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sábado, 20 de junio de 2026

Murió Roberto García, influyente periodista que marcó una época en la prensa gráfica argentina

Cuando uno despide a quien admira y quiere, se despide un poco a sí mismo. 

Los recuerdos se amontonan como si quisieran salir todos de una vez. 

Tratemos de poner algo de todo este alboroto mental en palabras, para evocar a ese periodista fuera de serie, Roberto García, quien murió a los 81. 

Referente de la prensa escrita de la Argentina 

Dueño de una ironía y una pluma envidiables, protagonizó la época dorada de Ámbito Financiero (anticipó como primicia el Plan Austral en 1985), como coequiper de su fundador, colega y amigo, Julio Ramos. 

Se complementaban a la perfección. Ramos era "Ramos". Roberto, "Roberto" a secas. Así se mencionaban entre sí. En la redacción, todos los llamábamos de la misma forma. 

La distancia del apellido, que imponía la estampa rústica de JR, contrastaba con la mayor próximidad de RG -con destacados antecedentes en Primera Plana y La Opinión (donde se conocieron Roberto y Ramos)-, con el equipo de redactores y editores que lideraba. 

Roberto era el único, o de los pocos, que podía contradecir a Ramos, conocido tanto por su admirable perseverencia (que le permitió recibirse de economista, en la UBA, a los 37, y llevar a la cima el diario que creó en 1976; así como superar la trágica muerte de dos de sus hijos), como por su contumaz testarudez. Tenían esa confianza.

Los domingos -además de seguir a Racing- se encargaba de la célebre sección Charlas de Quincho. Así como alternaba algunos pocos artículos con su firma o bien con la rúbrica de Luis Calvo Anglada, uno de sus alter ego impresos. 

Más allá de Ámbito 

Si bien resulta casi imposible escindir su genio y figura del diario, Roberto García trascendió esa redacción con apariciones ocasionales en TV: llegó a reemplazar de forma esporádica a Bernardo Neustadt en Tiempo Nuevo, allá por los 90 (si la memoria no me traiciona, Clara Mariño imaginó que RG podía conducir su propio ciclo en esa misma época, pues le sobraban presencia, cultura y léxico). 

Versátil, probó como animador de segmentos televisivos, a instancias y en compañía de Julio Ramos (creo que el factotum del matutino no hubiera tolerado que su director periodístico tuviera esas excursiones extramuros en solitario). Recuerdo documentales en ATC tras la caída del Muro de Berlín. 

Como hombre de medios, Roberto fue lo que hoy se llama influencer. El poder -fuera permanente o transitorio turno- lo leía y lo escuchaba.

También podía detestarlo como Domingo Cavallo, quien en 1995 pronunció el nombre de Roberto García en el Congreso (en malos términos, claro), cuando estaba de salida del gobierno de Carlos Menem.

Los funcionarios pasan, los periodistas quedan.


Después de su despedida de Ámbito en 2008 (Ramos había fallecido dos años antes), Roberto García se afianzó en su programa de Canal 26, La Mirada -en los últimos años, en sociedad con uno de sus hijos, el abogado y periodista Javier García-; al mismo tiempo, continuó como columnista de Perfil. 

Murió en ejercicio de sus funciones. 

Quienes tuvimos el privilegio de trabajar al mando de Roberto vamos a extrañar ese espíritu curioso, sarcástico, inteligente y creativo. Y le vamos a agradecer tantas enseñanzas y experiencias que marcaron nuestras vidas. Para siempre

Fuiste muy generoso conmigo.

Mis condolencias a sus hijos, a la familia y a sus amigos.

lunes, 4 de octubre de 2021

Santander ofrece gratis educación financiera en Spotify, a través del podcast Santas Finanzas

Santander lanzó Santas Finanzas, un canal de podcast sobre educación financiera, en el cual se desarrollan conceptos, ideas y tips de servicio aptos para todo público, para la toma decisiones económicas de manera ágil y sencilla

En sus primeros capítulos o episodios, se abordan temas clave como las oportunidades que ofrecen las inversiones y el ahorro para la vida económica, cómo prevenirse frente a las estafas o fraudes virtuales y cuál es la importancia de la educación financiera para la toma de decisiones

Con actualización quincenal, se pueden encontrar los distintos episodios para escuchar, descargar y compartir de manera gratuita, en la web de Educación Financiera de Santander Argentina  en las plataformas WeToker y Spotify. 

A criterio de Juan Cerruti, quien desarrolla los episodios de Santas Finanzas, "la educación es una herramienta de transformación. Y la educación financiera, en particular, tiene el plus de trabajar en la inclusión de las personas. En estos tiempos, todos necesitamos desaprender y reaprender nuevos conceptos. A través de este nuevo canal, queremos llegar a miles de personas con nociones y conceptos para acercarse a las finanzas de forma sencilla."

Juan Cerruti es Economista Jefe de Santander Argentina y gerente de Comunicaciones Corporativas, Asuntos Públicos y Estudios Económicos de la entidad. 

Es, además, profesor adjunto de Macroeconomía y Política Económica en la Universidad de Buenos Aires desde hace 20 años. Anteriormente se desempeñó como editor de Economía en El Cronista Comercial y en Ámbito Financiero

Licenciado en Economía, se graduó con honores en la UBA y tiene un Máster en Economía de la Universidad de San Andrés.

jueves, 3 de julio de 2014

Cartelera porteña: la música de Como cuando vinimos de España vuelve a La Biblioteca Café

Como cuando vinimos de España volverá este sábado 5 de julio, a las 21, en La Biblioteca Café, Marcelo T. de Alvear 1155, CABA.

Con canciones de los tiempos de Colón, Edith Margulis, además de haber escrito la puesta en escena, canta acompañada por Toro Stafforini, en la voz masculina, guitarra y arreglos.

Antes y durante el espectáculo, se pueden saborear tapas, gazpacho, tortillas, fabada y natillas.

Derecho a show: $100. Consumición mínima: $80. Cena-show: $230.

Entre otras elogiosas críticas, opinó René Vargas Vera en el diario La Nación: "el verdadero humor... aparece por la escena... cuando Margulis y Stafforini ingresan portando una carabela y la gracia española se instala aquí".

Más información en www.labibliotecacafe.com.ar, o bien llamar al (011) 4815-8156 y 4811-0673.

jueves, 5 de junio de 2014

Como cuando vinimos de España recrea la música de los tiempos de Colón en La Biblioteca Café

Como cuando vinimos de España, opera prima de Edith Margulis -creadora de La Cena de Leonardo Da Vinci-, se presentará los sábados 7 y 14 de junio, a las 21, en La Biblioteca Café, Marcelo T. de Alvear 1155, CABA.

Con música de los tiempos de Colón, Edith Margulis pone la voz, el libro y la puesta en escena, mientras que Toro Stafforini canta, toca la guitarra y se hace cargo de los arreglos.

Antes y durante el espectáculo, se puede disfrutar de tapas, gazpacho, tortillas, fabada y natillas.

