgencia. 

El dispositivo analiza de forma automática el ritmo cardíaco y administra una descarga solo cuando está clínicamente indicada. 

De esta manera, el operador no necesita interpretar el electrocardiograma para decidir si corresponde desfibrilar, sino que sigue las indicaciones del propio equipo durante la asistencia. El operador no tiene que tomar decisiones sobre la indicación de la descarga: el dispositivo realiza ese análisis y sólo habilita la desfibrilación cuando corresponde. 

Esto permite que quien interviene pueda concentrarse en seguir con corrección el protocolo de reanimación.

En una emergencia, cada segundo cuenta. 

Por ello, los DEA Serie C de Mindray incorporan funciones orientadas a agilizar la preparación del equipo y simplificar su operación, lo cual reduce los tiempos de respuesta y favorece una intervención más rápida cuando el paciente más lo necesita. 

En un entorno de alta tensión, como un partido decisivo, donde el rescatista puede encontrarse bajo una fuerte carga emocional y rodeado de una gran cantidad de personas, disponer de una tecnología que simplifique el procedimiento y reduzca al mínimo las acciones necesarias representa una ventaja clínica importante. 

Guías para una respuesta más efectiva

La correcta ejecución de una RCP depende de variables como la profundidad y frecuencia de las compresiones, la posición de las manos y la secuencia de las maniobras. En una situación de emergencia, el estrés y la presión del entorno pueden dificultar incluso a personas entrenadas. 

Por este motivo, los DEA Serie C de Mindray incorporan asistentes visuales y sonoros que acompañan al operador durante todo el procedimiento, y brindan instrucciones paso a paso para favorecer una intervención ordenada y alineada con los protocolos internacionales de reanimación. 

Estas herramientas se complementan con funciones que facilitan la preparación del equipo, como el encendido rápido, los electrodos preconectados, ilustraciones para la correcta colocación y guías visuales durante todo el proceso. 

Además, la línea fue desarrollada en sintonía con las recomendaciones de organizaciones internacionales de referencia en reanimación cardiovascular, como la American Heart Association (AHA) y el European Resuscitation Council (ERC). 

Capacitación, mantenimiento y prevención: tres pilares inseparables 

El miedo continúa siendo una de las principales barreras para actuar frente a un paro cardíaco. Muchas personas temen causar daño, cometer errores o enfrentar responsabilidades legales. Sin embargo, cuando un DEA es utilizado correctamente por personal capacitado, constituye una herramienta segura y diseñada para actuar únicamente cuando la desfibrilación está indicada. 

Al incorporar tecnología, resulta indispensable fortalecer la formación de quienes podrían intervenir ante una emergencia. La capacitación en RCP y en el uso de DEA debe formar parte de una estrategia permanente en empresas, clubes, instituciones educativas y espacios públicos. 

Contar con el equipo es fundamental, pero también lo es saber cómo actuar cuando cada segundo cuenta. En materia de cardioprotección, la instalación de los dispositivos constituye apenas el primer paso. 

El mantenimiento periódico y la verificación del estado operativo son igual de importantes para garantizar una respuesta efectiva. Cuidado con un DEA con baterías vencidas o electrodos caducados, que transmite una falsa sensación de seguridad. 

Actualmente existen soluciones tecnológicas que permiten realizar el monitoreo remoto del estado de los equipos, lo cual facilita el seguimiento de baterías, electrodos y otros componentes críticos para asegurar que permanezcan disponibles cuando realmente sean necesarios.

En este sentido, una estrategia integral de cardioprotección también debería contemplar protocolos de mantenimiento, señalización adecuada, capacitación continua y revisiones periódicas. 

Una estrategia integral para salvar vidas

La cardioprotección debe abordarse desde tres dimensiones complementarias: el acceso a la tecnología, la capacitación de las personas y el acompañamiento técnico a las instituciones. 

La primera implica garantizar la disponibilidad de DEA en espacios con alta circulación de personas. 

La segunda busca promover el reconocimiento temprano del paro cardíaco y la formación en maniobras de RCP y uso del DEA por parte de quienes puedan intervenir. 

