miércoles, 24 de junio de 2026

Consumos corporativos: en qué usan el dinero las empresas; cómo se pueden mejorar control y gestión

Tres rubros concentran más de un tercio de las transacciones de tarjetas corporativas en la Argentina: restaurantes (13,3% ), combustible (12,2 %) y gastos de "caja chica" (9,8 %), de acuerdo con un estudio de Kuru.

La fintech especializada en gestión de gastos corporativos relevó más de 300.000 transacciones procesadas en más de 150 empresas, correspondientes a once industrias diferentes. 

Los consumos vinculados con gastronomía aparecen entre las principales categorías de gasto corporativo registradas por las compañías. Lejos de responder solo a reuniones formales, gran parte de estas operaciones están asociadas con la actividad comercial cotidiana: almuerzos durante recorridas de campo, viáticos de equipos que trabajan fuera de la oficina, reuniones con clientes o jornadas de trabajo que requieren desplazamientos dentro y fuera del país

El dato refleja cómo evolucionaron las dinámicas operativas de muchas organizaciones. Equipos comerciales, supervisores, técnicos, ejecutivos y directivos realizan cada vez más actividades fuera de sus sedes corporativas, lo cual genera gastos que necesitan ser administrados y controlados en tiempo real.

"Detrás de los consumos en gastronomía hay una realidad operativa muy concreta. Son gastos vinculados con personas que trabajan en el territorio, visitando clientes, supervisando operaciones o representando a la compañía. Es uno de los rubros donde más claramente se observa la necesidad de combinar flexibilidad para los equipos con mecanismos de control eficientes para las empresas", explicaron desde Kuru

El segundo gran bloque de consumos está relacionado con movilidad y transporte. Combustible, peajes, estacionamientos, aplicaciones de movilidad y gastos asociados con tareas de campo continúan representando una porción significativa de los presupuestos operativos. 

En sectores como logística, servicios, construcción, energía o mantenimiento, estos consumos forman parte del funcionamiento diario de los equipos y requieren mecanismos de control cada vez más precisos. 

De hecho, la necesidad de administrar estos gastos fue uno de los principales motores detrás de la adopción de herramientas digitales de gestión financiera corporativa. 

Otro de los rubros con mayor crecimiento durante el último año es el vinculado con tecnología y servicios digitales. Suscripciones de software, herramientas colaborativas, plataformas de productividad y soluciones basadas en inteligencia artificial comenzaron a ocupar un lugar cada vez más relevante dentro de los presupuestos empresariales. 

La incorporación masiva de tecnología en áreas operativas, comerciales y administrativas cambian la composición histórica de los gastos corporativos y aceleran la digitalización de procesos internos.

Uno de los datos interesantes surge al analizar las transacciones rechazadas automáticamente por los sistemas de control. Según datos de Kuru, entre 7 % y 15 % de las operaciones intentadas por los usuarios son bloqueadas por incumplir alguna política definida por la empresa. 

El principal motivo de rechazo corresponde al uso en rubros no autorizados, que explica 45 % de los bloqueos registrados. Le siguen intentos de superar los montos máximos permitidos (28 %), la falta de rendición de comprobantes previos (15 %), el uso en monedas no autorizadas (7 %) y las operaciones fuera de los días u horarios habilitados.

"Muchas empresas desconocían por completo qué porcentaje de sus gastos quedaba fuera de política, porque simplemente no tenían forma de detectarlo. Cuando el control ocurre después, muchas veces el dinero ya fue gastado", advirtieron desde la compañía. 

La digitalización de los gastos corporativos también modifica la forma en que las empresas administran sus recursos. De acuerdo con datos de la plataforma, la automatización permite reducir hasta 95 % el tiempo destinado a auditorías y controles internos, mientras que los procesos de rendición de gastos pueden completarse en menos de 10 segundos, mediante integraciones con herramientas como WhatsApp.

La eficiencia financiera se volvió una prioridad, entender cómo, cuándo y en qué se gasta se convirtió en un activo estratégico para las organizaciones. Y los datos muestran que, detrás de cada carga de combustible, almuerzo de trabajo o compra de caja chica, existe una oportunidad para mejorar el control y la gestión de los recursos corporativos.

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