Derecho a show: $100.
Consumición mínima: $80.
Cena-show: $230.

Entre otras elogiosas críticas, escribió Abel López Iturbe en el diario Ámbito Financiero: "Edith Margulis canta con exquisito buen gusto, acento e intención; su voz es camarística, musical y comunicativa y su labor es tremendamente atractiva, de esas que da pena cuando se termina el espectáculo y no decide volver".

Más información en www.labibliotecacafe.com.ar o llamar al (011) 4815-8156 y 4811-0673.

miércoles, 24 de octubre de 2012

Libros: reedición de Diario de la Argentina reivindica la literatura "maldita" de Jorge Asís

"Nunca más vuelvo a dinamitar los puentes que transité", me dijo Jorge Asís alguna vez, a mediados de los 90, cuando todavía vivía como funcionario y diplomático del menemismo y amagaba con volver part-time a la literatura.

Quien esto escribe había crecido con el mito de aquella novela maldita, dedicada de manera inequívoca a Clarín.

A más de una década, todavía recordaba la tapa de ese libro (ver imagen de abajo a la derecha) que mi padre leía con entusiasmo. Al terminar, lo prestó a un amigo que, como suele suceder, olvidó la regla básica y jamás lo devolvió.

Y la fantasía de acceder a ese texto inhallable permaneció hasta ahora.

Pasó el tiempo, Diario de la Argentina no se reeditaba y la leyenda se agigantaba.

Por suerte, para su propia supervivencia, después de haber sufrido la administración de Raúl Alfonsín, Asís se recicló como embajador e intelectual del peronismo de Carlos Menem, tal como antes había dejado de escribir libros para trabajar de periodista.

En ese momento, nació el texto que lo convertiría en "mala palabra" para el cada vez más poderoso medio de la señora de Noble & Magnetto, y sus satélites.

Hace casi 20 años, el diplomático Asís parecía arrepentido de aquella osadía: "nunca vuelvo a dinamitar los puentes que transité", repetía.

Pero, quién lo diría, el omnipotente multimedios terminó transformándose, ya en 2008, en la "encarnación del Mal", un grupo económico vilipendiado en voz alta, enfrentado, desafiado desde el mismo gobierno hasta tratar de llevarlo al desguace, incluso con una Ley de Medios a medida.

Y Asís, aunque ningún portavoz del kirchnerismo lo reivindicara (como tampoco lo hace con el difunto fundador de Ambito Financiero, Julio Ramos, el solitario empresario periodístico que se atrevió a usar el término "monopolio" como sinónimo de "Clarín" desde fines de los 70), obtuvo un tácito reconocimiento inesperado que permitió que Sudamericana, el mismo sello que lanzó aquella perdida edición en 1984, relanzara esta obra que parecía condenada a un recuerdo que convenía olvidar.

Si bien muchos protagonistas de la novela siguen vivos, y pueden sentirse aún molestos por las alusiones indiscretas y hasta despiadadas de aquel irreverente escritor, es probable que los almanaques transcurridos hayan morigerado los daños colaterales, o incluso los hayan hecho prescribir.

Más allá de estas especulaciones, ¿qué periodista, incluso los que se vieron afectados por la creación del inefable "Turco", no ha fantaseado con tener el talento, el tiempo, la inconciencia y la valentía de escribir su propio Diario de la Argentina, después de abandonar una redacción, fuera por voluntad propia y, sobre todo, como consecuencia de un despido?

Asís, quizá, lo tenía muy claro en el mismo momento en que tecleaba su novela: "en todo periodista asalariado persiste inexorablemente el deseo hondo de entrar en una sucursal de correos y despacharlo (el telegrama), en la formal renuncia siempre está implícita una puteada, un 'váyanse al carajo, miserables', que suena a reivindicación, a revancha, a desahogo", sentencia en uno de sus pasajes.

De cualquier forma, Diario de la Argentina se transformó en un texto imprescindible para descubrir la trastienda de un medio gráfico, el más importante del país, pero también conocer los tejes y manejes de una empresa importante -no necesariamente periodística-, con sus luchas intestinas y las relaciones no siempre transparentes con el poder político y económico.

El mejor, o el peor según como se mire, Jorge Asís describe con palabras y frases crueles, incisivas, trepidantes y sarcásticas la vida cotidiana de aquella redacción de Clarín, donde se libraban desde pequeñas escaramuzas personales hasta grandes batallas institucionales.

A pesar de los detractores, el autor de Diario de la Argentina (ya está en imprenta la segunda tirada, dicho sea de paso) demuestra aquí por qué puede ser considerado un osado innovador de la literatura argentina.

Para alivio de Asís, no fue necesario que repitiera la voladura del puente en 2012. Esta vez, el trabajo está en manos de "especialistas": la plaza está sitiada por las fuerzas gubernamentales & aliados, y el TNT alcanza para destruir cualquier construcción alrededor de Clarín.

Habrá que ver si la detonación resulta efectiva. O, al final, ¿la pluma demostrará ser, por enésima vez, más poderosa que la espada?

lunes, 16 de abril de 2012

Naima, libro que eludió editoriales, está disponible en formato digital en Amazon, a menos de u$s4

"Ni siquiera intenté presentarlo en editoriales. Me enteré de muchos casos de escritores con obras inéditas que se pasaron meses y años recorriendo sellos ofreciendo su obra sin éxito", comenzó Ernesto F. Dalí, al explicar porqué publicó su primera novela, Naima, en formato digital, vía Amazon.

"Después de leer una nota periodística sobre el tema, me dedicí por la autoedición: contraté a un profesional para que me hiciera el dibujo de tapa. Registré los derechos de autor. Luego, abrí una cuenta en Amazon, subí el documento y la tapa. Elegí un precio y listo", resumió Dalí, quien se tomó 3 años para escribir y pulir el texto.

En esta nota, reveló, con mucho sentido del humor, el proceso de redacción de Naima, lo cual merecería otro volumen, una suerte de guía de cómo hacer una obra de manera artesanal, gracias a la tecnología.

En ese relato, figuran las razones por las que este talentoso ingeniero en sistemas en la vida real,  y a quien el editor de esta web conoce hace muchos años, eligió ocultar su identidad con un seudónimo, y no revelar su nombre verdadero.

"Son tres historias que empiezan de forma totalmente independiente, hacia la mitad del libro comienzan a entrelazarse y al aproximarse el final convergen", explicó el autor acerca de Naima.

Y adelantó que "la primera es sobre el asesinato de una muchacha de unos 23 años que vivía sola y la investigación policial del crimen. La segunda es sobre un grupo de tres amigos que se conocen en la secundaria, luego empiezan a trabajar y se enriquecen de golpe antes de cumplir 25 años. Aquí el enigma consiste en averiguar de dónde vino tanto dinero. Y la última historia es acerca de una pareja, un porteño y una mujer rufinense. Al cabo de unos años se separan, ella sufre un desalojo y queda con los muebles en la calle. En este caso el desafío es reconstruir por qué se produjo el desalojo", concluyó Ernesto F. Dalí.