Finalmente, la tercera comprende el soporte técnico, el mantenimiento preventivo y el acompañamiento continuo, para asegurar que los equipos permanezcan siempre en condiciones de uso. 

Como conclusión, la cardioprotección efectiva no depende únicamente de contar con un DEA. También requiere capacitación, mantenimiento y protocolos claros de actuación. La tecnología es una herramienta fundamental, pero solo genera un verdadero impacto cuando forma parte de una estrategia integral de respuesta ante emergencias. 

(*) La autora de esta columna es ingeniera biomédica y se desempeña como Especialista Clínica de Productos de CSH.

martes, 1 de octubre de 2024

Estilo de vida: especialistas sugieren tips para prevenir las enfermedades cardiovasculares

Las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de muerte en el mundo. 

Los infartos de miocardio se llevan más de 17 millones de vidas al año y se estima que la cifra ascenderá a 23 millones para 2030, según la OMS. 

En coincidencia con el Día Mundial del Corazón, que se conmemora el 29 de septiembre, los expertos recordaron algunos aspectos claves en materia de prevención y salud cardiovascular. 

Dos importantes variables colaboran para disminuir esta alta prevalencia de enfermedades cardiovasculares y su mortalidad. Por un lado, la prevención ligada a cambios en el estilo de vida y los chequeos médicos preventivos, y por otro, la posibilidad de la reanimación frente a un evento de muerte súbita que -de acuerdo con la ley nacional vigente- obligar a contar con desfibriladores y personal entrenado en lugares públicos. 

La ley N° 27.159, reglamentada el año pasado, establece que cada espacio público disponga de desfibriladores externos automáticos (DEA). Además, la cantidad de personas que aprenden técnicas de reanimación cardiopulmonar (RCP) lograron que quienes sufran un paro cardiaco tengan más chances de sobrevivir. 

"El desfibrilador es un dispositivo electrónico portátil con capacidad para diagnosticar fibrilación ventricular o taquicardia ventricular. Emite la señal de alerta para la aplicación de una descarga eléctrica que restablezca el ritmo cardíaco normal", explicó Soledad Romero, licenciada en enfermería y especialista clínica de productos de Centros de Servicios Hospitalarios. 

"Es importante promover la accesibilidad de toda la población a la resucitación cardiopulmonar y a la desfibrilación, con estos equipos en espacios públicos y privados, y generar conciencias sobre la importancia de los lugares cardioasistidos, para incentivar la cadena de supervivencia", subrayó.

Lo cierto es que todas las personas con una breve charla de capacitación pueden entender el funcionamiento y aplicación de un DEA, y hacer una reanimación cardiovascular efectiva que salva vidas a diario. 

"Pero, además de este tipo de equipos, ya hay dispositivos de la más novedosa tecnología para el uso de los profesionales. Están diseñados para que los médicos puedan administrar en menos de 8 segundos una descarga eléctrica de 200 watts en caso de ser necesario", agregó Romero. 

El doctor Patricio Rattagan, médico cardiólogo intervencionista (M.N. 133.775) del Servicio de Hemodinamia del Hospital Posadas, ofreció los siguientes seis consejos simples para el cuidado del corazón:

- Hacerse chequeos periódicos. Tanto en la infancia como en la adultez resulta una buena práctica visitar al médico clínico y al cardiólogo para poder evaluar, entre otros parámetros, los niveles de presión arterial, el peso, el perfil de lípidos y la glucosa en sangre. 

"El primer contacto con los especialistas representa una oportunidad única no solo por la posibilidad de detectar precozmente enfermedades cardiovasculares, sino también por ser un excelente momento en el cual poder dar consejos saludables, y así poder prevenirlas", señaló Rattagan. 

- Cuidar el perfil lipídico. El colesterol y los triglicéridos elevados facilitan el desarrollo de aterosclerosis, es decir placas de ateromas que pueden obstruir las arterias, y aumentar el riesgo cardiovascualr.

Es muy importante reducir el consumo de grasas saturadas, que están en las carnes rojas, en los quesos y en los lácteos enteros, y evitar los fiambres, los embutidos, algunos productos de panadería industrial y los ultraprocesados. Mientras tanto, se aumenta el consumo de frutas y verduras. 

