El nuevo estilo respeta el mobiliario de madera y lo combina con modernos detalles con aires franceses.
La redecoración armoniza el local para que los comensales se sientan en un ambiente único, distendido y gratificante.
Con cortinados altos desde el techo hasta el piso, puertas de sobre altura en los ingresos, iluminación dimerizable y construido 60% a base a madera, El Mangrullo es el lugar ideal para almorzar, cenar, realizar reuniones o concretar la fiesta soñada.
Por sus dimensiones y características arquitectónicas, tiene la versatilidad suficiente y la capacidad necesaria para adoptar la forma que cada evento social o corporativo requiera.
A todo ello, se suma la incorporación del chef Claudio Albornoz -recibido del Instituto Educativo Argentino-, quien actualizó la carta con platos de autor para todos los gustos, además de incluir alternativas para celíacos y vegetarianos.
Para los postres, se agregan algunos imperdibles como cheesecake con frutos rojos patagónicos, marquise de chocolate o flan de coco.
El Mangrullo, inaugurado hace más de 40 años, propone una carta de vinos premiados en París y Estados Unidos de las bodegas más antiguas y prestigiosas del país, con la mejor relación entre calidad y precio.
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