A continuación, la imperdible entrevista con Ernesto F. Dalí:

Marcelo Mendieta: ¿Por qué el libro se llama Naima?
Ernesto F. Dalí: Naima es un nombre árabe de mujer. La esposa del famoso músico de jazz John Coltrane se convirtió a la religión musulmana, y al hacerlo adoptó ese nombre. Coltrane compuso un tema llamado Naima, en honor a ella. En mi novela aparece un personaje que es músico saxofonista y le gusta Coltrane. Este músico decide escribir una tarjeta de invitación a una fiesta corporativa de inauguración de un nuevo negocio con el objeto de que la persona que recibe esa invitación no esté en su casa en un cierto día y hora para poder entrar ilegalmente a su casa y saquearla. En la tarjeta de invitación había que escribir un nombre, el nombre del negocio que se está inaugurando. A este músico se le ocurre llamarlo Naima y así lo escribe en la invitación. Un mes después de esa fecha y hora, la tarjeta con la invitación aparece en la escena de un crimen.

M. M.: ¿Cuánto tiempo te llevó escribirlo?
E. F. D.: Unos 3 años, con algunas interrupciones. En 2004 alguien que conocí me contó la historia real de un desalojo que le tocó vivir. Alrededor de agosto 2005 se me ocurrió la idea de escribirla e hice un primer boceto. Básicamente se trataba de un desalojo cruel, injusto y de la venganza contra el que lo ordenó, que después se suicida. Iba a ser un relato de unas 25 hojas. Me aburrí y abandoné el proyecto por un año.
En septiembre de 2006 lo retomé y se me ocurrió una idea: ¿Qué tal si cuento la historia al revés? El desalojador se suicida y empiezo a relatar la investigación del suicidio desde los ojos de un policía para luego descubrir la venganza y reconstruir el desalojo. ¿No sería más interesante? Entonces empecé a escribirlo. Para diciembre 2006 ya tenía unas 30 hojas por este camino.
Por esa época entrevisté a algunos policías y a un fiscal para conocer más sobre el proceso de una investigación. Me dijeron que los suicidios casi no se investigan en nuestro país. Excepto que sea un suicidio de alguien de alto perfil mediático. Esto es porque el suicidio consumado no es un delito. En algunos países, si intentas suicidarte y fallas en el intento, vas preso por haberlo intentado. Así me di cuenta de que tenía que tirar a la basura lo que había hecho hasta entonces. Decidí fabricar un asesinato y empezar la investigación desde ahí y hacer que los policías descubran a la mitad del libro que su principal sospechoso se acaba de suicidar, lo que los deja perplejos.

Durante 2007 escribí casi todos los capítulos que no son de la investigación policial, y durante 2008 escribí los de la investigación. Para enero 2009 ya lo tenía terminado. Estuve todo 2009 revisando y corrigiendo y agregando ideas de último momento. Para revisar los textos usé un software para discapacitados (ciegos o personas con mala vista). Es un programa que lee en voz alta el texto en pantalla. Es mucho más fácil detectar un párrafo pobremente redactado cuando alguien te lo lee en voz alta, aunque tenga voz metálica. Cada uno de los 30 capítulos lo revisé unas cinco veces. Gracias a esto la redacción mejoró bastante. En enero 2010, lo di por terminado.
Durante 2011 y 2012, se me ocurrieron un par de pequeñas ideas adicionales y las incorporé al texto. Alteré varias veces el orden de los capítulos, la numeración y las secciones dentro de cada capítulo. Ensayé varias posibilidades. Traté de colocarlos en un orden tal que generara el máximo suspenso posible.

M. M.: ¿Te inspiraste en alguna situación real, aunque sea en forma parcial?
E. F. D.: Sí. Algunas partes del libro son basadas en situaciones reales, y otras las inventé. Algunas situaciones las viví yo mismo, otras me las contaron. El desalojo está basado en una historia real. El asesinato es inventado. El personaje de Bautista del capítulo 18 es una parodia de mí mismo cuando estaba aprendiendo a manejar. La escena de la reunión de consorcio también es real. Los capítulos 1 y 4 del colegio industrial contienen historias que las vivió alguien que trabaja en mi oficina.
Además, hice algunos viajes con el solo propósito de documentarme para escribir algunos capítulos o fragmentos. Por ejemplo, en 2007 fui un fin de semana a Rufino porque quería escribir el capítulo 17 ambientado en esa ciudad. En 2008 me fui a Punta del Este cuatro días, para vacacionar y también para escribir el capítulo 30.
Ese mismo año tomé unas lecciones con una para-psicóloga para que me explicara fotografía Kirlian, para escribir el capítulo 22. Otro día fui al Banco Nacional de Datos Genéticos y solicité información sobre cómo se hacen los informes de ADN forense. Además tuve que consultar a dos abogados, porque hay un capítulo donde se toca un tema legal contractual poco conocido. Todo eso fue divertido de hacer.

M. M.: ¿El texto incluye temas políticos?
E. F. D.: Es bastante poco político. Sin embargo, hay un capítulo del medio donde se habla de política, presentado ambos lados del debate sin tomar demasiado partido. Es más bien un capítulo de relleno y he pensado en eliminarlo, pero al final no lo hice porque aporta algunas cosas a la historia. Yo provengo de una familia de fuerte pensamiento de izquierda. Pero soy más capitalista que el resto de mi familia, sin dejar de ser moderado.

M. M.: ¿Por qué elegiste el género policial? ¿Reconocés alguna influencia en el género?
E. F. D.: Sí, soy lector de policiales de toda la vida. Antes de los 14 años leía casi exclusivamente policiales de Agatha Christie. En la adolescencia leí Ellery Queen, Arthur Conan Doyle, Raymond Chandler, Dashell Hammett, mi favorito de entonces Ross MacDonald y otros. Además bastante ciencia-ficción: H.G.Wells, Bradbury, etc.. Leí muchos libros durante mi adolescencia, bastante basura y algunas obras buenas.
De adulto, exploré otros géneros. Me gusta mucho Vargas llosa y tomé prestadas dos técnicas narrativas suyas que usé en dos capítulos de mi libro. El conocedor de Vargas Llosa, tal vez, las reconocerá. Aunque no estoy seguro de que las haya inventado él.
También me inspiré en el cine. Esta obra tiene obvias influencias de Nueve reinas (la estafa sofisticada, el cazador cazado) y de 21 gramos (los permanentes saltos en la secuencia temporal, las tres historias que convergen). M. M.: ¿Por qué lo publicaste en forma de ebook? E. F. D.: En julio de 2010 presenté el manuscrito al premio Clarín de Novela 2010 y no pude pasar la primera ronda clasificatoria.
Ni siquiera intenté presentarlo en editoriales. Me enteré de muchos casos de escritores con obras inéditas que se pasaron meses y años recorriendo sellos ofreciendo su obra sin éxito. Sé que es un camino muy arduo y no me dieron ganas de transitarlo. Es que no lo necesitaba, porque tengo un buen trabajo. Si hubiera estado sin trabajo seguramente habría hecho la recorrida de las editoriales. Entonces lo guardé en un cajón y ahí quedó.
Hasta el 11 de diciembre de 2011, cuando apareció esta nota en La Nación: http://www.lanacion.com.ar/1431287-el-camino-de-la-autoedicion-web-a-la-fama. Después de leerla, me entusiasmé quise hacer lo mismo que esta chica. Descubrí que hay todo un mundo de escritores independientes que publican por su cuenta, y me decidí a hacerlo yo también. Amazon además tiene un sitio dedicado a print-on-demand. Puede que dentro de un tiempo lo publique también allí.