- Evitar el sobrepeso. "El sobrepeso y la obesidad exhiben valores casi epidémicos en Occidente, y nuestro país no es ajeno a eso: afecta a más de 50 por ciento de la población según datos del Ministerio de Salud. Son importantes los buenos hábitos alimentarios y la actividad física diaria, para el control del peso", advirtió el doctor Rattagan. 

- No al cigarrillo
. "Ya es muy conocido el daño que produce fumar, y que su abandono disminuye las probabilidades de tener un infarto, un ACV, cáncer y enfermedades respiratorias. Es importante que las personas que tienen deseo de abandonarlo sepan que pueden acercarse al médico para lograrlo", aseveró el cardiólogo. 

- Caminar o hacer deporte. El ejercicio físico ayuda a cuidar el corazón, las articulaciones y, además, colabora con reducir el estrés. "Es importante realizar actividad física aeróbica, como caminar, y se sugieren 30 minutos diarios al menos 5 días a la semana", apuntó Rattagan. 

- Manejar el estrés. "No decimos evitarlo, porque sabemos que en este mundo es imposible. Pero sí se pueden sumar meditaciones, yoga, hacer pausas activas en la jornada laboral y, por qué no, apelar a una terapia psicológica cuando uno se siente colapsado por situaciones familiares o laborales. Ayudan mucho a la salud del corazón", concluyó Soledad Romero, de CSH.

viernes, 15 de julio de 2022

Muerte súbita: espacios de acceso público deben tener desfibriladores (DEA) y capacitación en RCP

El gobierno nacional reglamentó la ley que crea un sistema de prevención de eventos por muerte súbita en espacios públicos y privados, en la Argentina.
 

Esto significa que los espacios de acceso público deben disponer de Desfibriladores Externos Automáticos (DEA), así como capacitar a sus colaboradores en el uso de dicho dispositivo y entrenarlos en maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP). 

Las maniobras de RCP sirven para socorrer y tratar de rehabilitar de forma inmediata a una persona que ha sufrido muerte súbita, mientras llega el SAME (teléfono 107 en la ciudad de Buenos Aires) o la unidad de emergencias. Cada minuto cuenta para salvar una vida. 

A continuación, se utiliza el DEA para complementar los ejercicios previos. 

Las unidades móviles de urgencias médicas suelen tardar 10 o 15 minutos en llegar a la escena del accidente, por eso resulta clave que el público en general sepa practicar reanimación cardiopulmonar y cuente con un desfibrilador cerca (su utilización resulta muy intuitiva y el equipo guía a quien lo maneje). 

Como dato central, el mismo texto de la reglamentación -Decreto 402/2022-, que lleva las firmas del presidente Alberto Fernández; el jefe de Gabinete, Juan Manzur; y la ministra de Salud, Carla Vizzotti; subraya que las enfermedades cardiovasculares constituyen una de las principales causas de decesos en el país. 

Asimismo, apunta que los casos de muerte súbita en la Argentina ascienden a 40.000 por año. Esto equivale a una muerte súbita cada mil habitantes por año, cifras que esta regulación apunta a disminuir. 

El Ministerio de Salud será la autoridad de aplicación y deberá controlar que la norma se cumpla en lugares tan disímiles como estadios, natatorios, gimnasios, cárceles, comisarías, cuarteles de bomberos, centros sanitarios, bingos, casinos, bancos, parques de diversiones, terminales de transporte, shoppings, locales de espectáculos, discotecas, salones de fiestas, cines, teatros, instituciones religiosas y culturales, escuelas, hoteles, museos y oficinas. 

En la mayoría de los casos, la exigencia del DEA y la capacitación en RCP está destinada a lugares por los que circulen mil personas por día. Si se trata de aviones, barcos y trenes de larga distancia tienen que trasladar a cien pasajeros como mínimo. 

La ley 27159 se sancionó el 1 de julio de 2015 en el Congreso nacional y se publicó veintiséis días más tarde en el Boletín Oficial.

Pasaron 7 años para que se reglamentara.

Imágenes: gentileza de Emergencias SA.