Se desarrolló en Mendoza Agua para la Prosperidad, el primer encuentro nacional convocado por Fundación Avina y CCU Argentina con el objetivo de abrir un debate sobre la gestión de este recurso natural como motor del desarrollo.
A partir de la
experiencia de Avina, experta en
articulación de procesos colaborativos, esta
serie de reuniones irá sumando a los
principales actores involucrados en la problemática del agua, a fin de
construir una visión común que represente a la Argentina en la Conferencia del Agua de las Naciones Unidas, a fines de este mismo año.
El evento de Mendoza, primero de la serie,
reunió a más de 40 referentes del sector público, privado y social, y contó con la participación de
oradores internacionales de primer nivel, como
Musonda Mumba, Secretaria General de la Convención sobre los Humedales, y
Eleonore Caroit, ministra delegada para la Francofonía, Alianzas Internacionales y Franceses en el Exterior.
Además, asistieron autoridades provinciales como
Rodolfo Vargas Arizu, ministro de Producción de Mendoza, y
Sergio Marinelli, superintendente de Irrigación, entre otros referentes clave.
La doctora
Musonda Mumba aportó el
contexto global que permitió enriquecer la mirada local. Durante el encuentro, subrayó que
Agua para la Prosperidad refleja un
cambio de paradigma, en el que la
prosperidad ya no se mide únicamente en términos de crecimiento económico, sino que representa el
bienestar de las personas y la
resiliencia de las comunidades.
En ese sentido, apuntó la necesidad de
abordar el agua y sus sistemas naturales como una fuerza unificadora entre sectores y países.
El debate giró en torno a los principales desafíos estructurales de la gestión del agua en la Argentina, desde la crisis hídrica y la necesidad de modernizar marcos e infraestructura, hasta el fortalecimiento de la gestión de riesgos frente a eventos climáticos extremos.
También se abordaron la eficiencia en el uso del recurso, el rol del financiamiento mixto para escalar soluciones y la importancia de los ecosistemas en la regulación hídrica.
Entre las ideas que emergieron del encuentro, se destacó el consenso en torno a la necesidad de articular esfuerzos entre actores y avanzar hacia un plan de cuenca integral. Asimismo, se planteó la importancia de contar con métricas comunes, mejorar los sistemas de información y promover un cambio cultural que acompañe las soluciones técnicas. En este contexto, se señaló el potencial de Mendoza para posicionarse como un caso relevante a nivel internacional.
"El problema del agua sólo puede resolverse con todos los actores en la mesa. Resulta necesario construir confianza y promover el diálogo de todas las partes involucradas, porque sólo a partir de la colaboración de los distintos sectores vamos a ser capaces de abordar este desafío en toda su complejidad y construir de manera conjunta soluciones sistémicas que sean sostenibles, y mejor adaptadas a los contextos locales, con la equidad y la seguridad hídrica siempre en el centro", aseguró
Florencia Iacopetti, de
Fundación Avina.
"El agua no es una agenda paralela para nuestra industria: es parte central del negocio y de su sostenibilidad en el tiempo. Por eso, creemos que el sector privado tiene la responsabilidad de involucrarse, no sólo mejorando su propia gestión, sino también siendo parte de una conversación más amplia que ayude a construir una mirada común sobre el recurso en el país", declaró
Juan Pablo Barrale (foto de la izquierda), gerente de Asuntos Corporativos y Sustentabilidad de
CCU Argentina.
"Este diálogo representa una oportunidad concreta y urgente de posicionar al agua como eje transversal del desarrollo de la Argentina, y así integrar la agenda hídrica en la producción, la política pública, la inversión y la innovación. El desafío -y la oportunidad- consiste en pasar de una visión sectorial a una estrategia país que articule todas sus dimensiones", reflexionó
Facundo Etchebehere, cofundador de
Ambition Loop.