Mostrando las entradas con la etiqueta diario Crónica. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta diario Crónica. Mostrar todas las entradas

lunes, 2 de mayo de 2011

Diarios: Sin publicidad oficial, Muy superó a Libre en el debut de "la guerra por los avisadores"

Si bien Libre (Perfil) y Muy (Clarín) salieron al mercado de diarios argentinos para desafiar el arraigado liderazgo de Popular y Crónica, primero parecen dispuestos a competir entre sí.

Todavía está latente el fracaso -como cotidiano (hoy circula sólo sábados y domingos)- del matutino Perfil en 1998, entre otros motivos, por el cerco que le tendiera Clarín para bloquear eventuales avisadores, según denunciara Jorge Fontevecchia.

En 2011, la guerra se recrea por otros "medios" (nunca mejor puesto el término). Ojalá, haya lectores y sponsors para todos. Así, la diversidad de información será mayor y más periodistas tendrán trabajo.

Veamos algunas diferencias y similitudes de los respectivos números uno de Libre y Muy, que vieron la calle este lunes 2 de mayo:

. En la portada, más allá de la previsible coincidencia en destacar el asesinato de Osama Bin Laden, el rotativo que dirige Darío Gallo se las ingenió para colar el affaire de Juanita Viale y Martín Lousteau, con una forzada y poco lograda "investigación" sobre los "mejores autos para tener sexo".

Si hay que rescatar el acierto de hacer una ventana con el "Adiós a Sabato", que su rival en los kioscos relegó al interior.

. Muy se diferenció en la tapa con una destacada mención a "El solidario Fort" (parece que el devaluado millonario mediático Ricky ayudó a pagar la operación de una niña ciega). Y sorprende al castigar: "tiki tiki de Cappa se va a la B" (una curiosidad ya que Clarín y Olé siempre defendieron a los promotores de ese estilo de jugar al fútbol).

. Ambas ediciones se caracterizaron por la proliferación de notas de parrilla y de estilo revistero, que podrían haber sido publicadas hoy, mañana o pasado. En ese rubro, se anotan sendos artículos sobre el supuesto buen gusto (y oneroso) del ministro del Interior, Florencio Randazzo para vestir, en Muy; y el denominado "Ansex", de Libre, que recuerda a los semanarios del corazón, proclives a los presuntos enredos de alcoba.

. La declaración, y título, que no debería haberse publicado en Muy es la desmentida del enigmático marido de la modelo Karina Olga Jelinek: "No soy hijo de Kirchner". ¿Había necesidad de incluir semejante delirio? Incalificable.

. Como dato llamativo, y coincidente, no hay notas críticas sobre funcionarios provinciales o porteños, salvo un breve de Muy sobre el hospital Borda. ¿Perdurará?

. La diferencia en cuanto a cantidad de páginas -48 del diario que comanda Horacio Convertini vs. 40 del de Perfil- permite que Muy ofrezca un interesante despliegue con temas locales: una página dedicada a la ciudad de Buenos Aires y otras 3 al conurbano. Al mismo tiempo que saca ventaja en el despliegue de las noticias deportivas. Una apuesta que puede rendir frutos en detrimento del Popular.

. También los flamantes matutinos se unen en la ausencia de publicidad estatal de sus planas, sea nacional, provincial, municipal o de CABA.

. Sólo cabe resaltar una solicitada a doble página de la Federación Gráfica Bonaerense sobre la segunda República (?), que debe haber sido bienvenida en la caja de Libre.

. Sin embargo, y tal cual era previsible, en la batalla por los grandes anunciantes (y los medianos y pequeños) se impuso con claridad, al menos en el debut, el producto de Magnetto.

. Garbarino, su challenger Frávega y Carrefour eligieron avisar a página completa (e impar, la más cara) en Muy, en perjuicio de Libre, al cual acompañan -aunque con publicidades de menos centimetraje- el Banco Galicia y Cabrales.

. El aviso sobre Plantas que hacen a adelgazar (?!) se posicionó en ambos matutinos, sin discriminar. Sirve para recaudar, mas no para acumular prestigio entre las empresas.

Foto de ambas portadas tomada de Diario sobre Diarios.

martes, 17 de octubre de 2006

Medios & Política: la web del diario Crónica y su particular relato del escándalo en el mausoleo de Perón

No quedan dudas de que el diario Crónica, que fundara el genial Héctor R. García, está en poder de sectores gremiales: lo gerencia Forjar Salud, un grupo vinculado a las 62 Organizaciones.

"Las Seis Dos" -cuya sigla hiciera famosa Lorenzo Miguel- fue responsable la "seguridad" del traslado de los restos de Juan Domingo Perón del cementerio de la Chacarita al mausoleo bonaerense de San Vicente, con escala en el edificio de la CGT. El trayecto, ya es público y notorio, terminó en un verdadero bochorno con varios heridos de bala y, lo que parece un tema menor, un homenaje frustrado al líder más polémico -el más amado y odiado- del país.

Los redactores de Crónica, como cualquier empleado, deben cumplir órdenes. Mientras todos los medios mencionaban la brutal batalla entre muchachos, obreros de la construcción que siguen a Gerardo Martínez de este lado del ring, y los camioneros de Hugo Moyano del otro, los escribas del matutino de la avenida Garay hacían malabarismos para "informar" y, al mismo tiempo, mantener incólume la imagen de sus jefes.

En la página web agregaron sobre la marcha, y ante la ausencia de menciones a la feroz pelea entre gremios en un despacho anterior, un párrafo de apuro -con error de redacción incluido- para no echar definitivamente a la basura el eslógan que hizo famoso a Crónica, y que pretende ser una declaración de fidelidad a la verdad ("Firme junto al Pueblo").

"Poco después de (sic) produjeron nuevos enfrentamientos entre adherentes de diferentes sindicatos. Los manifestantes se agreden a piedrazos, fierrazos y botellazos. Se escuchan nuevas detona-ciones, pero esta vez de parte de la polícia", describía sin mayores detalles.

Por supuesto, no identificaron a los grupos en pugna (seguramente, amigos de los propietarios del diario). Y, tal cual se puede leer en el fragmento publicado en el portal, el cronista de turno no pudo disimular -sobre el final de la frase- el alivio que le produjo poder señalar que los últimos disparos provenían de uniformados, y no de descontrolados "culatas" sindicales (como el sujeto de la foto). Debe haber sido una jornada muy estresante en la redacción de Crónica...