M. M.: ¿Cómo hiciste para comercializarlo vía Amazon?
E. F. D.: Primero contraté a un profesional para que me hiciera el dibujo de tapa. Estoy contento con el trabajo que hizo Juan Manuel Terradas. Registré los derechos de autor. Luego abrí una cuenta en Amazon, subí el documento y la tapa. Elegí un precio y listo.
Ellos tienen este proceso bastante automatizado. Cuando presionas el botón de Enviar, lo someten a una revisión de aproximadamente un día y lo publican. Después estuve dos semanas tratando de mejorar y embellecer la presentación del documento. En ocasiones tuve que hacer preguntas al staff de Amazon. Les envié emails y me contestaron siempre el mismo día.
El precio que yo elegí para la publicación es u$s1,80. A eso se le suma un recargo de u$s2 que Amazon cobra a todos sus usuarios internacionales. Los estadounidenses, alemanes e ingleses pagan este libro alrededor de 1.80, otros países pagan 3.80.
Este cargo de u$s2 me parece bastante exagerado e innecesario, pero ellos diseñaron así sus tarifas. A mí me acreditan el 35% de 1,80 por cada ebook vendido, es decir 63 centavos. El resto se lo lleva todo Amazon. Para ser un ebook de un autor nuevo independiente que nadie lo conoce, 3.80 me parece muy caro. Pero no tengo opción realmente. Espero que en el futuro Amazon rebaje ese cargo de u$s2 para lectores internacionales. Aquí va un link de un foro de discusión en inglés donde se habla de estas extrañas tarifas: http://absolutewrite.com/forums/archive/index.php/t-213960.html.

Es posible que dentro de unos meses también coloque este libro en lulu.com, otro de los sitios de autoedición web. Según he leído por ahí, un problema de los escritores independientes que publican por su cuenta es que sus textos no son revisados por un editor profesional, por lo cual suelen tener problemas de ortografía y redacción.
En ese aspecto, creo que el mío está bastante bien porque me pasé un año entero revisándolo, aunque aun así es probable que algunos errores se me hayan escapado y lo que más temo no son los errores de ortografía, sino los de lógica. Si en el futuro detecto más errores, habrá una nueva versión para corregirlos.

M. M.: ¿Por qué usas seudónimo?
E. F. D.: Por varios motivos. Primero, porque mi nombre es relativamente raro, y mi apellido es extremadamente raro. La combinación de ambos hace que yo sea la única persona que hay con este nombre y apellido en la guía telefónica. Si mi nombre fuera Juan Pérez o Pablo Fernández tal vez habría dado mi nombre real. Pero dar mi nombre es lo mismo que dar mi dirección y teléfono.
Y hace unos años sufrí un episodio en que una mujer desconocida llamó a mi casa por equivocación. El número de mi casa es muy parecido al número telefónico de un conocido hospital público. Probablemente, ella acababa de sufrir una golpiza a manos de su marido y discó mal. Su marido era un tipo muy celoso. Este hombre encontró registro de la llamada, creyó que yo era su amante, me investigó, me hostigó por teléfono y me amenazó, dijo que iba a venir a mi casa a derribar mi puerta… hasta que se dio cuenta de que yo no tenía nada que ver con su mujer.
También por vergüenza, por miedo al fracaso y por la comodidad mezquina de no dar la cara. Si el libro es un fracaso, pues fracasó Dalí. Si es un éxito, siempre puedo revelar quién es Dalí. Y me parece que lo más probable es que no sea ni un fracaso ni un éxito.
Algunas mañanas me levanto y me parece que es una muy buena historia. Otros días pienso que no tiene nada de especial. Y por último, otro motivo es que yo pienso que Ernesto F. Dalí es un nombre musical y llamativo que suena mejor que el mío. Mi hermana me dijo que ella piensa que es un error utilizar un seudónimo. Puede que tenga razón, pero por el momento no me animo a dar mi nombre.

M. M.: ¿Existe una biografía apócrifa de Ernesto F. Dalí?
E. F. D.: Buena idea, no se me había ocurrido. No, no la hay. Podría haberla en el futuro. Ernesto F. Dalí tiene Facebook. Y mandé hacer una caricatura al estilo Ambito Financiero (ver imagen). Mi formación es técnica: soy ingeniero en sistemas. Muchos escritores hicieron carrera en el periodismo y a veces eso ayuda para escribir con más soltura.

lunes, 9 de abril de 2012

"Dominio de Clarín perjudicaba a empresas de TV de EE.UU." (S. Lacunza, coautor de WikiMediaLeaks)

"La relación amistosa y posterior pelea Clarín-Kirchner ocupa un lugar estelar en el libro: al menos, durante el período de Earl Anthony Wayne, la embajada estadounidense procuró tomar distancia de lo que escuchaba de empresarios y funcionarios. Y si bien compartía críticas a los que presumía eran los objetivos de los Kirchner, creía que el basamento teórico de la ley tenía bastante sustento, porque a a los diplomáticos de EE.UU. les molestaba lo que define como "posición dominante" de Clarín. Un dominio que perjudicaba, según Wayne, a las empresas norteamericanas de TV y productoras", reveló Sebastián Lacunza, coautor de WikiMediaLeaks, volumen que acaba de editar Ediciones B en la Argentina.

En diálogo con El Informatorio, el periodista anticipó parte del contenido de la obra, que analiza la relación de la prensa y los gobiernos de Latinoamérica a la luz de los cables de WikiLeaks.

"Hay una línea común de grandes medios de sentirse y demostrarse víctimas de gobiernos autoritarios, y de administraciones que entienden que la principal oposición pasa por los grandes medios. Incluso en países donde no ha habido un conflicto explícito", concluyó Lacunza.

A continuación, se reproduce la charla con el escritor sobre WikiMediaLeaks.

Marcelo Mendieta: ¿Cómo surgió la idea de hacer esta investigación sobre la relación de los medios y los gobiernos de Latinoamérica, en base a los cables de WikiLeaks? ¿De qué manera accedieron al material, cuánto tiempo les llevó ordenarlo y convertirlo en un libro? ¿Cómo dividieron el trabajo con Martín Becerra (foto 3)?
Sebastián Lacunza: No bien surgieron los primeros cables de WikiLeaks, en noviembre de 2010, me tocó seguir parte de las informaciones que surgían para Ámbito Financiero.
Al mismo tiempo, Martín Becerra, en el marco de su actividad académica, escribió algunos textos muy interesantes tratando de interpretar el hito qué representaban las filtraciones en sus varias facetas.
Veníamos intercambiando ideas y compartiendo cierto asombro, y cada vez más veíamos que algunos textos que eran realmente muy reveladores no lograban espacio en los medios.
Primero, fueron regulando lo publicable los medios privilegiados que habían accedido a los cables.
Hacia el fin del primer trimestre de 2011, WikiLeaks fue liberando más textos, y en septiembre los liberó del todo. Aún así, algunos cables sobre un proceso tan rico como el del conflicto de varios gobiernos latinoamericanos con empresas periodísticas seguían sin aparecer. Era evidente que allí había una barrera muy tentadora de ser atravesada.
El libro de Santiago O'Donnell, ArgenLeaks, rompió la lógica binaria y los silencios de los medios polarizados, pero aún así quedaba un campo por recorrer en cuanto a los medios.
Accedimos a una base de datos de WikiLeaks y a partir de septiembre comenzamos una clasificación más metódica. Sólo los cables de América Latina eran más de 32.000, todos en inglés. Fuimos afinando el lapiz, hasta la redacción que culminó en febrero.
Nos dividimos la búsqueda y la redacción fue cruzada todo el tiempo. Estaba claro que corríamos contra el tiempo.


M. M.: ¿Existe algún trabajo similar en otra zona del mundo? Me refiero a un volumen que analice el mismo tema (el vínculo entre gobiernos y medios), según WikiLeaks.
S. L.: Hemos visto varias ediciones "nacionales" de WikiLeaks. Además de ArgenLeaks, hay trabajos en Italia y España, por ejemplo, pero no accedimos a un libro específico sobre los medios.
M. M.: Si se analizan los cables, ¿qué lugar ocuparía la pelea del gobierno de los Kirchner vs. Clarín en un ranking de conflictos entre otras administraciones de LatAm y los medios de comunicación de esos países, desde la óptica estadounidense?
S. L.: Un lugar estelar y es parte de lo que le da singularidad al dossier argentino. La relación amistosa y posterior pelea Clarín-Kirchner estructuran buena parte de los despachos que se enviaron a Washington.
Las complejidades de ese vínculo y de la ley de medios, que recibía duras acusaciones de editores y empresarios a los que la embajada escuchaba, pero también elogios de otras fuentes, obligaron a los diplomáticos de EE.UU. a un análisis más riguroso.
Por supuesto que en los casos de Chávez, Correa o Evo Morales, hay un gran volumen sobre la prensa, Globo, Telmex y Televisa son actores ineludibles para los intereses norteamericanos, pero ningún caso es tan específico y extendido en el tiempo como el vínculo de la Casa Rosada con Clarín.

M. M.: En síntesis, ¿qué encontaron allí sobre la guerra entre el kirchnerismo y el multimedios Clarín?
S. L.: En síntesis, una embajada que, al menos durante el período de Earl Anthony Wayne, procuró tomar distancia de lo que escuchaba. Que, aunque compartía críticas a los que presumía eran los objetivos de los Kirchner, creía que el basamento teórico de la ley tenía bastante sustento, porque a la embajada le molestaba lo que define como "posición dominante" de Clarín.
Un dominio que perjudicaba, según Wayne, a las empresas norteamericanas de TV y productoras. Al respecto, empresarios, editores y periodistas fueron a la embajada a criticar al Gobierno, a cuestionarse entre sí, a hacer lobby, a reclamar. También hubo articulación con Gabriel Mariotto, está claro.

M. M.: ¿Se deduce del material que Uds. estudiaron que los medios más poderosos de la Argentina impulsaron la desestabilización del gobierno de Cristina Fernández, durante la crisis con el campo, como se denunció desde el oficialismo en ese momento?
S. L.: Eso está sujeto a la lectura de cada uno. Las críticas esgrimidas contra el gobierno en la embajada alcanzaron altísimo voltaje, pero en general, quienes las profirieron dijeron defender la democracia y la Constitución. Por supuesto que esas aserciones están sujetas a lo que cada uno pueda reflexionar al respecto y creerlas o no. Los argumentos quedan muy explícitos en el libro.

M. M.: ¿Existen similitudes entre la relación del gobierno argentino con la prensa y lo que sucede en otras naciones vecinas? ¿Hay un patrón similar en la conducta de los gobernantes y/o de los medios?
S. L.: Creemos que el caso argentino es muy singular, tanto por el patrón de conducta como al ver qué es lo que estaba en juego. Son democracias y sociedades de distinto nivel de desarrollo.
Sí, hay una línea común de grandes medios de sentirse y demostrarse víctimas de gobiernos autoritarios, y de gobiernos que entienden que la principal oposición pasa por los grandes medios. Incluso en países donde no ha habido un conflicto explícito.
Estructuramos el libro en cinco partes. Una introducción analítica, países amigos, enemigos, grandes ligas (Brasil y México) y Argentina. Es importante considerar que aún dentro de los grupos amigos (Chile, Colombia y Perú) y enemigos (Bolivia, Venezuela, Honduras y Ecuador) hay importantísimas diferencias.

M. M.: ¿Cuál considerás que es el mayor aporte de WikiMediaLeaks? ¿Por qué dirías que hay que leerlo?
S. L.: Primero, para enterarte de cables reveladores sobre los medios, las ONG y las políticas de comunicación de los gobiernos que hasta ahora no han sido publicados, y segundo, para tratar de ver una película completa de esta época compleja.
Hay una tendencia a simplificar las divisiones entre países "serios" y "populistas", o "populistas" y "liberales", o "revolucionarios" y "conservadores".
En lo personal, no rehuyo de las clasificaciones, aunque sí cuando se utilizan para describir con trazo grueso. Se le pueden hacer muchas críticas a las embajadas, pero un mérito aparece en muchos despachos. Su factura profesional. En ese sentido, brindan una fuente documental útil para repasar una época compleja.

jueves, 1 de diciembre de 2011

“Margarita Barrientos es la conciencia de aquella Argentina que fue y no se resigna a dejar de ser”

"Margarita es la conciencia de aquella Argentina que fue y que no se resigna a dejar de ser. Aquella en la que, a diferencia de lo que pasaba en otros países latinoamericanos, el ascenso social era lo esperable. En la que, por lógica, todos los chicos y jóvenes iban a la escuela, todos los padres se ganaban el sustento trabajando, y casi nadie tenía hambre. Y en la que, si alguien lo padecía excepcionalmente, lo lógico era que cualquier vecino, como Margarita, le diera de comer hasta que superara el mal trance".

Con estas frases, la periodista Luciana Mantero comienza a describir qué simboliza, en diálogo con El Informatorio, la protagonista de su primer libro, Margarita Barrientos. Una crónica sobre la pobreza, el poder y la solidaridad, que acaba de publicar la editorial Capital Intelectual.

Después de subrayar que la vida de la creadora del comedor Los Piletones es "digna de una novela", la autora revela que encontró en este tipo de trabajo su "verdadera vocación" y adelanta que habrá otro libro en 2012.

A continuación, se transcribe el diálogo con Luciana Mantero, merecedora de una mención especial del Premio Gota en el Mar al Periodismo Solidario de la Fundación Germán Sopeña, por su trabajo en la revista Tercer Sector. Fue redactora en los diarios Ámbito Financiero, y cronista y productora en América Noticias, el Canal P&E y el ciclo El país que despierta de Canal 7, entre otras actividades.

Marcelo Mendieta: ¿Por qué elegiste a Margarita Barrientos como protagonista del libro?
Luciana Mantero: La elegí porque me parecía un personaje fascinante. Y porque tenía ganas de conjugar mi interés por la crónica, es decir por contar historias reales utilizando elementos del periodismo y la literatura, con aquel otro que venía trabajando hacía años: el mundo de los líderes sociales, de las personas que ayudan a los demás. Por otro lado, Margarita es un personaje público y me parecía que su alto perfil mediático podría atraer lectores, algo fundamental siendo yo una autora novel.

M. M.: ¿Qué sabías de ella antes de comenzar a investigar y escribir?
L. M.: Sabía que su vida estaba llena de sucesos trágicos ligados a la pobreza y heroicos de autosuperación; que su historia era digna de una novela. Y también sabía de su presente ligado a la ayuda a los demás. Conocía, asimismo, su alta exposición mediática y algo de sus relaciones intempestuosas con la política.

M.M.: ¿Hubo algún aspecto de su vida que te haya sorprendido en particular?
L. M.: Si bien sabía que algunas de las historias de su pasado sonaban a realismo mágico, me sorprendió encontrar una segunda versión de su infancia y de algunos otros de los sucesos más dramáticos de su vida. También conocer en profundidad la historia de Isidro, su marido, de un realismo desgarrador y, a la vez, una historia de fortaleza absolutamente esperanzadora. Me sorprendió, además, su claridad para ver dónde está parada y cómo manejar las diferencias entre los distintos mundos que la rodean, socioeconómicamente hablando.

M. M.: ¿Tuviste dificultades para realizar tu trabajo y conocer en profundidad el mundo que rodea a Los Piletones?
L. M.: No. Los Piletones es de fácil acceso y es una villa chiquita donde, de día, reina cierta tranquilidad. Además, me manejé con personas que viven allí, quienes me guiaron en las recorridas. Siempre hay un esfuerzo logístico cuando se trata de hacer este tipo de libros, pero eso es también lo que le agrega un condimento especial al relato, sobre todo cuando en la narración hay un cronista presente que, en ciertos momentos, va contando los pormenores, las dificultades y el devenir de la investigación.

M. M.: ¿Qué significa para vos Margarita, y qué pensás que simboliza para la sociedad en general?
L. M.: Creo que es un símbolo de solidaridad, algo que se ha ganado por mérito propio. Margarita es la conciencia de aquella Argentina que fue y que no se resigna a dejar de ser. Aquella en la que, a diferencia de lo que pasaba en otros países latinoamericanos, el ascenso social era lo esperable. En la que, por lógica, todos los chicos y jóvenes iban a la escuela, todos los padres se ganaban su sustento trabajando y casi nadie tenía hambre. Y en la que, si alguien lo padecía excepcionalmente, lo lógico era que cualquier vecino, como Margarita, le diera de comer hasta que superara el mal trance. Como dice el libro, Margarita es ese sentido común que ya no retumba en nuestras cabezas porque estamos preocupados por sobrevivir cada día, o porque estamos tan cómodos (o tan incómodos) que casi ni miramos a nuestro alrededor.

M. M.: En base a tu experiencia periodística y tu trabajo con ONG (en la actualidad, coordina la comunicación de Alegría Intensiva, payasos de hospital), ¿conocés casos similares al de Margarita Barrientos, aunque no tengan la trascendencia pública y mediática de ella?
L.M.: Sí, hay muchísimos en todo el país. Juan Carr habla de "1.880 lugares como el de Margarita (…) 1.880 heroínas que combaten el hambre".

M.M.: ¿Pensás que este libro puede servir para que otras personas asuman una posición activa en la sociedad y colaboren con proyectos sociales como el que lidera Margarita?
L. M.: Creo que sí. Ojalá así sea. Creo que ver la humanidad de Margarita, reconocerla como una persona con sus grandezas y sus miserias hace que nos sintamos más capaces de hacer algo por el otro, como ella lo hace. Pero también, mi apuesta es a transformar cierta mirada paternalista que hay sobre la pobreza, complejizarla y generar una conexión mucho más humana, más empática, que incite a mirar con mucha más humildad.

M.M.: ¿Tenés pensado hacer otro libro con temática similar?
L. M.: Si. Tengo las puertas abiertas de la editorial y seguramente el año que viene me sentaré a darle forma al próximo libro. Descubrí en esto mi verdadera vocación.

Foto de la autora: Patricio Pidal.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Libro: Editan Margarita Barrientos, una crónica sobre el universo de la pobreza, el poder y la solidaridad

Margarita Barrientos, el libro de la periodista Luciana Mantero, promete más que una biografía sobre la mujer que organizó el comedor comunitario Los Piletones.

Es una crónica sobre el universo de la pobreza, el poder y la solidaridad, a través de la historia de un personaje increíble. Una narración emotiva y atrapante que refleja la vida, los miedos y los sueños de ese 30% de la población que vive en la indigencia.

Durante dos años, Luciana Mantero -licenciada en Ciencias de la Comunicación de la UBA y periodista egresada de TEA- realizó más de cien entrevistas, viajó al monte santiagueño en busca de los orígenes de la protagonista del volumen, y pasó muchas e intensas jornadas en la villa Los Piletones.


Luciana Mantero obtuvo una mención especial del Premio Gota en el Mar al Periodismo Solidario de la Fundación Germán Sopeña, por su trabajo en la revista Tercer Sector. Fue redactora en los diarios Ámbito Financiero y Publimetro, y cronista y productora en América Noticias, el Canal P&E y el ciclo El país que despierta de Canal 7.

También trabajó en Periodismosocial.net, Radio Rivadavia y FM Palermo. En 2002 colaboró con la investigación y redacción del libro Cartoneros, de Eduardo Anguita.

Desde 2004 trabaja con distintas ONG. En la actualidad, coordina la comunicación de Alegría Intensiva, payasos de hospital.

Capital Intelectual editó Margarita Barrientos (precio: $75).

martes, 1 de febrero de 2011

Libros: Beldi recrea el motín de Los 12 Apóstoles, una historia de canibalismo en una cárcel argentina

"La historia del motín en el penal de Sierra Chica, me atrapó. No por lo que conocí en ese momento -1996- por los medios de comunicación, sino por lo que no sabía", evocó Luis Beldi al hablar de Los 12 Apóstoles, su primera novela en la que pudo mezclar dos pasiones: periodismo y literatura.

"¿Por qué algunos hombres pueden llegar a esos extremos? Matar, descuartizar, violar o cocinarle carne humana a los rehenes", reflexionó el autor.

"De a poco se fue armando una historia que es imposible que la imaginación más descontrolada pueda superar", agregó el reconocido periodista, que trabaja desde 1996 en Ambito Financiero (tuvo una primera experiencia en el diario que fundó Julio Ramos en 1979), sobre el libro que acaba de reeditar Ediciones B.

En el CV de Luis Beldi figuran numerosos programas de radio y TV, así como su paso por otro diario, El Cronista.

domingo, 23 de agosto de 2009

Fútbol x TV estatal: Los que ganan y los que pierden

Volvió el fútbol de primera en la Argentina y, a pesar de que parecía complicado, lo hizo con canilla libre de partidos trasmitidos por la televisión públiK, Canal 7.

A continuación una reseña antojadiza, y a vuelo de pájaro, de los perdedores y ganadores frente a este inusual panorama:

. Beneficiados

-Los fanáticos del balompié en general que disponen de viernes, sábados y domingos de emisiones en continuado de fútbol por la TV estatal y, en simultáneo -y por turnos-, de América y Canal 9

-Julio Grondona, el mismo que firmó el hoy cuestionado acuerdo con TyC Sports y Clarín

-El gobierno de Cristina Fernández y Néstor Kirchner, quienes le arrebataron un negocio millonario al grupo Clarín (aunque la victoria puede resultar transitoria para el matrimonio presidencial...)

-Los clubes y sus dirigentes -con todo lo que implica-, sin distinción de buenos o malos administradores, corruptos, etcétera

-El sistema de medios estatal que, seguro, va a mejorar el rating y la captación de publicidad privada

-Los periodistas deportivos (relatores y comentaristas) que no comulgaban con la empresa TSC (TyC Sports+Clarín), a excepción de Víctor Hugo Morales, opositor al kirchnerismo, y de los que trabajan en la cadena Espn.

-Los canales de TV con problemas de caja que pueden trasmitir partidos, gracias a la cesión de Canal 7, sin emplear recursos humanos o tecnológicos particulares ya que la emisión se las vende el Estado con imágenes y sonidos propios

-Algunas radios que cuentan con mejores relatores que la televisión pública (muchos se van a tentar con mirar los partidos con audio radial, como en los tiempos de José María Muñoz o los primeros años de Víctor Hugo), y además hacen la previa y siguen las derivaciones de los encuentros -por el momento, la trasmisión oficial carece de tales recursos-, desde los vestuarios y las adyacencias del estadio

-Julio Ramos (QEPD), fundador de Ambito Financiero y predicador incansable anti-Clarín y sus derivados (y opositor a los K)

-El público del interior que no posee cable y, en consecuencia, no accedía a los partidos por TV (es cierto que hay zonas donde Canal 7 sólo llega por esta vía)

-Los que esperaban algo más del programa Fútbol de Primera -que tenía la exclusividad de los goles hasta el torneo pasado-, y querían contar con análisis profundos e información... ¿Habrá llegado el momento de que esto suceda y no haya que conformarse sólo con obviedades y el Telebeam?

-Quienes defienden el estatismo y reniegan de la década menemista (aunque las caras del fútbol o de la política sean las mismas) y el neoliberalismo

. Perdedores

-Por supuesto, TSC, TyC Sports, Clarín, Canal 13 y los cables (Cablevisión-Multicanal, que pertenecen al mismo holding), aún cuando esta derrota pueda costarle caro al gobierno de CFK


-Los que todavía esperan que Don Julio dé un paso al costado, entre otras cosas, por sus enjuagues con Clarín & Cía.

-Los periodistas y el personal que trabaja en áreas relacionadas con la emisión y comercialización de estos eventos deportivos en las empresas mencionadas

-Los formadores de opinión de TyC Sports y Fútbol de Primera

-Los relatores y comentaristas que hacían padecer a los televidentes con imágenes de las tribunas y de los bancos de suplentes en los partidos más importantes de la fecha, por Fox Sports (el insufrible "Bambino" Pons con sus canciones ad hoc para los goleadores) y TyC

-Por el momento, periodistas deportivos de Telefé, Canal 9 y América que esperaban encabezar trasmisiones con equipos propios y no quedar cautivos del combo cerrado que ofrece Canal 7 a las demás señales

-Al menos transitoriamente también, Telefé, que quiere participar de las trasmisiones como América y Canal 9, pero que espera, al parecer, que lo dejen actuar con staff de la emisora y no de la televisión oficial (sería justo que así fuera)

-Está claro que, en el contexto de la guerra del rating con Canal 13, Telefé apuesta a trasmitir partidos fuertes y sumar audiencia los fines de semana, además de pauta publicitaria

-Los bares y cafés de la Argentina que facturaban los domingos con la posibilidad de que sus clientes vieran los partidos codificados; sumado a los estragos que produjo la reciente epidemia de gripe A en las cuentas del sector gastronómico, se perfila un muy mal año para el sector

-Los hackers que habilitaban páginas web para que emitir on line los encuentros de Primera división

-Los que defienden la actividad privada y opinan que el Estado sólo debe actuar como árbitro o promotor, y, por cierto, en aquello relacionado con la Justicia, salud, seguridad, educación. Y, a lo sumo, en rubros estratégicos...

-Los opositores al gobierno en general

-Si el negocio sale mal, el poder K y todos los argentinos...

Se aceptan, claro, sugerencias y agregados a estas enumeraciones de El Informatorio Blog, los cuales serán bienvenidos.

domingo, 19 de noviembre de 2006

Medios: Murió Julio Ramos, el último periodista-empresario de la Argentina

Julio Ramos fue el último exponente de una raza en vías de extinción en la Argentina y en el mundo: la de los periodistas que fundan (y no funden) diarios, se ponen al frente de ellos y trabajan codo a codo con editores, redactores y cronistas hasta que la muerte los separe. Como en este caso.

Logró lo que había soñado, y lo que soñamos casi todos los que ejercemos este oficio, tener su propio medio de comunicación, su diario. Armó de la nada Ambito Financiero en 1976, sin subsidios estatales -en un país donde casi todo se hizo, y la prensa no es la excepción, con una mano del gobierno de turno-, un rotativo que comenzó con un par de páginas de áridos resúmenes bursátiles, y llegó a convertirse en el más leído e influyente en materia económica y financiera. Sin rehuir nunca la polémica o claudicar en ninguna causa que Ramos considerara justa, por ejemplo, la consuetudinaria cruzada contra el grupo Clarín al que nunca dejó de calificar de "monopolio" por su diversificación en el negocio de mass media local.

Más que la enfermedad en sí misma -una leucemia fulminante-, lo que debe haber matado al creador de Ambito Financiero debe haber sido, precisamente, el hecho de perder esa cotidianeidad de la redacción de Paseo Colón y San Juan, en el Bajo porteño, a la que solía bajar a las 15, cuando llegaban los primeros hombres del matutino, o cuando repetía la rutina un par de horas más tarde y tecleaba alguna nota con su particular sintaxis delante de todos, distribuía retos por "errores" u omisiones de la edición de ese día o intercambiaba novedades con colaboradores inmediatos y lejanos.

Dirigir el diario desde la habitación aséptica de un sanatorio, no debe haber sido algo fácil de asimilar para un "animal de la prensa" como JR. Sobrevivió a la tragedia de perder 2 hijos (volvió a ser padre casi a los 60), y a incontables crisis argentinas. Y por qué no a cambiar la Olivetti por una PC. Pero no pudo más a pesar de su proverbial testarudez y predisposición a la vida, a la lucha, al cambio y al progreso. Y ayer, a los 71 años, dijo adiós.

La presencia de Ramos en la redacción, ese lugar de luces de tubos fluorecentes que asemejan el paisaje al de una factoría, y en el cual nadie puede esconderse de la vista ajena (las secciones están separadas por islas de escritorios, pero no existen paredes o cubículos), resultaba, para la mayoría, intimidante. Más que nada porque Ramos se ocupaba en persona de repartir halagos y retos que superaban ampliamente a los primeros, y sin apelar a intermediarios.

Con un estilo parco, podía manifestar enojo con un cadete, un jefe de sección o cualquier redactor (fui testigo, y en algunas oportunidades destinatorio de esas filípicas durante los 7 años que trabajé allí). Y casi nunca escuchaba réplicas. Unos pocos se atrevían a salirle al cruce: su amigo Claudio Panza o Roberto García, por ejemplo. Con la misma naturalidad, podía intercambiar alguna broma. O compartir una pizza cuando el cierre se extendía en jornadas de elecciones. O cuando Boca, una de sus pasiones fuera del diario, salía campeón.

En todos esos momentos, Ramos estaba allí al timón de ese barco que todas las madrugadas llega a buen puerto, muchas veces capeando tormentas internas y, por supuesto, externas.

Durante varios años, se ocupó de comandar AF y, al mismo tiempo, llevar adelante otros 2 diarios, La Mañana del Sur, que se edita ahora con el nombre La Mañana de Neuquen, y La Mañana de Córdoba, de los cuales terminó desprendiéndose tras su último y controversial divorcio. No debe haber sido una tarea sencilla.

Aún cuando sus opiniones y rabietas pudieran parecer arbitrarias, Ramos era así: muy personal, cascarrabias, omnipresente, fiel a sí mismo, a su ideología liberal, a sus amigos -en las buenas y en las malas (fuera Carlos Menem o el padre Grassi)-, y a la profesión de periodista. Su profesión. El sabía de qué hablaba cuando pedía algo a sus subordinados. También sabía cómo hacerlo, incluso con ese estilo de titular o de redactar que le hizo ganar detractores. Le gustaba dar órdenes, incluso por escrito.

Era un director de diario a la antigua usanza, continuador de su admirado Jacobo Timerman, con quien trabajó en La Opinión. Vivía para el diario y Ambito vivía por y para él.

A punto de cumplir 30 años, AF no sólo tuvo la primicia del plan Austral en 1985 sino que también adelantó en exclusiva el Pacto de Olivos que permitió la reelección de Carlos Menem 10 años más tarde (mencionó sólo 2 hechos históricos recientes, si bien no fueron los únicos aciertos, claro está). Sería injusto no reconocer que el diario superaba su especialidad, y que la sección política todavía tiene plumas brillantes como las de Roberto García (director periodístico), Ignacio Zuleta (jefe del área) y el columnista Carlos Pagni, a juicio de muchos colegas, el hombre de prensa mejor informado de la Argentina.

Ojalá, el espíritu independiente y pujante de Ramos se mantenga vivo (vale la pena leer el conmovedor y justiciero homenaje que le realizó en vida, hace apenas una semana, su "rival" y colega Jorge Fontevecchia en Perfil) en los herederos (¿y en los nuevos dueños, encabezados por el empresario Antonio Mata?). Ambito, JAR (con las iniciales que firmaba), los lectores y la prensa nacional se lo merecen.

Marcelo Mendieta

viernes, 4 de agosto de 2006

Prensa, Libertad & Memoria: tardío pero justo homenaje a un Periodista, Manfred Shönfeld

Me reconforta que sea Ambito Financiero, diario en el cual trabajé durante más de 7 años, el medio argentino que, al fin, reivindica el trabajo periodístico valiente y talentoso de Manfred Shönfeld.

Quienes leen El Informatorio desde los comienzos saben de mi admiración por este hombre de prensa que, oriundo de Alemania -de donde su familia escapó del nazismo-, sirve de ejemplo para muchos colegas, todavía vigentes, que empezaron a lanzar bravuconadas contra los dictadores argentinos (1976-1983) cuando ya estaban en retirada.

Nunca pudieron llegar a los talones de Shönfeld o de Jesús Iglesias Rouco, otro extranjero -en este caso, español- que, más allá de las polémicas que pudo despertar su labor posterior, se alzó también como otra voz solitaria de quejas y de reclamos en pleno baño de sangre, contra el coro homogéneo de adulones que animaba la mayoría de los editorialistas y periodistas con opinión de la época.

Tuve la fortuna de haber conocido a ambos, gracias a mi padre (*), amigo y, en algún caso, "cómplice", en el buen sentido del término, de Iglesias Rouco y Shönfeld. Del primero, puedo decir con modestia, me siento discípulo pues trabajé a sus órdenes. Fue mi debut profesional en los medios.

Para desgracia de quienes suelen buscar mártires en el periodismo durante la dictadura, JIR y MS no eran,
precisamente, militantes de izquierda, mucho menos el diario en el cual trabajaban, "La Prensa" (abre este artículo una imagen de la fachada de la que fuera sede tradicional del matutino), hoy devenido en un lamentable heredero.

Vale la pena suscribirse a Ambito para leer Un periodista que denunciaba pero cuando era arriesgado (o intentar suerte haciendo click en el título).

(*)Me permito una "licencia periodística", transcribir lo que me envió por correo hace minutos mi viejo, Marcelo Mendieta. "¡Carajo! Me devolviste muchos años con esta nota. Manfred era un hombre extraordinario y un tipo ético hasta el caracú. Uno noche lo esperaba en la puerta de La Nación, por San Martín 344, pues, como todas las noches, cenábamos juntos. Llegó y atusándose los bigotes me dijo: "Querido Chango, me tendrás que disculpar. Pero yo no voy a pisar ni los umbrales de este diario que acaba de acceder a la inmoral Papel Prensa". Y nos fuimos a comer a un bodegón de los alrededores, para oirlo, por cuanto era una enciclopedia andante mi querido Manfred..."